Este lunes se convirtió en una jornada de doble frente para el caso de Nancy Nápoles Pacheco (NNP), presidenta municipal de Tenancingo, Estado de México, señalada por la fiscalía estatal de haber simulado su propio secuestro. Mientras la funcionaria concedía entrevistas en medios nacionales, para defender por primera vez su versión de los hechos y compartir públicamente el video de su presunto rapto, un juez con sede en Tenancingo determinaba la vinculación a proceso de dos de los detenidos vinculados al caso.
La Fiscalía consolida su caso: primeras vinculaciones a proceso
En audiencia celebrada este lunes, la autoridad judicial determinó la vinculación a proceso de Karla Valeria «N» y Víctor Manuel «N», con medida cautelar de prisión preventiva justificada y un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria. Ambos enfrentan cargos por el delito de simulación de secuestro; adicionalmente, son investigados por el delito de extorsión, figura que en la Ley General en la materia puede alcanzar hasta 25 años de prisión.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), Karla Valeria «N» conducía el vehículo Volkswagen Virtus color rojo en el que supuestamente fue trasladada la alcaldesa el pasado 31 de mayo. Su hermano, Víctor Manuel «N», fue quien descendió del automóvil y, según los actos de investigación, «de manera simulada, aparentó obligar a la presidenta municipal a abordar la parte posterior de dicha unidad».

Tras los hechos, ambos intentaron huir. El análisis del dispositivo móvil que les fue entregado a la funcionaria para realizar llamadas reveló desplazamientos hacia la colonia Tabacalera, en la Ciudad de México, y posteriormente al estado de Oaxaca, concretamente a la comunidad de San José La Noria. Con colaboración de la Fiscalía de esa entidad, fueron detenidos el 11 de junio y trasladados a un centro penitenciario mexiquense a disposición de la autoridad judicial.
El resultado judicial de este lunes confirma también que la propia audiencia de formulación de imputación en contra de Nancy Nápoles Pacheco —en su calidad de probable participante en la planeación y ejecución del simulacro— está programada para el próximo 9 de julio. Conforme al artículo 13 de la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, como servidora pública podría enfrentar una sanción de hasta 700 jornadas de trabajo a favor de la comunidad por este delito específico.
Lo que sostiene la Fiscalía: un plan desde febrero
El comunicado emitido por la FGJEM este lunes amplía la reconstrucción de los hechos. Según la dependencia, desde el mes de febrero, José Roberto «N» —esposo de la presidenta municipal— y Óscar «N» —identificado por la Fiscalía como cuñado de la funcionaria— comenzaron a planear un «falso secuestro» para exigir el pago de un supuesto rescate de 40 millones de pesos, recursos que serían obtenidos del erario municipal. Uno de los partícipes declaró en sede ministerial que «todo lo estaban planeando ellos ya que pensaban pedir un rescate de 40 millones de pesos y que dicho rescate saliera del ayuntamiento ya que había un desfalco y que eso les serviría para justificar el dinero».
Para ejecutar el plan, Óscar «N» contactó a su amigo Cristian «N», quien a su vez incorporó a su pareja sentimental, Karla Valeria «N», y al hermano de esta, Víctor Manuel «N». La Fiscalía establece además que en la planeación y ejecución habría participado la propia alcaldesa, quien «pretendía justificar un faltante de recursos públicos por el mismo monto, generado en su propia administración».
El 31 de mayo, según los actos de investigación, los seis involucrados materializaron la acción. El análisis videográfico, señala la Fiscalía, no permitió advertir acto alguno de violencia física ejercido en agravio de la alcaldesa; por el contrario, «las imágenes permiten observar que uno de los probables intervinientes incluso le auxilia para que descienda de su vehículo y se traslade al automotor rojo, sin que se observen actos de fuerza, sometimiento o resistencia».
También se determinó que durante el trayecto fue la propia NNP quien indicó a sus acompañantes la ruta a seguir para evadir las cámaras de videovigilancia, y que usó el teléfono celular de Víctor Manuel «N» para comunicarse con su hermana, a quien le pidió expresamente «que no avisara a la policía». La FGJEM precisa además que en ese momento la funcionaria se dirigió a sus acompañantes y les expresó «todo se salió de control», instruyéndoles que la dejaran en un camino de terracería de la comunidad de El Capulín, en el municipio de Tenancingo, desde donde solicitaría auxilio. Fue localizada en ese lugar por su esposo, José Roberto «N», y por el Director de Seguridad Pública Municipal.
La alcaldesa ante las cámaras: primera exposición mediática con video
En sus entrevistas de este lunes, Nancy Nápoles Pacheco presentó por primera vez ante el público el video de la cámara de seguridad instalada en su domicilio. Las imágenes muestran el momento en que un sujeto desciende del Virtus rojo, se aproxima al Jetta arena en que viajaba la alcaldesa con su hermana al volante y su madre en el copiloto, y la conduce hacia el vehículo rojo, mientras su madre desciende del auto y recoge las pertenencias que Nápoles soltó. La funcionaria afirmó haber entregado ese material a la Fiscalía el mismo día en que presentó su denuncia, el 1 de junio.
Nápoles Pacheco sostuvo que fue bajada del automóvil de su hermana a punta de pistola, presionada contra el zaguán de su domicilio y subida a la fuerza al Virtus. Confirmó que durante el trayecto —de aproximadamente una hora— los tres ocupantes del vehículo le exigieron los 40 millones de pesos, monto que ella misma les explicó que no podía obtener: «es presupuesto federal, yo no puedo tomar un solo peso de ese dinero». No le vendaron los ojos ni le ataron las manos, detalle que, según narró, la llevó a concluir que sus captores «no eran profesionales del delito».
Sobre cómo logró escapar, describió que fue detectando señales de nerviosismo en los secuestradores —sudoración visible en el copiloto, comunicaciones en voz baja entre la conductora y ese acompañante— hasta que uno de los hombres descendió del vehículo detenido. En ese momento, dijo, aprovechó para bajar y correr, pese a que en ese instante tuvo la convicción de que le dispararían por la espalda. Llegó a un domicilio cercano desde donde realizó llamadas para pedir ayuda.
Una psicóloga de la Fiscalía Especializada de Combate al Secuestro, afirmó, avaló ese comportamiento como un «mecanismo de defensa» ante la situación vivida.
La funcionaria negó además que exista el desfalco que señala la Fiscalía y aseguró que el dinero del erario municipal «está intacto». Informó que solicitó al órgano de fiscalización estatal que realice, además de la cuenta pública de 2025, una auditoría al primer semestre de 2026 para confirmarlo. En cuanto a la investigación en su contra, la atribuyó a una acción política orquestada por «subalternos que operan en territorio» y que dependen de la Secretaría General de Gobierno del Estado de México, sin mencionar directamente al secretario Horacio Duarte —quien había respondido que, si existen acusaciones, deben sustentarse con pruebas—.
Otros puntos donde las versiones se bifurcan
El cruce entre los hallazgos de la Fiscalía y los testimonios de la alcaldesa expone al menos tres divergencias centrales que serán clave en el proceso judicial.
La primera es el uso de la violencia. Nancy Nápoles afirma que le apuntaron con un arma al cuello en todo momento y que no tuvo posibilidad de encomendar sus pertenencias a su madre: las soltó y punto. La Fiscalía, en cambio, señala que del análisis videográfico no se advirtió ningún acto de violencia física y que uno de los intervinientes «incluso le auxilia para que descienda de su vehículo».
La segunda divergencia gira en torno a la ruta. La funcionaria reconoció haber mencionado durante el trayecto la existencia de cámaras del C5 en la entrada de Joquicingo, pero lo planteó como una táctica de amedrentamiento hacia sus captores: «Si quieres mátame aquí, pero los van a agarrar», dijo que les repitió. La Fiscalía, en contraste, establece que fue ella quien «indicó a sus acompañantes la ruta que debían seguir con la finalidad de evadir las cámaras de videovigilancia».
La tercera discrepancia atañe a la llamada telefónica que realizó desde el celular de Víctor Manuel «N». La alcaldesa sostuvo que sus captores la obligaron a marcar el número de su hermana y que sus únicas palabras fueron pedirle que no avisara a «Camacho», su comisario de seguridad, antes de cortar la llamada.
La Fiscalía registra, por su parte, que en esa llamada la funcionaria informó a su hermana que se encontraba bien y le pidió expresamente «que no avisara a la policía», para acto seguido dirigirse a sus acompañantes y decirles «todo se salió de control», solicitándoles que la dejaran en el camino de terracería donde fue localizada por su esposo y el director de Seguridad.
Respecto al video expuesto llama la atención también la aparente calma de su madre y hermana al momento del presunto «secuestro»; así como el movimiento de la cámara, que según reconoció la alcaldesa, controlaba en ese momento su esposo.
El cuñado: el vínculo que se nombra con rodeos
Uno de los momentos más reveladores de la jornada mediática fue la respuesta de la alcaldesa cuando, en una segunda entrevista, fue interrogada sobre el paradero de su cuñado, Óscar «N», señalado por la Fiscalía como uno de los dos cerebros del operativo desde febrero. Al ser preguntada directamente, Nápoles Pacheco evitó en un primer momento identificarlo como tal: lo describió inicialmente como «el que manifiesta en ser familiar nuestro» y después como «la pareja de mi hermana», antes de confirmar que sí se trata de un familiar directo. Reconoció que su desaparición desde hace más de ocho días «dice mucho» y que «hay mucho que pudiera indicar» su responsabilidad en los hechos, aunque dijo que la situación no ha quedado del todo clara.
🚨👀 ¿Qué revela la entrevista de #NancyNápoles?
🗣️ La alcaldesa de Tenancingo aseguró que su esposo no está prófugo y rechazó que se encuentre evadiendo a las autoridades. Según explicó, ambos acudieron a las citaciones de la Fiscalía, rindieron declaraciones y entregaron… pic.twitter.com/A7FpR19UoB
— Daniel Camargo (@DanielCamargoMX) June 22, 2026
En contraposición, el comunicado de la Fiscalía es explícito y reiterado al identificarlo como «cuñado de la presidenta municipal» y como uno de los arquitectos del plan junto con el esposo de la funcionaria, José Roberto «N». Respecto a su esposo, la alcaldesa afirmó que está libre, realizando sus actividades con normalidad, y que ambos colaboraron con la Fiscalía desde el primer día.
Al margen del proceso: las demandas contra periodistas
En paralelo al proceso penal, Nancy Nápoles Pacheco enfrenta también señalamientos por las acciones legales que ha emprendido contra al menos cuatro comunicadores de Tenancingo. El caso del periodista Ángel Ávila Calvo, del programa La Madeja Política, ilustra el alcance de esas querellas: la funcionaria lo denunció ante la Fiscalía en Metepec por presunto daño moral encuadrado como violencia política de género, exigiendo una reparación de 125,000 pesos calculada con base en 18 meses de sesiones psicológicas. Los señalamientos incluyen la publicación de caricaturas generadas con inteligencia artificial. Ávila Calvo declaró ante la autoridad ministerial y rechazó los cargos punto por punto, argumentando que sus publicaciones son de interés público y que todo el material publicado proviene de fuentes abiertas. El proceso está pendiente de notificación formal.














