La primera edición del encuentro reunió a 30 equipos de 17 espacios académicos que, con apoyo de inteligencia artificial y sin necesidad de programar, desarrollaron propuestas para atender problemáticas sociales
Toluca, EdoMéx. — La ciencia no siempre necesita batas blancas ni laboratorios cerrados. A veces basta con una idea, un equipo interdisciplinario y las herramientas digitales adecuadas para transformar un problema social en una solución concreta. Eso fue lo que demostró la primera edición del CIENCIATÓN de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), un ejercicio que reunió a estudiantes e investigadores para convertir ideas científicas en soluciones digitales.
Realizado en el Patio del Centenario del Edificio de Rectoría, el encuentro convocó a 30 equipos de trabajo integrados por estudiantes de licenciatura y posgrado, así como por investigadoras e investigadores de distintas áreas del conocimiento. Con el acompañamiento de la empresa tecnológica Hostinger, las y los participantes desarrollaron propuestas mediante herramientas digitales e inteligencia artificial, sin necesidad de contar con conocimientos avanzados de programación.
Colaboración interdisciplinaria y descentralizada
La rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, destacó que esta primera edición favoreció el intercambio de experiencias y la colaboración entre integrantes de distintos niveles educativos y disciplinas, con el objetivo de generar propuestas que respondan a las necesidades de la comunidad universitaria, del Estado de México y del país.
Asimismo, reconoció la participación de integrantes de centros universitarios, unidades académicas profesionales e institutos de investigación, y señaló que ampliar la intervención de los distintos espacios universitarios forma parte de la transformación institucional, orientada a construir una universidad menos centralizada y con mayores oportunidades de participación para toda su comunidad.
La convocatoria reunió a integrantes de 17 espacios académicos de la Autónoma mexiquense: nueve facultades, los centros universitarios de Atlacomulco, Tenancingo, Texcoco, Valle de Chalco y Valle de México, la Unidad Académica Profesional de Tejupilco y los institutos de Ciencias Agropecuarias y Rurales, e Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua.
Inteligencia artificial como herramienta, no como sustituto
Por su parte, la titular de la Secretaría de Ciencia, Arianna Becerril García, afirmó que el CIENCIATÓN abre nuevas posibilidades para repensar la generación, circulación y democratización del conocimiento mediante dinámicas de trabajo ágiles, colaborativas e interdisciplinarias.
Becerril García subrayó que la inteligencia artificial puede fortalecer las capacidades de investigación, siempre que se utilice como una herramienta complementaria al pensamiento crítico y la creatividad humanas. En ese sentido, destacó que uno de los propósitos de esta iniciativa es demostrar que una idea científica puede convertirse en una solución digital sin requerir conocimientos especializados de programación.
Como parte de las actividades, el embajador de Hostinger, Guillermo Luna, presentó las funciones del creador de sitios web con inteligencia artificial de la empresa, que permite desarrollar sitios, aplicaciones y otros productos digitales a partir de instrucciones escritas en lenguaje cotidiano.
La jornada se organizó en mesas de trabajo y etapas sucesivas que incluyeron la identificación y el análisis de problemas, la planificación y el diseño de propuestas, dos fases de desarrollo con pruebas intermedias y una etapa final de evaluación y preparación de los proyectos para su presentación ante el jurado calificador.
Los tres proyectos ganadores
La primera edición del CIENCIATÓN reconoció tres proyectos que vinculan la innovación tecnológica con necesidades sociales.
El primer lugar fue para Ecosensor: Clasificación y Separación de Residuos, desarrollado por un equipo del Centro Universitario UAEM Valle de México, con una propuesta tecnológica enfocada en mejorar la gestión y separación de residuos.
El segundo lugar correspondió a Raíces, de la Unidad Académica Profesional Tejupilco, una iniciativa de intercomunicación digital que busca facilitar el aprendizaje, la enseñanza y la transmisión de la lengua indígena matlatzinca.
En tanto, el tercer lugar fue para Vitalia: Cartilla de Salud Metabólica, del Centro Universitario UAEM Atlacomulco, una herramienta para monitorear aspectos relacionados con la salud metabólica, reproductiva y psicológica.
Además de recibir medallas y reconocimientos, los equipos ganadores obtuvieron una licencia anual de la plataforma Hostinger, con créditos ilimitados, para dar continuidad al desarrollo de sus aplicaciones y fortalecer sus propuestas.
Por qué esto importa
El CIENCIATÓN no es un concurso de tecnología más. Es un ejercicio que pone a prueba una hipótesis: que la ciencia puede salir de los laboratorios y convertirse en soluciones concretas para problemas sociales cuando se combina con herramientas digitales accesibles y trabajo colaborativo. Que 30 equipos de 17 espacios académicos hayan participado demuestra que en la UAEMéx hay talento distribuido en todo su territorio, no solo en el campus central. Los tres proyectos ganadores abordan problemáticas diversas —gestión de residuos, preservación de una lengua indígena y monitoreo de la salud metabólica—, lo que evidencia que la innovación no tiene un solo rostro ni una sola disciplina. Además, el uso de inteligencia artificial como herramienta complementaria, y no como sustituto del pensamiento crítico, es una lección oportuna en un momento donde la tecnología avanza más rápido que la reflexión sobre sus implicaciones. La nota importa porque documenta que la universidad pública también puede ser un espacio de experimentación, creatividad y solución de problemas reales. Y en un estado que enfrenta desafíos ambientales, de salud y de preservación cultural, ese tipo de ejercicio no es un lujo: es una necesidad.














