Jilotepec, EdoMéx. – El líder de la organización social Proyecto 21, Ricardo Moreno Bastida, encabezó un encuentro ciudadano en este municipio del norte de la entidad, donde reivindicó el papel histórico de la región en la construcción de la vida democrática del Estado de México y llamó a fortalecer la transformación social desde la organización ciudadana y la participación activa del pueblo.
El evento, que reunió a cientos de personas, forma parte de una agenda de trabajo de fin de semana de Proyecto 21 en la zona norte, orientada a reflexionar sobre la trascendencia que ha tenido la izquierda en la región a lo largo de más de dos décadas.
Memoria política en el norte del estado
Durante su mensaje, Moreno Bastida recordó que fue en Jilotepec donde vivió una de las etapas más complejas pero también más formativas de su trayectoria política, en momentos en que la pluralidad enfrentaba resistencias y abrir espacios democráticos exigía convicción y cercanía con la gente. Señaló que, frente a ese contexto, se impulsó una ruta distinta: la de la organización social, el debate público y la construcción de alternativas desde la base.
Sostuvo que Jilotepec no solo forma parte de la historia de la izquierda mexiquense, sino que representa un referente de lucha y compromiso con las causas populares, al recordar que en esta región comenzaron a construirse nuevas formas de participación política que con los años contribuyeron a transformar la vida pública del estado.
El primer alcalde de oposición
Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la intervención de Felipe Vega Becerril, reconocido como el primer alcalde de oposición en el municipio de Jilotepec. Vega Becerril expresó su reconocimiento a Ricardo Moreno Bastida, a quien calificó como una de las figuras fundamentales en el impulso del movimiento democrático que, desde hace más de 20 años, ha venido edificando una ruta de transformación en el Estado de México.
En diversas participaciones, los asistentes coincidieron en que Moreno Bastida ocupa un lugar relevante en la historia política mexiquense, al ser uno de los pioneros que abrió brecha en la construcción de la vida democrática de la entidad, impulsando una alternativa política nacida desde la organización popular.
Proyecto 21: organización social y pluralidad
Durante el evento se destacó que, a 20 años de haberse gestado el movimiento democrático de alternancia en esta zona, la presencia de gobiernos de oposición marcó una diferencia significativa en la vida pública mexiquense, al abrir paso a una mayor participación social y nuevas dinámicas políticas.
En este contexto, Proyecto 21 se refrendó como una organización social abierta, plural e incluyente, fortalecida por la participación de diversas corrientes políticas y sociales que hoy coinciden en la necesidad de impulsar el diálogo, las ideas y la organización ciudadana como herramientas fundamentales para construir un México con mayor justicia y equidad.
¿Por qué esta información es importante para el Estado de México en términos políticos y para Morena?
Esta información importa porque documenta un ejercicio de memoria política que, aunque pueda parecer local, tiene implicaciones en la correlación de fuerzas al interior del movimiento de transformación en el Estado de México.
En términos políticos estatales, el acto en Jilotepec reivindica el papel de una región que históricamente fue clave en la construcción de alternativas al régimen que durante décadas dominó la vida pública mexiquense. El norte del estado, con figuras como Felipe Vega Becerril —primer alcalde de oposición en Jilotepec—, representa la semilla de una pluralidad que hoy, con Morena en el gobierno estatal y federal, busca ser recuperada como parte de la narrativa de transformación.
Para Morena, la relevancia es doble. Por un lado, porque Ricardo Moreno Bastida es una figura que encarna esa transición: militante de izquierda de larga trayectoria, hoy inserto en el partido guinda. Su presencia en Jilotepec, acompañado de veteranos de la lucha democrática, refuerza su perfil como articulador de redes políticas en regiones que no son las suyas de origen.
Por otro lado, el acto subraya la importancia de mantener viva la memoria de la lucha democrática como parte del acervo político de Morena. En un partido que ha crecido aceleradamente y que incorpora a figuras de diversas procedencias, recordar que hubo quienes abrieron brecha cuando ser oposición era costoso tiene un valor simbólico y político: legitima a quienes vienen de esa tradición y los posiciona como depositarios de una historia que no debe ser borrada por el pragmatismo electoral.
Finalmente, la realización de este tipo de encuentros en el norte del estado indica que el partido y sus organizaciones afines están trabajando en consolidar presencia territorial más allá de los bastiones tradicionales. Para la elección de 2027, donde estarán en juego diputaciones locales y federales, así como presidencias municipales, tener una red de organización social como Proyecto 21 activa en la zona puede marcar diferencias significativas.
En un Estado de México donde la geografía política es compleja y donde los resultados electorales suelen definirse municipio por municipio, actos como el de Jilotepec no son solo homenajes al pasado. Son también construcción de futuro.















