Este lunes 6 de abril, poco después de las 7:00 de la mañana, cuatro integrantes del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) fueron asesinados en la comunidad de Xicotlán, en el municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero.
Las víctimas fueron identificadas como Isaías Morales Lucas, Bernardino Hilario Ocotlán, Ernesto Hilario Ocotlán e Isacar Villalba Rosario. De acuerdo con los reportes, se encontraban realizando trabajos de albañilería cuando hombres armados llegaron en una camioneta blanca blindada y abrieron fuego contra ellos.
Perfil de las víctimas y contexto comunitario
Los cuatro hombres eran originarios de la comunidad de Tula. Formaban parte del Concejo Indigena Y Popular De Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) y del sistema de justicia comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Pueblos Fundadores (CRAC-PF).
Dos de las víctimas, Bernardino y Ernesto Hilario Ocotlán, eran hermanos. Además, tenían vínculos familiares con un integrante de la organización asesinado en 2022. En tanto, Isaías Morales Lucas había sido coordinador regional de la Policía Comunitaria.
Pronunciamiento del Congreso Nacional Indígena
A través del Congreso Nacional Indígena (CNI), donde se agrupa también el CIPOG-EZ se condenaron los hechos, calificado como parte de la violencia sistemática contra comunidades organizadas.
En el comunicado, titulado “Mientras los pueblos construimos vida, los malos gobiernos nos ofrecen muerte y destrucción”, se detalló que las víctimas llegaron por la mañana a trabajar, momento en el que fueron atacadas por sujetos armados.
«Es por lo anterior que responsabilizamos a los gobiernos municipales, al estatal de Evelyn Salgado, y al subsecretario del gobierno de Guerrero Francisco Rodriguez Cisneros, así como a la presidenta Claudia Sheinbaum por el asesinato de nuestros 4 compañeros. No seremos parte de su mentira de que en el país todo va bien, porque ¡NOS SIGUEN ASESINANDO Y USTEDES NOS SIGUEN IGNORANDO! Denunciamos frente al pueblo de México y al mundo que nuestro estado está controlado por el crimen organizado en alianza con los gobiernos y que éstos últimos sólo simulan orden, pero que la realidad los rebasa y la sangre de nuestros muertos es una muestra más del desprecio por la vida que los malos gobiernos actuales practican y encubren.»
Tanto Xicotlán como Tula forman parte del CIPOG-EZ y se reiteró la denuncia sobre la inseguridad persistente en la región.
Antecedentes de violencia en la región
El CIPOG-EZ ha documentado al menos 67 asesinatos de sus integrantes desde 2018. Las comunidades de Xicotlán y Tula han denunciado de forma reiterada agresiones atribuidas a un grupo armado identificado como “Los Ardillos”.
Según la organización, al menos una de las víctimas había solicitado medidas de protección, las cuales no le fueron otorgadas.
Investigación en curso sin detenidos
Hasta el 7 de abril de 2026, la Fiscalía General del Estado de Guerrero informó la apertura de una carpeta de investigación por estos homicidios.
Hasta el momento no se han reportado detenciones ni se han dado a conocer avances públicos sobre posibles responsables o líneas de investigación. El caso permanece en una fase inicial.
Un caso que se suma a una tendencia de agresiones
Este hecho se suma a otros ataques contra defensores indígenas en la región de la Montaña Baja de Guerrero.
Organizaciones como el CIPOG-EZ y el CNI sostienen que persisten fallas en la protección de las comunidades, que enfrentan la violencia de grupos armados en un contexto de denuncias por omisión de las autoridades.















