La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró este jueves que el gobierno de Colombia que encabeza Abelard de la Espriella no autorizó el ingreso de la brigada de rescatistas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para colaborar en las labores de búsqueda tras el terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el pasado 10 de agosto.
La mandataria corrigió información difundida previamente y explicó que las autoridades colombianas solicitaron una certificación adicional, pese a que el equipo mexicano cuenta con acreditaciones y experiencia en operaciones de ayuda internacional en 98 países.
La brigada permanece preparada para desplazarse en caso de que Colombia otorgue la autorización correspondiente. Mientras tanto, México mantiene el envío de despensas, agua, medicamentos e insumos médicos mediante aeronaves de la Fuerza Aérea, de acuerdo con las necesidades planteadas por el país sudamericano.

Colombia también limitó el ingreso de otros grupos de rescate
La decisión se suma a la postura adoptada previamente con la Brigada de Rescate Topos Tlaltelolco, cuyos integrantes informaron que las autoridades colombianas no permitirían, en ese momento, el ingreso de equipos extranjeros de rescate, al considerar que las capacidades nacionales eran suficientes para atender la emergencia.
Ante esta situación, el grupo civil mexicano decidió concentrar sus esfuerzos en la recolección y envío de insumos humanitarios.
Por su parte, el gobierno colombiano, a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, informó que permitiría la llegada de equipos de búsqueda y rescate de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel, al considerar que cumplen con certificaciones internacionales bajo los estándares del sistema INSARAG de Naciones Unidas.
El canciller colombiano, Omar Bula, sostuvo que la decisión no responde a motivos ideológicos o políticos y aseguró que no se ha excluido a ningún país de manera arbitraria. También señaló que Colombia ha recibido cargamentos de ayuda procedentes de México y otras naciones, mientras coordina la llegada de personal especializado de los países autorizados.
Persisten dificultades en las zonas más afectadas
La respuesta ante la emergencia no ha sido homogénea en todo el territorio. En Quibdó y otras localidades del departamento de Chocó, donde se ubicó el epicentro, se han reportado dificultades relacionadas con la disponibilidad de maquinaria pesada, problemas de conectividad y presión sobre la infraestructura hospitalaria.
Algunos centros médicos han operado cerca de su capacidad, además de enfrentar daños en determinados equipos y escasez de algunos insumos. En zonas rurales y varias cabeceras municipales también se registraron obstáculos para el acceso y periodos de incomunicación que complicaron el traslado oportuno de ayuda.
Habitantes damnificados de sectores de Quibdó han señalado retrasos en la entrega de apoyos y planteado la necesidad de albergues y evaluaciones de seguridad en las viviendas. Como respuesta, las autoridades nacionales anunciaron el traslado de carpas, combustible para plantas eléctricas, material médico y equipos técnicos.
En ciudades como Cali y Pereira también se han observado diferencias en la capacidad de respuesta. Mientras vecinos y voluntarios colaboraron en algunos puntos con recursos limitados para retirar escombros, en otros sectores se concentraron maquinaria y equipos especializados.
Organizaciones humanitarias han advertido que el terremoto afectó territorios con importantes carencias económicas y dificultades logísticas, lo que representa un desafío adicional para coordinar las labores de emergencia.

Balance actualizado de daños y víctimas
De acuerdo con los reportes consolidados por autoridades colombianas entre el 12 y el 13 de agosto, el terremoto ha dejado más de 265 personas fallecidas, alrededor de 3 mil 500 heridas y varios cientos de desaparecidos.
También se contabilizan cientos de estructuras colapsadas o con daños severos, miles de viviendas afectadas y decenas de miles de damnificados. Las principales afectaciones se concentran en los departamentos de Valle del Cauca, Chocó, Risaralda y Caldas.
Las labores de búsqueda continúan en distintos puntos, aunque en algunas zonas las autoridades han comenzado a concentrarse en la remoción de escombros y la atención de las personas damnificadas, luego de que transcurriera la etapa crítica de las primeras 72 horas posteriores al sismo.
El terremoto también provocó daños en hospitales, escuelas, servicios públicos y vías de comunicación, lo que ha complicado la atención de las comunidades afectadas y la recuperación de las zonas con mayores daños.
México mantiene disponible su ayuda
El gobierno colombiano mantiene desplegados sus equipos nacionales de búsqueda y rescate urbano y coordina la recepción de la asistencia internacional que ha sido autorizada.
México, por su parte, mantiene disponible tanto su apoyo humanitario como la posibilidad de enviar personal especializado, aunque el despliegue de la brigada de la Sedena permanece sujeto a la autorización de las autoridades colombianas.
La atención de la emergencia continúa mientras se actualiza el balance de víctimas y daños, se mantienen las labores de búsqueda y se prioriza el suministro de ayuda a las comunidades que enfrentan mayores necesidades.
Fotos: AP/Presidencia














