Toluca, EdoMéx. – El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Estado de México obtuvo el monto más bajo en observaciones a su informe anual 2024, con apenas mil 126.22 pesos en señalamientos validados por el Instituto Nacional Electoral (INE). Este resultado contrasta con el acumulado total de sanciones por más de 11.2 millones de pesos que arrojó el proceso de fiscalización en la entidad.
El dirigente estatal del PVEM, José Alberto Couttolenc Buentello, señaló que la cifra refleja una gestión ordenada de los recursos públicos. “Mientras en otros casos las observaciones son altas, en el Partido Verde son mínimas. Eso habla de que aquí hay orden y responsabilidad en cómo manejamos los recursos”, expresó.
Cifras que contrastan
El proceso de fiscalización del INE evaluó los informes anuales de los partidos políticos con actividad en el Estado de México. Mientras la mayoría de las fuerzas políticas acumularon observaciones que en conjunto superaron los 11.2 millones de pesos, el PVEM se mantuvo con una cifra significativamente menor, ubicándose como la fuerza con el nivel de observaciones más bajo en la entidad.
Este resultado, de acuerdo con la información proporcionada por el partido, es consistente con procesos de revisión anteriores, incluyendo la fiscalización de las campañas electorales 2023-2024, donde el PVEM también se ubicó entre los niveles más bajos de observaciones.
Transparencia como base
Con este resultado, el PVEM en el Estado de México reafirmó su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas, principios que, según sus representantes, constituyen la base de su actuación pública.
¿Por qué esta información es importante en términos de transparencia y fiscalización?
Esta información importa porque la fiscalización de los recursos públicos destinados a los partidos políticos es uno de los mecanismos más sensibles de la vida democrática. Cada peso que reciben las fuerzas políticas proviene de los impuestos que pagan los ciudadanos, y su uso debe ser objeto de escrutinio.
Que un partido registre apenas mil 126 pesos en observaciones, en un proceso donde el acumulado total supera los 33.6 millones de pesos, indica que sus procedimientos internos de control financiero operan con un nivel de precisión que otros no alcanzan. Pero también plantea preguntas: ¿es el PVEM excepcionalmente ordenado? ¿O el resto de los partidos tienen prácticas de manejo de recursos que generan más señalamientos?
En un contexto donde la confianza ciudadana en las instituciones políticas es baja, que exista un partido que pueda mostrar resultados consistentes de fiscalización limpia es un dato que contribuye —aunque sea marginalmente— a restaurar la idea de que es posible manejar recursos públicos con responsabilidad.
La importancia también radica en que estos resultados no son opiniones, sino dictámenes del INE, el órgano encargado de la fiscalización electoral. Cuando una autoridad autónoma valida que un partido tiene apenas mil pesos en observaciones frente a millones de otros, está generando información verificable que los ciudadanos pueden usar para evaluar a sus representantes.
Para los mexiquenses, este tipo de información es relevante porque permite contrastar el discurso de la transparencia con los números duros de la fiscalización. En un país donde la corrupción es una de las principales preocupaciones ciudadanas, que los partidos sepan que sus manejos financieros son revisados y que los resultados se hacen públicos, es un disuasivo. Y que algunos partidos obtengan calificaciones casi perfectas demuestra que, al menos en el papel, es posible hacerlo bien.














