Después de varios meses prácticamente apartado de la conversación pública, el expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció este miércoles con un extenso mensaje en video grabado en la Quinta La Chingada, en Palenque, Chiapas, desde donde presentó su nuevo libro, Pueblo, pero también dedicó buena parte de su intervención a defender el legado de su gobierno, respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum y exponer su visión sobre la historia política de México.
La aparición constituye una de sus intervenciones públicas más relevantes desde que dejó la Presidencia. Su pronunciamiento anterior de carácter político había ocurrido a principios de junio, cuando difundió una carta en respaldo a Sheinbaum y con críticas a la actuación del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump.
Ahora, López Obrador insistió en que permanece retirado de la actividad política, tras casi cinco décadas de participación, y sostuvo que no pretende desempeñarse como “cacique”, “caudillo”, “jefe máximo” o “poder detrás del trono”.
“Pueblo”, su nuevo libro sobre más de 200 años de historia política
El motivo central de la reaparición fue la presentación de Pueblo, editado por Planeta, obra con la que López Obrador pretende complementar Grandeza, el libro que dedicó principalmente a las raíces culturales y civilizatorias de México.
Explicó que inicialmente había considerado titularlo Gloria, de manera que ambas publicaciones formaran el conjunto Grandeza y Gloria. Finalmente optó por Pueblo, concepto que colocó en el centro de su argumentación política al señalar que, desde su perspectiva, la soberanía en una democracia reside en la población.
El volumen está integrado por 10 capítulos y recorre un periodo que comienza con la Independencia y llega hasta la denominada Cuarta Transformación. Entre los episodios abordados mencionó la confrontación entre liberales y conservadores, la Reforma, la intervención francesa, la invasión estadounidense, el Porfiriato, el maderismo, la Revolución, el cardenismo y los gobiernos posteriores.
Uno de los capítulos lleva por título El neoporfirismo prianista y comprende, según explicó, los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. El décimo está dedicado a la Cuarta Transformación.
López Obrador señaló que con Grandeza y Pueblo considera terminada la exposición de las bases de lo que denomina “Humanismo Mexicano”, concepción que vincula tanto con la herencia cultural del país como con su historia política.
Reivindica su gobierno y asegura que cerró su ciclo político
Aunque reiteró varias veces que está jubilado de la política, una parte considerable del mensaje estuvo dedicada a hacer un balance favorable de su administración y de la llamada Cuarta Transformación.
El exmandatario volvió a presentar su movimiento como la cuarta gran transformación histórica de México, después de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana, y sostuvo que durante su sexenio se modificó la relación entre el gobierno y los sectores de menores ingresos.
También retomó asuntos que fueron recurrentes durante su Presidencia: el incremento del salario mínimo, los programas sociales, la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la austeridad gubernamental, las condonaciones fiscales, el Fobaproa y su crítica al modelo económico que identifica como neoliberal.
En materia de pobreza aseguró que durante su administración 14.4 millones de personas salieron de esa condición y afirmó que, al concluir su gobierno, la proporción había disminuido hasta alrededor de 29%. Estas expresiones formaron parte de su balance sobre el sexenio y fueron presentadas por el propio López Obrador como uno de los principales motivos de satisfacción tras dejar el cargo.
Respaldo abierto a Claudia Sheinbaum
Otro de los ejes del mensaje fue su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien dedicó Pueblo y de quien hizo numerosos elogios.
López Obrador sostuvo que está satisfecho con la continuidad de los programas sociales y mencionó particularmente los nuevos apoyos para mujeres de 60 a 64 años, la ampliación de becas y la atención médica domiciliaria para adultos mayores.
El expresidente utilizó expresiones abiertamente favorables hacia su sucesora, a quien incluso calificó como “la mejor presidenta del mundo”. Se trata de una valoración personal de López Obrador, no de una medición objetiva o clasificación institucional.
Al mismo tiempo, reiteró que su respaldo no implica intervenir directamente en el gobierno y aseguró que decidió apartarse de la actividad pública precisamente para evitar convertirse en una figura de poder paralela.
Habla de “neofascismo” y vuelve a confrontar a medios y periodistas
Uno de los pasajes políticamente más relevantes llegó cuando López Obrador abordó el papel de los medios de comunicación y las plataformas digitales.
Afirmó que las redes sociales representaron inicialmente una vía para romper lo que durante años denominó “cerco informativo”, pero sostuvo que posteriormente también quedaron sujetas a intereses económicos y políticos.
En ese contexto volvió a cuestionar directamente a diversos comunicadores y medios mexicanos, entre ellos Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva, Joaquín López-Dóriga y Carmen Aristegui, entre otros.
Fue entonces cuando endureció su caracterización de sus adversarios. López Obrador rechazó denominarlos simplemente derecha o ultraderecha y sostuvo que, desde su perspectiva, lo que existe actualmente es “neofascismo”.
Para justificar esa definición, estableció una comparación con las estrategias de propaganda utilizadas durante el nazismo y aludió al uso sistemático de la repetición de falsedades y las campañas de desprestigio. El señalamiento constituye la interpretación política expresada por el propio exmandatario sobre sus adversarios y determinados actores mediáticos.
El planteamiento mantiene elementos de su discurso de junio, cuando también había recurrido a referencias a la propaganda hitleriana al acusar a sectores estadounidenses de intentar influir en la política mexicana.
Críticas a Estados Unidos y una futura propuesta
El exmandatario también dedicó parte de su intervención a Estados Unidos. Contrastó lo que considera una fortaleza cultural y familiar de México con problemas sociales estadounidenses, particularmente el consumo de drogas y la desintegración familiar.
López Obrador adelantó incluso que contempla escribir otro libro con una propuesta dirigida a Estados Unidos, bajo el argumento de que ambos países mantienen una relación estrecha y que los problemas de uno inevitablemente repercuten en el otro.
También recordó favorablemente a los expresidentes estadounidenses Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt, a quienes relacionó con episodios históricos en los que, a su juicio, Washington mantuvo una posición respetuosa hacia México.
Una reaparición que fue mucho más allá de un anuncio editorial
Aunque Pueblo fue la razón anunciada para volver a dirigirse públicamente a sus seguidores, el mensaje terminó convirtiéndose en una extensa exposición de la interpretación histórica y política que López Obrador ha sostenido durante años.
Desde Palenque, el expresidente ratificó su retiro formal de la política, defendió los resultados de su administración, reivindicó a la Cuarta Transformación como un proceso histórico, expresó un respaldo inequívoco a Sheinbaum y retomó sus críticas contra expresidentes, empresarios, medios y comunicadores.
Antes de despedirse también hizo referencia a los rumores que han circulado sobre su estado de salud e incluso sobre su supuesta muerte. López Obrador aseguró encontrarse bien y señaló que continuará viviendo principalmente en Palenque, aunque ocasionalmente viaja para encontrarse con su familia.














