VERDADES MENTIROSAS… SARKHA (EL GRITO)

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«Dios es grande, muerte a Estados Unidos, muerte a Israel,

maldición a los judíos y victoria para el islam».

        Hussein Badreddin al-Houthi

¿Cómo ha sido posible que un movimiento guerrillero surgido de la pobreza y la marginación, haya logrado interlocución directa con el imperio?; según Donald Trump ha hablado personalmente con el movimiento y le aseguraron que no quieren luchar contra soldados de Estados Unidos. En su ignorancia consuetudinaria el magnate/presidente desconoce las raíces, las motivaciones y el espíritu profundo del movimiento que occidente conoce como Hutíes, la guerrilla heroica que ha sacado de equilibrio la maligna alianza a la que Estados Unidos debe su poder, el pacto anti humano entre el imperio y Arabia Saudita, el reino del petrodólar y el flujo del comercio mundial, que todo ello sea puesto en juego y en entredicho con la histórica ofensiva de los rebeldes de Yemen apoyados por Irán y parte del eje de la resistencia.

En sus inicios fue un movimiento educativo de finalidad esencialmente religiosa, después en los noventas evolucionó a una milicia armada guerrillera enemiga del gobierno central de Yemen y ahora es parte central del “eje de la resistencia” aliados fundamentales de Irán y con interlocución directa con el poder imperialista central, según dichos del presidente imperial Donald Trump “los Hutíes me hablaron y aseguraron que no quieren pelear con nosotros”.

Hutíes es en realidad el sobre nombre impuesto por occidente al grupo ANSAROLÁ (partidarios de Dios)cuyas acciones significan un punto de quiebre en la geopolítica actual.

El grupo surgió en la década de los noventa, se estructuró en la gobernación de Sa’dah, al norte de Yemen. En sus inicios, el grupo se llamaba al-Shabab al-Mu’min (Juventud Creyente). Fue fundado por el líder religioso Hussein Badreddin al-Houthi con el fin de promover el resurgimiento del zaidismo (una rama del islam chiita) y denunciar la marginación de su comunidad.

A medida que el grupo pasó de ser un movimiento puramente educativo y cultural a una milicia armada que combatía al gobierno central yemení, adoptó formalmente el nombre de Ánsar Allah. Esto reforzaba su narrativa de estar librando una lucha de carácter sagrado, antiimperialista y de resistencia teológica.

El término «hutí» (u Houthi) es en realidad un exónimo derivado del apellido de su fundador original. La prensa internacional y sus opositores adoptaron de forma generalizada el nombre de la dinastía familiar al-Houthi para referirse a todo el colectivo, aunque sus integrantes prefieren firmemente la expresión teológica Ansarolá.

Hoy en día, la expresión identifica al gobierno autónomo de facto que controla la capital de Yemen (Saná) y que mantiene una fuerte relevancia en la geopolítica de Medio Oriente

Hace poco más de doce años ANSAROLÁ irrumpió como un poder paralelo en Yemen, declaró la guerra al gobierno central y tomó la capital (SANÁ)alentados por un insólito poder de fuego, una disciplina militar de altos vuelos y una estrategia osada y sorprendente, controlan gran parte del norte y noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná, tras desplazar al gobierno reconocido internacionalmente.

Su pacto sagrado con Irán nace por supuesto de la mutua vocación chiita, la reivindicación de la residencia y el martirologio y sobre todo de la coincidencia en enemigos comunes; el tridente maligno: Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel, que al igual que los persas han jurado aniquilar de la faz de la tierra.

Recientemente han protagonizado una intensa ofensiva en la costa del mar Rojo y ataques con misiles y drones que afectan la navegación comercial y la estabilidad energética global.

El papel de los rebeldes en el conflicto actual del mar Rojo ha escalado hasta convertirse en una amenaza directa al comercio global y a la estabilidad energética mundial. Actuando en sintonía con su aliado Irán, el grupo rebelde ha consolidado una posición de fuerza sin precedentes mediante ofensivas terrestres y bloqueos navales.

Los Hutíes han tomado por completo el control del estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta de entrada sur al mar Rojo. Esto ocurrió tras una ofensiva relámpago en la que capturaron la ciudad portuaria de Moca y varias islas de alta importancia estratégica, como la isla de Perim (Mayun) y el archipiélago de Hanish. Desde estas posiciones, vigilan y dictan quién puede transitar por una vía que mueve cerca del 12% de las mercancías mundiales.

El grupo ha impuesto un estricto embargo y bloqueo marítimo en el mar Rojo. Sus objetivos prioritarios son los buques comerciales, refinerías y petroleros de Arabia Saudita, país con el que han reactivado el conflicto armado de manera feroz. Al atacar buques y dañar oleoductos saudíes clave, han forzado el desvío de crudo, provocando que los precios internacionales del petróleo rocen los 100 dólares por barril.

Estados Unidos se encuentra en una encrucijada turbia, está empantanado en una guerra en Irán al que Trump ha jurado aniquilar; no puede hacerlo a menos que use armamento nuclear; por otro lado es militarmente impotente para garantizar la seguridad de su aliado Arabia Saudita  lo que intoxica desde adentro el sistema financiero mundial y amenaza el reino del petrodólar, por ello la desesperación de Donald Trump en su discurso demagógico, utópico y amenazante en la ONU, del que nos ocuparemos en próxima entrega.


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