Tres personas murieron luego de un choque en cadena ocurrido ayer en la Autopista Nacional Número 1 de Taiwán. El accidente se produjo después de una primera colisión cuyos involucrados descendieron de sus vehículos y permanecieron en el carril mientras hablaban sobre lo sucedido.
Una segunda colisión provocó las muertes
De acuerdo con la investigación de la Segunda Brigada de la Policía de Carreteras Nacionales, una camioneta de alquiler conducida por un hombre de 45 años, de apellido Jiang, chocó por detrás contra un Tesla manejado por una mujer de 36 años, de apellido Li.
Ambos vehículos quedaron detenidos en el carril interior y sus conductores bajaron para revisar lo ocurrido. Momentos después, un automóvil conducido por una mujer de 51 años, de apellido Lin, impactó por detrás a la camioneta.
La fuerza del segundo choque desplazó la camioneta hacia adelante y arrolló a Jiang y Li, además de golpear nuevamente al Tesla.
Los servicios de emergencia localizaron a Jiang atrapado debajo de la camioneta, mientras que Li quedó tendida sobre el carril. En el interior del vehículo también se encontraba una mujer filipina de 62 años. Las tres personas sufrieron lesiones graves y fueron reportadas con paro cardiaco extrahospitalario.
Jiang y la mujer filipina murieron pese a las maniobras de reanimación. Li fue trasladada a un hospital después de recuperar temporalmente los signos vitales, pero falleció durante la madrugada de hoy.
Las autopsias practicadas por la Fiscalía del Distrito de Miaoli establecieron que las tres muertes estuvieron relacionadas con traumatismos y una pérdida masiva de sangre provocada por lesiones graves en las extremidades.
¿Qué se sabe sobre el sistema de asistencia del tercer vehículo?
La conductora del automóvil que provocó el segundo impacto dio versiones distintas sobre el uso del control de crucero adaptativo (ACC).
En un primer momento señaló que tenía activado este sistema de asistencia, pero posteriormente, durante su declaración formal, negó haberlo utilizado y afirmó que no recordaba con claridad lo sucedido debido al estado de shock. La prueba de alcohol practicada a la mujer resultó negativa.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado que el automóvil circulara con un sistema de conducción autónoma completa, ni han determinado oficialmente que el ACC haya provocado el accidente. La investigación continúa para establecer si el sistema estaba activado y si tuvo alguna influencia en la falta de frenado antes del impacto.
El ACC tampoco equivale a una conducción autónoma total: se trata de una herramienta de asistencia que regula la velocidad y la distancia respecto de otros vehículos, mientras el conductor mantiene la responsabilidad de supervisar el camino y reaccionar ante una emergencia.
Además de los tres fallecidos, otras tres personas sufrieron heridas leves y permanecen estables. Entre ellas se encuentran Lin, la conductora de 51 años; una mujer filipina de 67 años que viajaba en la camioneta, y una joven taiwanesa de 17 años que ocupaba el Tesla.
El caso también deja una recomendación concreta para los conductores: cuando ocurre una colisión menor en una autopista y no hay personas heridas, si los vehículos pueden desplazarse, deben activar las luces de emergencia, señalizar el lugar, documentar el incidente y retirarse cuanto antes del carril hacia una zona segura. Permanecer sobre la vía después de un primer choque puede exponer a los involucrados a una segunda colisión, como ocurrió en este caso.














