La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) obtuvo y cumplimentó órdenes de aprehensión contra Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados por su probable participación en el homicidio de cuatro personas, además de los delitos de interrupción del embarazo y maltrato y crueldad contra seres sintientes, en un domicilio del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza.
Ambos fueron ingresados este jueves al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, donde quedaron a disposición de la autoridad judicial. La audiencia inicial de formulación de imputación fue programada para las 12:30 horas de este sábado.
Fiscalía señala un posible móvil ligado a criptomonedas
De acuerdo con la investigación de la FGJEM, los dos hombres habrían actuado como coautores y buscaban una caja fría que supuestamente contenía una cantidad millonaria en criptomonedas.
La indagatoria establece que, para evitar que hubiera testigos, las víctimas fueron sometidas con cinchos plásticos y cinta adhesiva industrial gris. Posteriormente, una de ellas habría sido privada de la vida mediante disparos de arma de fuego con un silenciador.
La Fiscalía informó que durante la investigación fue localizada el arma utilizada y que uno de los investigados reconoció haberla desensamblado y arrojado a una barranca.

Cuatro víctimas fueron localizadas dentro del domicilio
El Ministerio Público con sede en Tlalnepantla recibió la notificación durante la madrugada del martes sobre la presencia de cuatro personas sin signos vitales en un inmueble de Bosque de Amates. Personal de la Fiscalía llegó poco después y realizó las diligencias correspondientes.
En el segundo nivel fue encontrado Jonathán Meléndez (tecladista de Camilo Séptimo), de 38 años, con una herida de arma de fuego en la cabeza, además de estar amordazado y maniatado sobre un sofá de la recámara principal.
En el baño de esa misma habitación estaba Ana Paula G.B. (esposa del tecladista), de 35 años y en estado de gestación, también amordazada y maniatada. Sobre sus piernas se encontraba su hija, una menor de tres años. Ambas presentaban heridas de arma de fuego en la cabeza.
En una habitación del primer nivel fue localizada la trabajadora doméstica Aleyda Romero, de 21 años, quien estaba maniatada y presentaba lesiones por disparo en la parte superior de la espalda y en la base de la cabeza.
En otro baño del inmueble fue encontrado además un canino hembra de raza Golden Retriever, de aproximadamente un año, con el hocico cubierto con cinta adhesiva gris y una herida de arma de fuego en la cabeza.
Un menor fue localizado ileso
Durante la intervención también fue localizado un niño de aproximadamente cinco años en otra habitación. El primer respondiente reportó que no presentaba lesiones visibles y posteriormente fue entregado a sus abuelos.
La Fiscalía indicó que, conforme al Protocolo de Actuación para quienes Imparten Justicia en Casos que Involucren a Niñas, Niños y Adolescentes, buscará recabar su entrevista en el momento oportuno, bajo el principio del interés superior de la niñez.
Cámaras registraron el ingreso y salida de los investigados
La investigación de la FGJEM estableció que el intervalo de muerte de las víctimas se ubica entre las 17:30 y las 20:00 horas, periodo que coincide con la presencia de los investigados en el fraccionamiento, de acuerdo con los registros de acceso y salida.
Las cámaras captaron a las 17:23 horas el ingreso de un vehículo sedán Kia gris, conducido por Gerardo “N” y con Diego Sebastián “N” como acompañante. Un minuto después, este último apareció en el elevador, luego de obtener autorización telefónica de A.P.G.B., quien mantenía una relación de confianza con él.
A las 17:42 horas llegaron Ana Paula y sus hijos. Doce minutos después, ella envió un mensaje a un testigo para señalar que Sebastián ya esperaba a Jonathan.
Más tarde, a las 19:28 horas, llegó Jonathán acompañado de un amigo, a quien indicó que esperara abajo y pidiera ayuda si no respondía.
Las cámaras registraron a Diego Sebastián “N” en el estacionamiento a las 19:41 horas. Dos minutos después, el Kia salió del fraccionamiento con ambos hombres a bordo.
La Fiscalía también señaló que, para evitar una revisión, Diego Sebastián “N” habría mostrado un arma de fuego y amenazado al personal de seguridad y a un testigo.

Vehículo tenía placas sobrepuestas
La indagatoria señala que desde el lunes, un día antes de los hechos, Diego Sebastián “N” instruyó a Gerardo “N” para conseguir diversos artículos, entre ellos desarmadores, dispositivos electrónicos, cinchos de gran tamaño, guantes negros y cubrebocas.
La Fiscalía informó que varios de estos objetos coinciden con los utilizados durante los hechos y con indicios asegurados posteriormente en el vehículo.
La unidad, que portaba placas de circulación sobrepuestas, fue localizada después en el fraccionamiento Héroes Tecámac.
De acuerdo con la investigación, los vecinos no escucharon las detonaciones, circunstancia que la Fiscalía relacionó con el uso de un silenciador.
Detención se concretó en menos de nueve horas
La FGJEM informó que las órdenes de aprehensión fueron cumplimentadas después de 8 horas con 45 minutos de actos de investigación, mediante una operación coordinada con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno de México y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSCDMX).
Primero fue detenido Gerardo “N” y posteriormente Diego Sebastián “N”. La Fiscalía señaló que este último era considerado con alta posibilidad de abandonar el país debido a su múltiple nacionalidad y situación económica.
La investigación también establece que, después del ataque, Diego Sebastián “N” habría acudido durante la noche a un restaurante ubicado sobre avenida Mixcoac, en la Ciudad de México.
Podrían enfrentar penas de hasta 70 años por cada víctima
Por el delito de homicidio calificado en agravio de Jonathán Meléndez, Ana Paula, su hija y Aleyda Romero, los investigados podrían recibir penas de entre 25 y 70 años de prisión por cada víctima.
En cuanto al delito de maltrato y crueldad contra seres sintientes, la pena prevista es de tres a seis años de prisión, mientras que por interrupción del embarazo contempla de cinco a diez años.














