Columna VERDADES MENTIROSAS… ¿HACIA DONDE VA MÉXICO?

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Si nadie te garantiza el mañana, el hoy se vuelve inmenso”.       

           Carlos Monsiváis

Gerardo Lara 

La democracia tiene fama de ser la panacea de la vida política de una nación, sin embargo, está lejos de cumplir tal expectativa, en realidad sobrevive a duras penas y nunca termina por ser lo suficientemente “democrática”; como lo han demostrado las recientes elecciones en Estados Unidos. No hay en el mundo un país auténticamente democrático porque quienes quieren ejercer el poder y participan en las contiendas están dispuestos a conquistar ese poder a toda costa.

En México sólo se ha vivido una elección cercana a una lucha electoral democrática y esa fue la del 2018, por la sencilla razón de que hubo claridad en el voto, los electores no dieron pie a confusión y salieron a votar, no por un proyecto, sino en rechazo de otro; cansada la sociedad del saqueo, la corrupción y el cinismo del pasado reciente, decidió poner un hasta aquí.

Las elecciones del domingo son un referéndum, ahora sí, sobre el proyecto concreto de la llamada 4T; programa con aristas muy diversas y a veces hasta contradictorias pero que centralmente mira a la concepción nacionalista de lo que fue el “viejo PRI” de Lázaro Cárdenas y López Mateos. Está muy lejos de cualquier socialismo y a años luz de Cuba o Venezuela, el programa de los ganadores del 2018 es el del ESTADO benefactor, el “capitalismo bueno”, regido fundamentalmente por la concepción nacionalista revolucionaria del PRI original.

De alguna manera la próxima jornada electoral es un referéndum entre el viejo PRI, enquistado en MORENA y el nuevo PRI, un ente sin proyecto alguno, que después de la última derrota, no tuvo otra propuesta y sólo atinó a pactar una en alianza desvergonzada con el PAN, creado ni más ni menos que para contrarrestar las políticas de Lázaro Cárdenas y con el PRD del cual me pregunto ¿hay algo que decir?

Es mucho lo que se pondrá a prueba en los comicios, serán reveladores: ¿entiende la ciudadanía la importancia de la soberanía energética? ¿Cree en la lucha contra la corrupción? ¿Capta la importancia de las obras de infraestructura planeadas para poner al sureste mexicano en el mapa? ¿La sociedad mexicana aprueba el tratamiento contra la pandemia y las estrategias de vacunación?

Podrá medirse la influencia de los intelectuales de la oposición que han desatado un discurso vacío de propuestas, no crítico, sino criticón, ¿le llega al pueblo de México el discurso antimexicano de los Aguilar Camín, Jorge Castañeda, o Dresser? ¿Hasta qué punto los votantes pudieron ser obnubilados por la bajeza del aspirante a payaso Brozo, o el simulador de periodista López Dóriga o el fabricante de montajes amarillistas Loret de Mola?

¿Votará México a contracorriente del insólito, impertinente e insolente llamado de la publicación extranjera “THE ECONOMIST” a votar contra el gobierno elegido democráticamente en 2018? ¿Tolerará el pueblo de México tal intromisión? ¿O le enviará un mensaje especial a esos petulantes defensores del capital financiero, el agiotismo y la perfidia financiera? ¿Qué dirá en las urnas el pueblo de México sobre el financiamiento de la oposición por el gobierno de Estados Unidos?, vía apoyos a la organización del Señor X que quiere mandar “al carajo” al pueblo de México.

La respuesta ciudadana a tanta violencia subliminal será representativa del nivel de politización y de claridad mental de las mayorías. En ese sentido es una prueba de la 4T contra sí misma, pues podrá verse si la población mantiene su voto del 2018 a pesar de los errores, las dificultades y el patetismo de algunas candidaturas de MORENA. Sabremos si el grado de confianza en la 4T será suficiente para impulsar de una vez y por todas la regresión de las reformas neoliberales que acabaron con el legado de la Revolución Mexicana.Es una lástima que no exista un proyecto que confronte al de la 4T, de lo único que ha sido capaz la alianza contranatura (PRIANrd), es de vociferar pedacearía que no conforma siquiera un anti/proyecto. Han apostado a la desmemoria, la ignorancia y el infundio, mostrando rostros poco amables, máscaras que no ocultan el racismo (Krauze, Castañeda Gutman, Zuckerman) y que revelan en cada paso su desprecio hacia el pueblo de México, distinguidos y avezados en VERDADES MENTIROSAS.

No recuerdo en seis décadas un momento tan determinante para el futuro del país en el que está en juego la paz y el bienestar de la nación, dudo mucho que el pueblo de México que votó en 2018 de marcha atrás, percibo que ha entendido que el cambio hay que forzarlo en las urnas, porque sino de nada servirá su rebelión cívica en las últimas elecciones presidenciales.

La palabra no la tienen ahora, ni los candidatos, ni los intelectuales orgánicos, ni los falsos periodistas reyes del fake news, ahora es de los mexicanos que estamos por decidir  ¿hacia dónde va México?…


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