«yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvó a ella, no me salvó yo»
José Ortega y Gasset
En la aglomeración de masas el pensamiento individual se paraliza, se nulifica y se detiene la capacidad individual de digresión, disrupción y discernimiento, el coro de la colectividad brutal oscurece la lucidez para someternos a la unidad de la estupidez, en la que la inteligencia da paso al instinto y el juicio nos abandona para dar paso aun proceso identitario en el que por un espacio de tiempo abandonamos nuestra soledad intrínseca para pertenecer a algo, como anticipó el filoso francés Gustave Le Bon : “las aglomeraciones anulan la racionalidad y el juicio crítico”.
Al unirse a la multitud el individuo pierde su autonomía para dar paso a una especie de “alma colectiva” donde las emociones se contagian y la capacidad de pensar críticamente se reduce o se detiene.
Así se abre la puerta a la violencia, al despropósito y a la imbecilidad, el sin sentido cuya peligrosidad y nivel irracional aumentan si va acompañado del fervor nacionalista y patriotero que da a esa masa “identidad”; ese invento abyecto que nos dice que hay que identificarnos con símbolos, historia y costumbres. Así aparece la ilusión de pertenencia que llena el vacío mental de los millones de celebrantes que por un espacio de tiempo dejan de ser ellos para ser uno, de ahí el sabio lema de “para el pueblo pan y circo”
Ya nos advertía el filósofo español José Ortega y Gasset en su obra «La rebelión de las masas» (1930), donde describe el peligro del «hombre-masa» que renuncia a su propio pensamiento y se deja arrastrar por las tendencias.
Las reuniones masivas ofrecen a una población marginada o desesperada la ilusión de grandeza, orden y una identidad colectiva fuerte, en el caso de México con el grito guerrero de “Mas si osaré un extraño enemigo…”
Por ello a nadie le importaron los muertos en las reuniones futbolísticas, se han reconocido 4 pero hay informes de que han sido más de 20, nunca lo sabremos, pero en realidad no importa, si hubiese sido 1, 2 7 o 100, no importa “ellos se lo buscaron”.
Un fanático de la selección de televisa me dijo que las autoridades no tenían ninguna responsabilidad y que era lógico que en un tumulto de más de un millón de personas alguien muriese; me pregunto ¿si le ganan a Inglaterra cuantos muertos será lógico que haya?
¿Y si si? Es el lema con el que las televisoras manipulan ahora a la masa delirante, ahora con el contubernio del gobierno centro derechista neoliberal sionista de la 4 T que sabe cómo nadie como exaltar el “amor a la patria”, cuanta tontería, los “masiosares” se comportan como si hubiesen elegido nacer en México, pero nadie elige en donde nacer, no es ningún merito ser mexicano ni de ningún lado.
No sé hasta donde llegue el pacto con la FIFA para que México avance en el mundial, veo difícil que DONALD I entregue la copa a México, pero pase lo que pase el domingo, pongamos las barbas a remojar pues si se vence a Inglaterra el 90 por ciento de los mexicanos dejaran de pensar y si se pierde se corre el peligro de que se extienda una ola incandescente de frustración; la ausencia de libre pensamiento puede ser una trampa mortal.














