Este 18 de octubre, la activista indígena amuzga Kenia Hernández Montalván cumplió seis años en prisión, en lo que constituye uno de los casos de presos políticos más notorios de los últimos años en México. A pesar de la clara arbitrariedad expuesta por organizaciones de derechos humanos e incluso por organismos internacionales, el Estado mexicano y las autoridades judiciales del Estado de México mantienen su indiferencia y siguen sosteniendo la persecución en su contra.
Como una forma de conmemorar la fecha, Kenia divulgó un poema que fue dado a conocer por el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero.
Una activista ya perseguida desde 2019
Desde 2019, Kenia Hernández era beneficiaria del Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Su activismo, ejercido principalmente en el estado de Guerrero, ya le había acarreado persecución y amenazas, por lo que se habían activado mecanismos de defensa de derechos humanos.
Su vida dio un vuelco en 2020, cuando fue detenida tras una manifestación realizada en las inmediaciones de la caseta de La Hortaliza, en Valle de Bravo, Estado de México. La protesta, encabezada junto con el Colectivo Libertario Zapata Vive, denunciaba una serie de encarcelamientos ilegales y la persecución de activistas.
Debido a que integrantes de su colectivo dieron paso libre durante algunos minutos, la acusaron de robo con violencia a la caseta, por el supuesto despojo de miles de pesos.
Fue entonces cuando comenzaron a fincarle responsabilidades, inculpándola exclusivamente a ella, siendo de forma «coincidente» que ella era la cara visible y líder de la organización; en un modus operandi de persecución política que ya se había utilizado antes en el Estado de México; como sucedió en el caso de los presos por el agua de Tlanixco, quienes fueron liberados y absueltos finalmente después de muchos años de prisión y de lucha social, donde se denunciaba de igual forma la persecución política contra quienes eran líderes de movimientos sociales activistas.
Las evidencias de hecho refutan la versión del presunto robo; pues se trató de una protesta pacífica, como tantas otras en las que se permite el paso libre en una caseta, sin que ello represente un «robo», tipificado por el código penal.
Aun así, y pese a la debilidad de las acusaciones, las autoridades judiciales insistieron en imputarle cargos; y aunque inicialmente había sido detenida, logró provisionalmente recuperar su libertad.
Una nueva detención y cargos cada vez más graves
En el mes de octubre del mismo 2020, Kenia volvió a ser detenida durante un operativo violento en el que agredieron a varios activistas y participaron decenas de agentes policiales. Se la llevaron presa en Amozoc, Puebla, mientras se realizaba también una protesta.
Desde entonces ha estado recluida en diversos penales del país. Para mantenerla en prisión, en 2022 le fincaron cargos más graves, como un supuesto robo con violencia contra una pareja de automovilistas en Ecatepec. Según quedó documentado después, la activista no pudo haber cometido este hecho, pues se encontraba a más de 600 kilómetros de distancia, tal como acreditaron abogados, defensores y organizaciones de derechos humanos.
Pese a ello, y a pesar de las evidencias, le impusieron 10 años de cárcel por el incidente en la autopista Toluca-Zitácuaro y otros 11 años por el supuesto robo cometido en el Circuito Exterior Mexiquense. En ambos casos, ni la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ni Capufe, que también ha protagonizado múltiples acusaciones contra la activista, cuentan con evidencia alguna.
Una investigación publicada en 2023 por Periodismo Empower documentó una serie de conexiones empresariales, jurídicas y políticas alrededor de Aleatica y COCONAL, concesionarias vinculadas con las denuncias penales iniciales contra Kenia Hernández. El reportaje identificó precisamente relaciones profesionales y corporativas que alcanzan el entorno del exconsejero jurídico presidencial Julio Scherer Ibarra, así como posibles conexiones con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, encabezada por José Luis Cervantes Martínez. Entre ellas destaca el vínculo laboral previo entre el fiscal y un abogado relacionado con intereses de Aleatica.
Este reporte, donde se expresaban también expectativas de que el triunfo electoral de Delfina Gómez pudiera promover una investigación sobre el tráfico de influencias que habría forzado la condena contra la activista indígena, como forma de inhibir este tipo de protestas, plantea también interrogantes sobre la posible influencia de intereses empresariales y redes de poder en los procesos judiciales que derivaron en su encarcelamiento.
Las voces de la ONU, ignoradas
Expertos de los procedimientos especiales de la ONU han emitido también pronunciamientos denunciando irregularidades en el proceso penal, así como arbitrariedades en las condiciones de reclusión.
En un documento formal dirigido al Gobierno de México en julio del presente año, firmado por Andrea Bolaños Vargas, Relatora Especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos; Ganna Yudkivska, vicepresidenta del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria; Gina Romero, Relatora Especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación; y Albert K. Barume, Relator Especial sobre los derechos de los Pueblos Indígenas; se tenía constancia de que ya 8 de las 10 causas penales contra Kenia Hernández habían quedado cerradas; y solo permanecían vigentes dos sentencias locales del Estado de México; mismas que estaban pidiendo revertir; así como también por la vía jurídica a través de juicios de amparo.
No obstante, que tras recibir finalmente respuesta en semanas recientes de parte de la Misión Permanente de México en Ginebra, la Relatora Especial señaló que únicamente les fue informado que los amparos continúan en revisión, no solo develando que no existe en las autoridades de México ninguna prisa ni interés real en hacer justicia, sino que lo más grave, es que durante este mismo periodo de espera de la solicitud formal al gobierno mexicano, los mismos mecanismos de la ONU han tenido conocimiento que ya ha sido abierta una nueva causa más en contra la activista, promovida por CAPUFE (Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos), quien obtuvo una resolución favorable dentro de la causa 203/2024, que reanuda uno de los procedimientos legales contra Kenia Hernández.
Es decir, relatores de la ONU, están expresando su preocupación por el hecho de que en vez de avanzar hacia la resolución de los pocos amparos pendientes que pudieran abrir las puertas a la liberación de la presa indígena; desde las instituciones del estado mexicano, se está operando para complicar aún más su liberación, a través de nuevos procesos penales en su contra.
Indiferencia desde la cúpula del poder
Durante años, múltiples organizaciones y activistas han recabado evidencia y hecho activismo para denunciar este como un caso de presos políticos en México. En su momento, las denuncias llegaron hasta el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien actuó con indiferencia.
Lo mismo ocurrió con la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de que el hijo de Kenia hizo esfuerzos para llegar personalmente hasta ella y entregarle una carta con los detalles del caso. Hasta hoy, las acusaciones en su contra continúan.
Joel, hijo de la presa política Kenia Hernández, busca llegar a la «Mañanera» de Claudia Sheinbaum
Los defensores llegaron a solicitar también que la Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajera el caso, pero por cinco votos contra cuatro se determinó no aceptar la solicitud, lo que impidió que fuera atraído por la Corte federal.
Agresiones y racismo en prisión
Durante su estancia en la cárcel, Kenia ha recibido agresiones no solo de otras reclusas, sino también del propio Estado mexicano, que le negó el derecho a acudir al funeral de su madre. Se trata de un derecho humano que sí se concede a las personas presas, pero que no se le reconoció a ella, lo que ratifica por enésima vez un talante racista contra la activista indígena.
Kenia Hernández suma seis años de encarcelamiento continuo. Aunque ha logrado superar tres de las siete causas federales que se le impusieron, todavía quedan tres causas en disputa que la mantienen en prisión, con penas de 20 años y 9 meses de cárcel.
Organizaciones lanzan campaña por Kenia Hernández y retoman alerta de la ONU sobre criminalización
El poema de Kenia a seis años de ser presa política indígena en México
A pesar de todo el hostigamiento en su contra, Kenia Hernández ha continuado realizando activismo desde prisión, y también dando muestra de su sensibilidad y compromiso social.
Una de sus acciones más recientes fue el siguiente poema, a 6 años de su encarcelamiento.
Pienso
De lo que se soñó alguna vez
Pero ya ves, no pudo ser…
De aquel vestido blanco que sí llevé
Pero el matrimonio no fue como lo soñé…De la fecha de boda que siempre tuve pensada,
La fecha llegó y justo en ese día me casé,
Pero ya ves, al poco todo lo dejé.De esos sueños románticos que los libros cuentan,
De esa exclusividad que tuvieron mi madre y abuelas,
De esa fidelidad que a mi padre y abuelos siempre tuvieron,
Aunque ellos nunca las merecieron.Y yo quería ser como ellas: tan pulcra, santa, casta y honrada….
Y ya ves, solo me quedó lo honrada,
A mí misma, a mi dignidad y a mi entereza,
Porque di solo hasta que me hicieron daño.
Y cuando me di cuenta de él no regalé por más de siete años….Y ahora aquí en mi celda de prisión,
Como todas las novelas históricas ya me acabé,
Ahora me tienes leyendo una que otra biográfica
Ahí donde están del romance los anhelos y la ilusión
De la autora con sus sueños de mujer…Y me da esa nostalgia,
Y me da esa melancolía,
De todo eso que nos inculcan que es lo mejor para una,
De eso que la sociedad dice debes alcanzar algún día…Y así es como nos frustran,
Así es como nos hacen sentir la culpa
De no ser perfectas para ellos
Si no hacemos lo que les gusta.Tal vez por rebelde esté en prisión,
Por no encajar en el sistema,
Y ya ves amiga que me lees,
Así sigo siendo después de seis largos años.No pienso que debamos doblegarnos,
Pienso que debemos alcanzar nuestros sueños,
No pienso que esos sueños deban ser de ellos,
Pienso que deben ser simplemente nuestros.
No pienso que debamos con el romance pelearnos,
Pienso que el romance es lindo solo si no hace daño…
Pienso que la vida tiene sus matices,
Pero sobre todo pienso que sin lastimar a otras debemos ser felices.Kenia Hernández
17 de octubre del 2026
A un día de cumplir 6 años en prisión
Día # 2190 aquí.














