«La corrupción alardea que no será vencida, pero la justicia, la venganza y la indignación son cazadores de bestias»
Luis Gabriel Carrillo Navas.
Enrique Peña Nieto, expresidente de México, asistió a una boda sionista en Portofino Italia, captado a un lado del empresario Israelí Avishai Neriah durante la celebración judía por el matrimonio de Omer Adam con Shacha Israelovich, en las que se observa al político mexiquense/sionista disfrutar del evento y de la interpretación de Motty Steinmetz, cantante de música jasídica, lleva un Kipá. gorro ritual usado por el judaísmo, que indica sumisión a la Tora.
El hecho va más allá de una simple asistencia a la boda, es un acto de fuerte contenido político, revelador de los alcances de la penetración sionista en México, que implica una invasión cultural, financiera, política y militar de alcances incalculables; si Argentina es ya un país esclavo del sionismo, México va que vuela , pues la invasión ocupa ya todas las esferas de la vida política, económica y social de la nación mexicana; el expresidente que fue impuesto por las televisoras sionistas mexicanas, ya no se molesta en guardar las apariencias y su descaro es un escupitajo envenenado al pueblo de México.
Recordemos que se ha revelado en varios medios, que los empresarios genocidas que flanquean a Peña Nieto en las fotos de la boda. le pagaron 25 millones de dólares como soborno para ganar grandes contratos incluyendo la compra del sistema de espionaje Pegasus que ha seguido vigente durante los gobiernos de AMLO y de la rehén del sionismo Claudia Sheinbaum.
La participación de Israel en crímenes de guerra cometidos en México viene por lo menos desde los años setenta del siglo XX, pues el gobierno mexicano utilizó aviones de fabricación israelí durante la llamada «guerra sucia» para realizar los operativos clandestinos conocidos como los vuelos de la muerte; los sionistas fueron y siguen siendo pieza clave de inteligencia en la historia de la desaparición forzada en México.
Hay datos duros irrefutables; el Estado mexicano adquirió cinco aviones modelo Arava a la empresa israelí Israel Warcraft Industries (IAI) en 1972.
Con los años, el gobierno sumó al menos nueve unidades adicionales de estas aeronaves a su flota militar.
Documentos de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) revelaron que esta adquisición formaba parte de un acercamiento estratégico y comercial con países como Israel para fortalecer las capacidades de seguridad y transporte táctico.
Las aeronaves se operaron desde bases militares, como la de Pie de la Cuesta en Acapulco, Guerrero.
En estos aviones se transportaron y posteriormente se arrojaron al mar los cuerpos de disidentes políticos, estudiantes y campesinos señalados como opositores al régimen.
Otro hecho crimina que han tratado de enterrar los medios sionistas de comunicación es que un mes después del atentado a las Torres Gemelas (el 11 de octubre de 2001) dos agentes israelíes intentaron detonar una bomba en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Su plan era hacerlo pasar como un ataque de Al Qaeda para forzar a México a sumarse a la invasión estadounidense de Afganistán. Además de las víctimas del atentado mismo, se habrían cobrado las vidas de muchos soldados mexicanos en la guerra.
Los responsables fueron Salvador Gerson Sunke, sionista nacionalizado mexicano, y Sar Ben Zuípero, coronel de las fuerzas especiales israelíes. Fueron descubiertos, arrestados y liberados a los pocos días, sin mayores consecuencias.
Las fuentes periodísticas sobre este hecho son limitadas. Fuentes alternativas citan el boletín de la Procuraduría General de la República 697/01 del 12 de octubre de 2001 y testimonios del Sindicato Azucarero.
Presuntamente, la censura impuesta por el entonces canciller panista Jorge Castañeda Gutman limitó su publicación en prensa. Debe exigirse una nueva investigación del hecho.
Al menos desde los años 70, el sionismo ensayó en México las técnicas de terrorismo que perfeccionó contra los pueblos árabes, especialmente contra los palestinos. ¿Hasta cuándo toleraremos que el laboratorio de guerra israelí se pruebe en territorio mexicano?
Citaré aquí a Hermann Bellinghausen . “sionismo en México ocupa no pocos espacios, muchas veces de manera embozada. Las dos grandes televisoras son, una de propiedad sionista y otra cristiana sionista. En el mundo de las finanzas y los negocios domina vastos territorios. Algunos, en la ciencia y la academia. En su mayoría se trata de mexicanos judíos, con nacionalidad israelí y quizás alguna otra. Pero ante todo israelíes, así que acusarlos de servir a Mossad, el ejército, las empresas o el gobierno de Tel Aviv resulta innecesario. Lo hacen por convicción. Existe una amplia operación mundial de blanqueamiento de Israel como proveedor, cliente, amigo, aliado, socio o patrón. Los magnates del supramundo tecnológico son sionistas, aun los no judíos. El algoritmo les pertenece, aunque no siempre lo controlen”
Es significativo que Peña Nieto haya entregado entregó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a David Korenfeld, ligado a la empresa privada Merkorot en la gestión lucrativa del agua que recientemente fue beneficiada en Argentina con la privatización del servicio del agua a través de Javier Milei.
No olvidemos que Tomas Zerón, vicefiscal involucrado en la tortura de los estudiantes de Ayotzinapa y el presunto abusador sexual Andrés Roemmer se encuentran en Israel, ambos buscados por la justicia mexicana y protegidos políticos del régimen de ocupación israelí.
Hay activismo sionista en el congreso y en las calles lidereado por el abyecto Hugo Erick Flores empresario y presidente del Frente México-Israel A.C., una organización civil que ha pasado de promover lazos culturales y comerciales a coordinar actos de solidaridad política masivos.
La invasión sionista a México va en serio; el 20 de junio de 2021 en Ixtapan de la Sal, Estado de México, fue colocada La primera piedra de la Ciudad de la Torá en un acto público cubierto por medios especializados como el Jewish Telegraphic Agency, Enlace Judío y Diario Judío, todos de acceso abierto y sin ningún carácter secreto.
El proyecto fue concebido con casas, yeshivot (academia tradicional de estudio judío), sinagogas, escuelas, un supermercado kosher y áreas de esparcimiento para familias judías ortodoxas. Sumemos a esto el proyecto de “” La nueva Israel en Jalisco” , no cabe duda, la bestia ya está aquí; que Dios nos agarre confesados.














