La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) informó que mantiene un operativo de atención ambiental luego del descarrilamiento de varias unidades de un tren de carga de Ferromex en el municipio de Naco, Sonora, incidente que ocasionó el derrame de aproximadamente 60 mil litros de hidrosulfuro de sodio.
Como parte de la respuesta, la dependencia federal lleva a cabo labores de inspección, vigilancia y evaluación para determinar el alcance de las posibles afectaciones al entorno, además de verificar que la empresa responsable cumpla con las acciones de contención y remediación establecidas.
Accidente ocurrió cerca del Ejido Cuauhtémoc
El percance se registró durante la noche del sábado 25 de julio o en las primeras horas del domingo 26 de julio de 2026, en las inmediaciones del Ejido Cuauhtémoc.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil de Sonora, el descarrilamiento no dejó personas lesionadas y únicamente ocasionó daños materiales. Tras el incidente, las autoridades activaron un protocolo de respuesta que contempla tareas de evaluación, monitoreo y control del área afectada.
Como medida preventiva, la zona permanece bajo resguardo mientras continúan las labores técnicas para recuperar el producto derramado y confirmar que existan condiciones seguras para las operaciones.
Continúan las labores de contención y monitoreo
La sustancia involucrada fue hidrosulfuro de sodio (NaHS). Según información oficial de la PROFEPA, el volumen liberado se estima entre 59 mil y 60 mil litros. Por su parte, la Coordinación Estatal de Protección Civil confirmó que se presentó un escurrimiento del material químico, por lo que se mantienen las acciones de contención, vigilancia y limpieza.
En estas tareas participan autoridades de los tres órdenes de gobierno, en coordinación con personal de la empresa ferroviaria, con el objetivo de controlar la emergencia y evaluar sus posibles efectos sobre el entorno.
No se reporta riesgo inmediato para la población
Hasta el momento, las autoridades señalaron que no existe un riesgo inmediato para la población derivado del incidente. No obstante, las inspecciones y estudios ambientales continúan para establecer con precisión la magnitud de cualquier impacto.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) también realiza monitoreos en cuerpos de agua y suelos como parte de la evaluación técnica. En paralelo, las instancias competentes mantienen abierta la investigación para determinar las causas del descarrilamiento.
Mientras tanto, el área afectada permanece asegurada y bajo vigilancia, en tanto avanzan las labores de recuperación del material derramado y la PROFEPA supervisa el cumplimiento de las medidas de respuesta por parte de la empresa responsable.














