Carretera Toluca-Almoloya de Juárez, lleva meses de abandono y deterioro, a pesar de su enorme afluencia

Publicada: Autor:
Comparte

La carretera Toluca-Almoloya de Juárez atraviesa desde hace meses una situación de deterioro que se ha vuelto cada vez más evidente para quienes la utilizan a diario. A la altura de Zinacantepec, numerosos baches de gran tamaño y profundidad complican la circulación, provocan maniobras constantes entre los conductores y contribuyen a la formación de largas filas vehiculares.

La situación queda expuesta en fotografías y videos tomados recientemente, en los que se observa el estado de la carpeta asfáltica y el intenso flujo de automóviles que transita por este corredor.

El deterioro no es menor si se considera la cantidad de vehículos que utilizan esta vía. De acuerdo con los Datos Viales 2025 de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que corresponden a mediciones realizadas durante 2024, el tramo registró hasta 25 mil 166 vehículos diarios en el kilómetro 10, ya en Almoloya de Juárez.

Baches de gran profundidad complican la circulación

A lo largo del tramo pueden encontrarse hoyos de dimensiones considerables, algunos de ellos con una profundidad suficiente para representar un riesgo para suspensiones, neumáticos y otros componentes de los automóviles.

Los conductores tienen que reducir la velocidad o cambiar abruptamente de carril para intentar esquivarlos, una situación que se vuelve especialmente complicada cuando el flujo vehicular aumenta. Estas maniobras, además de ralentizar el tránsito, incrementan el riesgo de incidentes entre quienes circulan por la zona.

De acuerdo con testimonios de usuarios de la carretera, algunos vehículos han resultado dañados después de caer en los baches, particularmente cuando estos no pueden distinguirse con suficiente anticipación.

El problema también se ha intensificado después de las lluvias registradas durante las últimas semanas, pues el agua termina por cubrir algunos desperfectos y dificulta que los conductores puedan calcular su profundidad.

Parcheos que no resuelven el deterioro

Aunque en algunos puntos se han realizado reparaciones parciales, los trabajos no han significado una solución permanente para el estado de la carretera.

Los conductores señalan que algunos segmentos son intervenidos mediante parcheos que tienen una duración limitada, mientras que otros puntos continúan acumulando daños. De esta manera, los desperfectos reaparecen o se extienden hacia zonas que permanecen sin atención.

El resultado es una vialidad con múltiples puntos deteriorados a lo largo del recorrido, en lugar de una rehabilitación integral que permita recuperar las condiciones de circulación.

Automovilistas recurren a bacheos improvisados

Ante la ausencia de una intervención que resuelva de fondo el problema, en algunos puntos han aparecido personas dedicadas informalmente a rellenar los baches, quienes realizan reparaciones improvisadas y solicitan alguna moneda a los automovilistas.

Estas acciones representan, en los hechos, una medida temporal y de limitada efectividad. El material colocado en los hoyos no constituye una rehabilitación de la carpeta asfáltica y termina deteriorándose nuevamente con el paso de los vehículos y la presencia de agua.

Para los usuarios, la escena se ha convertido en una muestra del nivel de deterioro que enfrenta la carretera: particulares intentando resolver de manera improvisada un problema que corresponde atender a la autoridad responsable de la vialidad.

Una carretera con más de 25 mil vehículos diarios

El estado actual de la vía contrasta con la elevada cantidad de vehículos que la utilizan.

Según los registros de la SICT, la carretera T. C. Toluca-Morelia–Almoloya de Juárez, identificada con la clave EM-046, registró en 2024 un Tránsito Diario Promedio Anual (TDPA) de 25 mil 166 vehículos en el kilómetro 10.

En los puntos ubicados en el entronque con la carretera Toluca-Morelia se contabilizaron 20 mil 423 y 20 mil 149 vehículos diarios, respectivamente.

La serie disponible también muestra que el tránsito en el tramo ha mantenido niveles elevados. En 2018 se registraban 20 mil 867 vehículos diarios en el kilómetro 10; para 2023 la cifra llegó a 26 mil 318, antes de situarse en 25 mil 166 durante 2024.

Por ello, no se trata de una carretera secundaria con circulación ocasional, sino de un corredor utilizado diariamente por decenas de miles de vehículos.

La Junta de Caminos, responsable de la vialidad estatal

La carretera está identificada en los registros oficiales como una vialidad estatal, por lo que su conservación forma parte de las atribuciones de la Junta de Caminos del Estado de México.

A pesar de las denuncias que usuarios han difundido mediante redes sociales para exhibir las condiciones de la carretera, el deterioro persiste en distintos segmentos, particularmente en la zona de Zinacantepec.

Las lluvias recientes han contribuido a agravar los desperfectos, mientras que los trabajos puntuales realizados hasta ahora no han impedido que continúen apareciendo nuevos baches.

La situación mantiene bajo presión a una vialidad que diariamente concentra un volumen considerable de tránsito y que, pese a ello, continúa presentando condiciones deficientes de circulación.

Mientras los conductores enfrentan filas, maniobras para evitar los hoyos y posibles daños a sus vehículos, la carretera permanece a la espera de una intervención integral que permita recuperar su superficie y garantizar condiciones adecuadas para el elevado flujo vehicular que soporta todos los días.

 

Fotos: Apocaliptic.com


Comparte








Temas Clave