Una jueza de control del Estado de México resolvió este miércoles vincular a proceso a Diego Sebastián «N» y Gerardo «N», acusados por la privación de la vida de cuatro personas y un canino en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza.
La resolución se dictó durante la continuación de la audiencia inicial, después de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) presentara elementos de prueba que la autoridad judicial consideró suficientes para continuar el proceso.
Enfrentan tres delitos
Ambos imputados enfrentan cargos por homicidio calificado cometido en agravio de dos o más personas, interrupción del embarazo de una mujer con cuatro meses de gestación y crueldad contra «seres sintientes» (el perro).
La jueza Iris Miranda Marcos determinó que permanezcan bajo la medida cautelar de prisión preventiva en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.
Además, estableció un plazo de cuatro meses para el desarrollo de la investigación complementaria.
Así fueron localizadas las víctimas
De acuerdo con la información oficial de la Fiscalía, los hechos ocurrieron el 1 de septiembre de 2026, entre las 17:30 y las 20:00 horas, en un inmueble ubicado en Bosque de Amates.
En el lugar fueron localizados los cuerpos de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años; su esposa Ana Paola Barragán, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; su hija Sofía, de tres años; y Aleyda Romero, de 21 años, quien laboraba en el domicilio.
También fue localizada sin vida una perra Golden Retriever de aproximadamente un año de edad.
Un menor de cinco años, hijo de la pareja, fue encontrado con vida y sin lesiones visibles. Posteriormente fue entregado a sus abuelos.
Los indicios recabados por la Fiscalía
La Fiscalía detalló que Jonathan Samuel Meléndez Ochoa fue localizado en la recámara principal del segundo nivel, amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado, además de presentar un impacto de arma de fuego en la cabeza.
En el baño de la misma habitación fue localizada Ana Paola Barragán, también amordazada y maniatada, con la menor sobre sus piernas. Ambas presentaban disparos en la cabeza.
En el primer nivel, Aleyda Romero fue localizada sobre una cama, maniatada y con impactos de arma de fuego en la espalda y en la base de la cabeza.
El animal tenía el hocico envuelto con cinta adhesiva y presentaba un disparo en la cabeza.

La investigación apunta a una búsqueda de criptomonedas
Según los actos de investigación, Diego Sebastián N., identificado como socio de negocios de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, habría instruido a Gerardo N., desde el 31 de agosto y durante la mañana del día de los hechos, para conseguir desarmadores, dispositivos electrónicos, cinchos grandes, guantes negros y cubrebocas, a cambio de una retribución posterior.
Estos objetos coinciden con los utilizados para maniatar a las víctimas y con indicios localizados en un vehículo Kia con placas sobrepuestas, asegurado posteriormente en el fraccionamiento Héroes Tecámac.
La autoridad ministerial señala que los investigados buscaban una “caja fría” que, según la información con la que contaban, contenía cantidades millonarias en criptomonedas.
Una vez obtenidos los recursos, Diego Sebastián N. habría prometido a Gerardo N. una remuneración de dos millones de pesos por su colaboración.
El arma empleada presuntamente contaba con silenciador, por lo que vecinos no reportaron haber escuchado detonaciones. Diego Sebastián N. reconoció haber desensamblado el arma y arrojado sus partes a una barranca.
Registros ubican a los imputados en el lugar
Los registros de acceso al fraccionamiento coinciden con el periodo en que ambos sujetos permanecieron en el inmueble.
La Fiscalía había informado previamente que los dos fueron detenidos el 2 de septiembre, después del hallazgo de los cuerpos ocurrido la noche anterior.
Ambos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial y el 6 de septiembre se les impuso prisión preventiva, tras la primera etapa de la audiencia inicial.
La defensa cuestionó la investigación
Durante la audiencia de este miércoles, la defensa de Diego Sebastián N., encabezada por el abogado Rodrigo Pastrana, argumentó presuntas deficiencias en el manejo de la escena del crimen y cuestionó aspectos del testimonio de un testigo cercano a la víctima.
Pastrana sostuvo que su cliente se encontraba “fuera de sí”, con alucinaciones, y afirmó que había sido golpeado y torturado desde su detención.
En entrevista con El País, el abogado también señaló que, debido a diferencias de criterio con el imputado y su familia, era casi un hecho que abandonaría la representación legal.
El proceso entra en investigación complementaria
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México reiteró que los imputados deben ser considerados inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria.
Por el delito de homicidio calificado, cada uno de los cuatro agravios puede alcanzar penas de 25 a 70 años de prisión; por la interrupción del embarazo, de 5 a 10 años; y por maltrato animal, de 3 a 6 años.
La investigación complementaria permitirá realizar periciales adicionales, incluidas las de carácter psicológico.
Con la resolución dictada este miércoles, el caso avanza a la etapa de investigación complementaria, la cual deberá concluir en un plazo de cuatro meses antes de una eventual apertura a juicio oral.














