La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) expresó su respaldo al liderazgo de Gianni Infantino al frente de la FIFA y se sumó a su llamado a respetar la institucionalidad del organismo.
El posicionamiento, difundido este jueves, ocurre en medio de la controversia provocada por el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise, que pretendía crear una entidad comercial para gestionar torneos como la Copa Mundial y permitir la participación de inversionistas privados.
La crisis por FIFA Forward Enterprise
La iniciativa, planteada como un proyecto de gran alcance económico, generó cuestionamientos por la manera en que fue impulsada, particularmente por la falta de consultas y de apego a los mecanismos de gobernanza establecidos dentro de la FIFA.
Ante la oposición de distintas confederaciones y asociaciones nacionales, el organismo decidió retirar la propuesta, reconoció deficiencias en el proceso y ofreció disculpas a sus 211 asociaciones miembro.
Un día antes del pronunciamiento de la FMF, el Consejo de la FIFA se reunió en Rabat y ratificó su respaldo a Infantino, quien aspira a obtener un cuarto mandato durante las elecciones previstas para marzo de 2027.
La FMF respalda la institucionalidad de FIFA
En su comunicado, la federación mexicana sostiene que el fútbol constituye el valor fundamental y que su defensa debe sustentarse en la institucionalidad, la gobernanza y el respeto a los procesos establecidos.
Bajo esa premisa, señala que no reconocerá ni aprobará procedimientos que se desarrollen al margen de las estructuras institucionales del organismo rector del fútbol mundial.
La FMF también se adhirió de manera expresa al llamado formulado por Infantino el 5 de agosto para continuar trabajando de manera colectiva en favor del desarrollo del fútbol y de las 211 asociaciones miembro.
El posicionamiento concluye con un respaldo directo al presidente de la FIFA para impulsar el crecimiento del deporte mediante el fortalecimiento de sus estructuras institucionales.
Una postura distinta a la de Concacaf
La decisión de la FMF, que participó como coanfitriona de la Copa Mundial de 2026, la coloca en sintonía con pronunciamientos similares de la Asociación del Fútbol Argentino y la Confederación Africana de Fútbol, entre otras organizaciones.
Sin embargo, su postura contrasta con la adoptada por Concacaf, confederación a la que pertenece México. Este organismo había cuestionado el proyecto FIFA Forward Enterprise, al considerarlo un acto unilateral de mala gobernanza, y había solicitado una revisión integral de la gestión de Infantino.














