La promesa que se hizo a los miles de usuarios de bicicleta en Toluca, de construir una ciclovía en la avenida Isidro Fabela, permanece sin poder materializarse, a pesar de que ya se tiene el presupuesto aprobado.
Se trata de una promesa que tiene años sin poder concretarse, y a pesar de que tanto el alcalde Juan Maccise, como el gobierno de Delfina Gómez, han externado su voluntad de concretarla, la presión de un grupo minoritario de empresarios, ha sido motivo suficiente -una vez más- para detener su materialización.
Incluso el secretario de Movilidad, Daniel Sibaja, ha reiterado la intención del gobierno estatal de llevar a cabo este proyecto, y de hecho, esta semana se supone que comenzarían las obras, después de que se tuviera también listo el presupuesto y los recursos para la obra, no obstante que una vez más, la extorsión empresarial ha sido impedimento para atender una de las demandas más persistentes de movilidad en la capital mexiquense.
En comparación con otras capitales del país, la ciudad de Toluca tiene un rezago histórico, en cuanto a los kilómetros existentes de ciclovías, y a pesar de la creciente necesidad ambiental de promover formas de movilidad más sostenibles y amigables con el medio ambiente, los intereses particulares continúan siendo un impedimento para el avance de políticas públicas relevantes para la ciudadanía.
Recientemente, incluso con participación del sector industrial, se llevó a cabo un análisis minuciuso del uso que los ciclistas le dan a esta vialidad, comprobando que son al menos 2 mil usuarios de bicicleta al día, los que se aventuran a circular por esta avenida, a pesar de los graves riesgos que representa en la actualidad.
Esta claro que si existiera una vía digna que permita a lo ciclistas circular de norte a sur de la capital mexiquense, sería incluso mucho más utilizada, pues se permitiría proteger de mejor manera su integridad, y se promoverían formas de movilidad más sustentables.
Cabe recordar que la zona del Valle de Toluca, es la más contaminada ambientalmente de toda la región de Norteamérica, por lo cual debería ser urgente, priorizar formas más sustentables de movilidad.
Sin embargo, los caprichos de unos cuantos empresarios, parece que son una forma de extorsión eficiente, que ha logrado poner un alto a las obras y a los compromisos ambientales y con la comunidad ciclista.
Aunque se han mencionado posibles alternativas de ciclovía, ninguna luce como una clara solución, para una necesidad de movilidad que ya existe concretamente a través de esta zona de la ciudad de Toluca, y que es particularmente de utilidad para el sector obrero y trabajador, que se desplaza en bicicleta a través de esta zona.
Está por verse la capacidad de decisión del gobierno del Estado de México, y aunque la apertura al diálogo siempre es positiva, en realidad esta ha sido una estrategia dilatoria que ya se ha extendido por años, y que al parecer, según declaraciones del secretario de movilidad, se estará extendiendo por varios meses más, ante la incapacidad de ejercer políticas ambientales contundentes, y que brinden solución a una de las mayores deudas históricas que prevalecen en la región del Valle de Toluca.















