Ante la aparición de grietas en viviendas, vialidades y edificios de Toluca, especialistas, ciudadanos y autoridades municipales plantearon que las condiciones del subsuelo sean estudiadas antes de autorizar nuevas construcciones u obras de infraestructura.
El tema fue abordado durante la primera mesa de diálogo sobre hundimientos y fracturas realizada este fin de semana en la capital mexiquense, donde se expuso que el crecimiento de la ciudad debe considerar la subsidencia, la extracción de agua subterránea y las características geológicas del Valle de Toluca.
El regidor Luis Felipe García Chávez, quien dio a conocer el posicionamiento derivado del encuentro, informó que las mesas continuarán conforme se obtengan nuevos datos que permitan ampliar el análisis y definir posibles medidas preventivas.
«No podemos tomar decisiones a espaldas de la sociedad. Tenemos que escuchar a los expertos, pero también a los ciudadanos que están viviendo las consecuencias», señaló.
La discusión ocurre después de que habitantes reportaran grietas y hundimientos en barrios tradicionales como Santa Clara, 5 de Mayo y San Sebastián, además del Centro Histórico, Las Américas y la zona hospitalaria ubicada alrededor del Hospital de Gineco-Obstetricia No. 221 del IMSS, conocido como Seguro Viejo.
Frente a este último inmueble se encuentra el edificio que ocupó la Coordinación de Regulación Sanitaria del Estado de México, el cual fue desalojado meses atrás por los daños que presenta. En la misma zona son visibles fracturas sobre calles, banquetas y áreas de acceso al hospital.
Sin embargo, el antecedente con mayores afectaciones se encuentra en el Callejón de las Delicias, en San Pedro Totoltepec, donde el movimiento del terreno dañó viviendas y tuberías, generó desniveles y provocó la pérdida parcial o total del patrimonio de algunas familias.
El estudio «Factores geológicos e hidrogeológicos asociados a las fracturas en la cuenca del Valle de Toluca», publicado en 2023 por especialistas de la UAEMéx, la Université du Québec y la Universidad Autónoma de Nuevo León, identificó estructuras volcánicas sepultadas debajo de San Pedro Totoltepec y del centro de la ciudad.
Estas formaciones permanecen relativamente estables, pero los sedimentos que las rodean se compactan conforme disminuye el agua almacenada en el subsuelo. La diferencia entre ambos materiales genera hundimientos irregulares y tensiones que pueden manifestarse en la superficie mediante fracturas.
En San Pedro Totoltepec, una grieta presentó desplazamientos de aproximadamente 80 centímetros en sentido horizontal y hasta 1.40 metros en vertical.
En paralelo, el Ayuntamiento de Toluca ha reforzado el abastecimiento mediante fuentes subterráneas para compensar la reducción del caudal proveniente del Sistema Cutzamala. Durante 2026 reportó la operación de 14 pozos nuevos, que aportan más de 310 litros por segundo, y la rehabilitación de otros 41, con una recuperación de entre 200 y 209 litros por segundo.
Aunque estos datos no permiten relacionar una fractura con un pozo en particular, quienes participaron en la mesa consideraron necesario conocer las condiciones del terreno, delimitar las zonas de riesgo y analizar los efectos de cada intervención antes de perforar, construir o ejecutar obra pública.
Asimismo, se señaló que estudiar el subsuelo no implica detener el desarrollo urbano, sino contar con información científica para evitar daños en viviendas, edificios históricos, infraestructura y redes hidráulicas.
Finalmente, se exhortó al Ayuntamiento a incorporar a los habitantes de las zonas afectadas en las decisiones relacionadas con las medidas de prevención.














