Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las principales figuras de la izquierda mexicana y defensor del control nacional de los recursos energéticos, falleció este miércoles a los 92 años de edad. Su trayectoria estuvo marcada por la lucha por la democratización del país, la defensa de la soberanía nacional y su participación en la transformación del sistema político mexicano.
El ingeniero, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y tres veces candidato a la Presidencia de la República, murió sin que hasta el momento se hayan dado a conocer públicamente las causas de su fallecimiento.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, responsable de la expropiación petrolera de 1938, mantuvo durante décadas una postura favorable a la participación del Estado en sectores estratégicos de la economía, particularmente en la industria de los hidrocarburos.
La defensa del petróleo y la soberanía nacional
Uno de los principales ejes de su pensamiento político fue la defensa de los recursos naturales como patrimonio de la nación. A lo largo de su carrera cuestionó las políticas que buscaban ampliar la participación privada en actividades energéticas estratégicas y sostuvo la importancia de preservar la capacidad del Estado mexicano para decidir sobre su aprovechamiento.
Esta posición adquirió especial relevancia durante los debates sobre las reformas energéticas, particularmente ante los cambios constitucionales aprobados en 2013, a los que se opuso por considerar que comprometían el control nacional sobre los hidrocarburos.
Su relación con el sector petrolero se mantuvo hasta los últimos meses de su vida. En marzo pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció su incorporación a la Comisión Consultiva del Petróleo de Petróleos Mexicanos (Pemex), organismo dedicado al análisis de las perspectivas de la industria y a la elaboración de recomendaciones estratégicas.
Cárdenas asumió posteriormente la presidencia honoraria de esa comisión, desde la cual también planteó la necesidad de transformar la empresa pública y considerar nuevas fuentes de energía frente a los desafíos ambientales.
Su participación representó una continuidad de los planteamientos nacionalistas que acompañaron su trayectoria, aunque incorporando debates contemporáneos sobre la transición energética y el «cambio climático».
De gobernador de Michoacán a dirigente opositor
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cárdenas estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desarrolló inicialmente actividades relacionadas con proyectos de infraestructura y desarrollo regional.
Su carrera política comenzó dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Fue senador por Michoacán y posteriormente gobernador de esa entidad entre 1980 y 1986.
Sin embargo, sus diferencias con los mecanismos internos de selección de candidatos y el rumbo político del partido lo llevaron a impulsar, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes, la Corriente Democrática.
Este movimiento desembocó en una ruptura con el PRI y en la formación de una candidatura presidencial opositora que modificaría el panorama político nacional.
La elección de 1988 y la fundación del PRD
En 1988, Cárdenas encabezó el Frente Democrático Nacional, una coalición que reunió a distintas fuerzas políticas contrarias al predominio del PRI.
La elección presidencial de aquel año quedó marcada por la denominada «caída del sistema», una interrupción del mecanismo de información electoral que provocó cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
Aunque los resultados oficiales declararon ganador a Carlos Salinas de Gortari, Cárdenas denunció irregularidades y no reconoció la legitimidad de aquellos comicios. La controversia se convirtió en uno de los episodios más significativos de la transición democrática mexicana.
Un año después, en 1989, participó en la fundación del PRD, organización que agrupó a sectores de la izquierda y a antiguos militantes priistas.
Volvió a contender por la Presidencia en 1994 y 2000, sin conseguir el triunfo electoral.
Otro de sus principales logros políticos ocurrió en 1997, cuando ganó las primeras elecciones para jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, convirtiéndose en el primer gobernante de la capital elegido directamente mediante el voto ciudadano bajo ese nuevo esquema.
Permaneció en el cargo hasta 1999, cuando se separó de sus funciones para participar nuevamente en la contienda presidencial.
Sus últimos años y su participación en la vida pública
En 2014, Cárdenas renunció al PRD, partido que había contribuido a fundar 25 años antes, debido a desacuerdos con su dirigencia.
Aunque mantuvo diferencias con distintas administraciones federales, incluida la encabezada por Andrés Manuel López Obrador, continuó participando en debates sobre democracia, desarrollo económico, política energética y soberanía nacional.
En enero de este año recibió el Doctorado Honoris Causa del Instituto Politécnico Nacional (IPN), reconocimiento otorgado por su trayectoria y sus aportaciones a la vida pública.
Su última etapa estuvo vinculada nuevamente al sector energético, mediante su participación en la comisión consultiva de Pemex anunciada durante la conmemoración del aniversario de la expropiación petrolera.
Con su fallecimiento concluye una trayectoria política de varias décadas, estrechamente relacionada con la reorganización de la izquierda mexicana, las demandas de apertura democrática y la defensa del papel del Estado en el aprovechamiento de los recursos estratégicos del país.














