Trump derriba a sus propias casas de bolsa con su política arancelaria

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Este viernes Wall Street y las principales casas de bolsa de Estados Unidos atraviesan un período de incertidumbre y volatilidad, impulsado en gran medida por la agresiva política arancelaria implementada por el presidente Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca. Las medidas proteccionistas, que incluyen aranceles significativos a socios comerciales clave como China, Canadá y la Unión Europea, han generado un impacto profundo en los mercados financieros, alimentando temores de una desaceleración económica y una posible recesión en el horizonte.
El año 2025 comenzó con optimismo en los mercados tras la victoria electoral de Trump en noviembre de 2024, cuando los inversores anticipaban recortes de impuestos y desregulación que impulsarían el crecimiento. Sin embargo, ese entusiasmo inicial se desvaneció rápidamente con la entrada en vigor de aranceles que alcanzaron niveles inesperados. Por ejemplo, el anuncio del 2 de abril, bautizado por Trump como el «Día de la Liberación», incluyó un arancel global mínimo del 10%, con tasas específicas que escalan hasta el 54% para China y el 25% para importaciones de automóviles no fabricados en EE. UU. Estas medidas, más severas de lo que muchos analistas habían proyectado, desencadenaron una reacción inmediata en Wall Street.
El jueves 3 de abril, los principales índices bursátiles registraron caídas históricas. El S&P 500 se desplomó un 4,84%, cerrando en 5.396 puntos, mientras que el Nasdaq, con fuerte peso tecnológico, perdió un 5,97%, situándose en 16.550 puntos. El Dow Jones, por su parte, cayó un 3,98%, hasta los 40.545 puntos. Estas pérdidas, las mayores en años, reflejan el pesimismo de los inversores ante el temor de que los aranceles eleven los costos de producción, reduzcan la competitividad de las empresas estadounidenses y desencadenen represalias comerciales a nivel global.
Las casas de bolsa, como Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan, han ajustado rápidamente sus estrategias y proyecciones. Goldman Sachs, por ejemplo, ha elevado su estimación de una recesión en EE. UU. al 35% en los próximos 12 meses, frente al 20% previo, y ha rebajado su objetivo para el S&P 500 a 5.700 puntos para finales de 2025, una señal de que no espera una recuperación significativa en el corto plazo. Esta cautela se debe a la combinación de una inflación proyectada en el 3,5% interanual y un crecimiento del PIB que podría estancarse en torno al 1%, según sus analistas.
Por otro lado, las casas de bolsa han observado un cambio en el comportamiento de los inversores, que están huyendo de activos de riesgo hacia refugios seguros como el oro, que alcanzó un máximo histórico por encima de los 3.100 dólares la onza, y los bonos del Tesoro. Este giro ha afectado especialmente a sectores vulnerables a los aranceles, como el tecnológico y el automotriz, con empresas como Apple, Amazon y Tesla registrando caídas significativas en su capitalización bursátil.
El sector automotriz ha sido uno de los más golpeados. Los aranceles del 25% sobre vehículos y piezas extranjeras, vigentes desde el 3 de abril, han encarecido los costos para fabricantes como General Motors y Ford, que dependen de cadenas de suministro transnacionales. Esto no solo amenaza con aumentar los precios para los consumidores, sino que también podría reducir la demanda en un mercado ya sensibilizado por la inflación.
El sector tecnológico también enfrenta vientos en contra. Las empresas de semiconductores, como Nvidia, han visto caer sus acciones ante la posibilidad de restricciones en el comercio con Asia, mientras que gigantes como Apple y Amazon lidian con costos más altos en sus cadenas de suministro globales. Estas dinámicas han contribuido a que el Nasdaq acumule una pérdida del 8% en lo que va de 2025, un contraste marcado con su desempeño estelar en años anteriores.
La incertidumbre no se limita a EE. UU. Los socios comerciales afectados por los aranceles han comenzado a preparar respuestas. La Unión Europea, enfrentada a un arancel del 20%, planea votar medidas retaliatorias el 9 de abril, mientras que China ha impuesto aranceles adicionales a productos agrícolas estadounidenses. Canadá, por su parte, ha aplicado un recargo del 25% a las exportaciones de energía a EE. UU., lo que podría complicar aún más la inflación interna.
En este contexto, los analistas anticipan que la Reserva Federal (Fed) podría verse obligada a intervenir. Goldman Sachs proyecta tres recortes de tipos de interés en 2025 (julio, septiembre y noviembre) para mitigar el impacto económico, una medida que contrasta con las expectativas iniciales de estabilidad monetaria hasta 2026. Sin embargo, la efectividad de estas acciones dependerá de cómo evolucionen las tensiones comerciales y la respuesta de los consumidores y empresas.

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