Uno de cada ocho menores en México ha sufrido abuso facilitado por tecnología: informe

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El uso de redes sociales, servicios de mensajería, videojuegos y otras herramientas digitales se ha convertido también en una vía para distintas formas de abuso y explotación sexual contra menores de edad. Un informe presentado en el Congreso del Estado de México advierte que 13% de niñas, niños y adolescentes consultados enfrentó alguna situación de este tipo durante el último año.

La investigación, denominada “Disrupting Harm en México”, fue expuesta en la Legislatura mexiquense con el respaldo del diputado Rigoberto Vargas Cervantes, presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación.

El estudio forma parte de una iniciativa internacional desarrollada por ECPAT International, INTERPOL, Unicef Innocenti y Unicef México, con financiamiento de Safe Online, enfocada en dimensionar los riesgos que enfrentan los menores en espacios digitales.

1.6 millones de menores habrían enfrentado alguna forma de abuso

Durante la presentación, José Antonio Ruiz Hernández, oficial nacional de Protección a la Infancia de Unicef, explicó que la investigación realizada durante 2024 y 2025 encontró que 13% de los menores sufrió alguna modalidad de abuso o explotación sexual facilitada por la tecnología durante el último año.

De acuerdo con los resultados expuestos, esta proporción equivale aproximadamente a 1.6 millones de niñas, niños y adolescentes.

El problema no se limitó a episodios aislados. Entre quienes reportaron haber enfrentado estas conductas, 47% sufrió más de un incidente.

Las situaciones detectadas con mayor frecuencia incluyeron la recepción de imágenes de contenido sexual no solicitadas, peticiones para enviar fotografías o videos íntimos y ofrecimientos de dinero o regalos a cambio de material sexual.

Redes sociales, videojuegos e inteligencia artificial forman parte del entorno de riesgo

La investigación considera el uso de internet y distintas tecnologías digitales, entre ellas servicios de mensajería, redes sociales, plataformas de videojuegos, almacenamiento en la nube, transmisiones en vivo e inteligencia artificial.

Ruiz Hernández señaló que los casos de abuso y explotación no se concentran exclusivamente en internet, sino que también aparecen en los ámbitos familiar, comunitario y escolar, por lo que los riesgos pueden presentarse en distintos espacios de la vida cotidiana de los menores.

La metodología incluyó encuestas a adolescentes de entre 12 y 17 años y a sus familias, consultas con personal de servicios judiciales y de atención a víctimas, análisis de la legislación federal y revisión de casos. También participaron especialistas de México, Brasil, Colombia, Costa Rica y República Dominicana.

Alertan sobre captación mediante videojuegos y redes

Durante el encuentro, la diputada Maricela Beltrán Sánchez señaló que en el Estado de México existen antecedentes de captación de menores mediante redes sociales y videojuegos en línea.

De acuerdo con lo expuesto por la legisladora de Movimiento Ciudadano, diagnósticos sobre esta problemática han identificado invitaciones directas realizadas a través de estas plataformas como uno de los mecanismos utilizados para aproximarse a niñas, niños y adolescentes.

Por su parte, la diputada María del Consuelo Estrada Plata planteó la necesidad de involucrar al magisterio para fortalecer entre los estudiantes un uso responsable de las tecnologías tanto en las aulas como en los hogares.

En la presentación también estuvo presente la legisladora Nelly Brigida Rivera Sánchez.

Especialistas analizan medidas desde las escuelas

Como parte de la jornada se realizó un panel con Tania Montcerrat Granados Cervantes, secretaria ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes; Magdaleno Reyes Ángeles, director general de los Servicios Educativos Integrados al Estado de México, y Elsa Lourdes Fuerte Robles, directora general del Consejo Escolar para el Bienestar estatal.

Los participantes abordaron posibles medidas para atender los riesgos asociados con el entorno digital desde los ámbitos social y educativo.

El informe coloca el foco en una problemática que ya trasciende el acceso de los menores a contenidos inapropiados: las mismas plataformas utilizadas diariamente para comunicarse, jugar o compartir información pueden convertirse en canales para solicitar material íntimo, enviar contenido sexual no deseado o establecer contactos con fines de explotación.


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