El Colegio Mexiquense concluyó la segunda generación del diplomado «Herramientas para la crónica histórica de pueblos, municipios y comunidades», con 29 egresados del Estado de México, Guanajuato y Oaxaca, quienes desarrollaron proyectos enfocados en documentar y preservar la memoria de sus localidades.
El programa, coordinado por la historiadora Karen Ivett Mejía Torres, comprendió 33 sesiones en las que los participantes adquirieron conocimientos sobre investigación histórica, manejo de fuentes documentales y elaboración de narraciones.
Documentan la historia y las transformaciones de sus comunidades
Los egresados proceden de municipios mexiquenses como Toluca, Santiago Tianguistenco, Cuautitlán Izcalli, Temascalcingo, Ocoyoacac y Atlautla, además de localidades de Guanajuato y Oaxaca.
Durante su formación elaboraron crónicas escritas y sonoras, análisis cinematográficos y producciones audiovisuales. Sus trabajos abordaron aspectos como las tradiciones religiosas, la historia de las mujeres, los personajes locales, los documentos históricos conocidos como títulos primordiales, los atractivos turísticos y los cambios urbanos, así como las consecuencias de fenómenos naturales.
El diplomado se estructuró en cuatro módulos dedicados a las características de la crónica, las fuentes documentales y audiovisuales, y las técnicas de redacción y presentación.
En la enseñanza participaron especialistas de distintas instituciones académicas, entre ellas la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la UNAM, la Universidad de Guadalajara y la Universidad Iberoamericana Puebla, además de representantes de la Fonoteca Nacional y FamilySearch.
Crece la participación en programas de educación continua
Durante la clausura, Raymundo César Martínez García, presidente de El Colegio Mexiquense, señaló que la crónica constituye una herramienta para conservar la memoria colectiva y fortalecer los vínculos de identidad entre los habitantes de una comunidad.
También informó que la matrícula atendida mediante cursos, talleres y diplomados de educación continua se duplicó durante los últimos dos años, al pasar de más de 400 participantes a cerca de mil egresados en 2026.
De acuerdo con el académico, esta segunda generación permitió vincular los conocimientos especializados con el trabajo de personas interesadas en investigar y transmitir la historia de sus lugares de origen, mediante distintas técnicas de documentación y narración.














