Este miércoles, la comunidad indígena de Santa María Ostula, perteneciente al municipio de Aquila, Michoacán, emitió una denuncia pública, en sus canales, y a través del Congreso Nacional Indígena (CNI), para dar a conocer dos nuevos ataques registrados este día en su contra por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los hechos dejaron múltiples daños en viviendas y vehículos de la localidad.
DENUNCIAMOS NUEVOS ATAQUES DEL CARTEL JALISCO NUEVA GENERACIÓN EN CONTRA DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE SANTA MARÍA OSTULA Y EL INTENTO EN PARALELO DE LA MARINA ARMADA DE MEXICO PARA INTRODUCIRSE EN NUESTRAS PLAYAShttps://t.co/CCTuGEkE1H pic.twitter.com/BFa0tGaHkN
— CNI México (@CNI_Mexico) May 28, 2026
Una coincidencia que no parece casual
La acusación reviste especial gravedad porque, de forma paralela a los ataques —en particular al ocurrido durante las horas de la mañana—, elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR) intentaron introducirse en las playas de la comunidad, a escasos kilómetros del epicentro donde se desarrollaban los enfrentamientos.

Ante ello, la comunidad denunció: «Resulta sorprendente, pues la función de esta institución debería consistir en proteger a la población civil de nuestra comunidad y no en hostigarla justo en el momento en que sufre la embestida de un cártel que ha cometido cuantiosos asesinatos, desapariciones y daños en la región del país.»
Una escalada sostenida
Los ataques del CJNG contra Santa María Ostula no son nuevos. El pasado 19 de mayo, la comunidad ya había denunciado un ataque armado por parte de la misma organización criminal, ocurrido apenas horas después del que costó la vida a dos guardias comunitarios en Sevina, también en Michoacán. Días más tarde, el 21 de mayo, se registró otro ataque contra la encargatura de la cofradía de la comunidad, del que existen imágenes que capturan las detonaciones de armas de fuego.
En esta nueva denuncia, los comuneros señalaron que el CJNG continúa empleando explosivos lanzados desde drones, un modus operandi que coincide con lo reportado en otras localidades de Michoacán, donde el crimen organizado parece operar sin freno alguno.
Videos confirman expansión del CJNG en la región
Cabe destacar que esta misma semana han circulado en redes imágenes que muestran lo habitual que se están convirtiendo los ataques explosivos con drones de parte del crimen organizado en Michoacán.
From @mexicannarcos we have a video showing a CU dronero dropping an IADM on CJNG sicarios in Cotija.
The IADM design has a cylindrical body w/ scoring, string or zip ties around the body, narrow tail section w/ four stabilizer fins & a conical nose w/ a single impact fuze. https://t.co/hjvGBnvqDz pic.twitter.com/10P0DR3Mdu
— Pernicious Propaganda (@natsecboogie) May 25, 2026
Este mismo miércoles, también el diario La Silla Rota publicó videos obtenidos en exclusiva que muestran otros ataques del CJNG. Las imágenes revelan, entre otras cosas, cómo el cártel cortó un camino entre Chinicuila, Michoacán y Colima utilizando una retroexcavadora que, según la investigación del medio con base en fuentes oficiales, sería propiedad del gobierno municipal.
Videos obtenidos por La Silla Rota muestran a integrantes del #CJNG cortando el camino entre Chinicuila, Michoacán, y Colima. Fuentes oficiales informaron que para cortar la vía los hombres armado usaron una retroexcavadora propiedad del municipio.
📹: Especial | Carlos Arrieta pic.twitter.com/9EjBEScYKi
— La Silla Rota (@lasillarota) May 27, 2026
«Solo para tomarse la foto»
Los comuneros de Ostula fueron directos al señalar la ineficacia de la respuesta estatal: «El CJNG continúa operando impunemente, y prueba de ello son los ataques con explosivos que lanzan usando drones, los cientos de elementos que mandan para balacear las casas de nuestra población, el terror que siembran a cambio de una fuerte ganancia económica.»
Sobre la presencia de la Marina, la crítica fue igualmente contundente: «Solo para tomarse la foto y decir que sí hacen su trabajo, algunos elementos de la SEMAR se hacen presentes en nuestras playas y afuera de nuestra jefatura de tenencia. Los más arriesgados se asoman a la cofradía unos minutos, pero con toda la capacidad de fuego que tiene el Estado Mexicano no hacen lo necesario para acabar de una vez con las organizaciones criminales.»
Las exigencias de la comunidad
La comunidad de Ostula, respaldada por el Congreso Nacional Indígena, dirigió sus exigencias a todos los niveles de gobierno. Entre las demandas centrales destacan:
- El desmantelamiento del CJNG y el cese de la protección que funcionarios y mandos policiales corruptos otorgan a dicho cartel.
- La presentación con vida de los comuneros desaparecidos.
- El castigo a los autores intelectuales y materiales de los 42 asesinatos de comuneros de Santa María Ostula.
- El establecimiento, tal como vienen exigiendo desde hace más de dos años, de una base de operaciones interinstitucionales integrada por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Guardia Civil en la localidad de Los Parejos, municipio de Chinicuila.
- El respeto y las garantías para el funcionamiento de la guardia comunal y para el ejercicio de la libre determinación y autonomía de los pueblos originarios.
- Un alto total a la guerra de exterminio contra los pueblos originarios de México.
Un contexto de resistencia más amplio
La lucha de Ostula se enmarca en un panorama de resistencias simultáneas en la región. La comunidad de Santa María Sevina también continúa exigiendo justicia por el ataque ocurrido hace algunas semanas, en el que perdieron la vida dos guardias comunitarias. El 25 de mayo, sus integrantes se manifestaron frente a la Casa de Gobierno de Michoacán, donde denunciaron haber sido reprimidos por granaderos y fuerzas policiales estatales, lo que derivó en un pronunciamiento adicional contra las propias fuerzas del orden de Michoacán.
En ese pronunciamiento señalaron: «Hoy por hoy el principal problema que sufren las comunidades es la inseguridad. Los pueblos indígenas estamos hartos de tanta impunidad», y exigieron, entre otras medidas, el incremento del fondo de seguridad, el rechazo al recorte del 20% a Fortapaz, seguro de vida para los integrantes de las rondas comunales, dotación urgente de ambulancias y el establecimiento de una estrategia de seguridad para 450 comunidades que se encuentran en total estado de indefensión.
Sin respuesta oficial para Ostula
Tras las denuncias de la comunidad de Sevina, el lunes por la tarde-noche se estableció una base permanente de operaciones interinstitucionales en dicha comunidad, municipio de Nahuatzen, como parte de un acuerdo entre funcionarios de gobierno y representantes del pueblo purépecha. Sin embargo, hasta el momento, el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla no ha emitido ninguna respuesta oficial a las denuncias y solicitudes de la comunidad nahua costera de Santa María Ostula.














