La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera temporal las obras y actividades realizadas en un predio de Amanalco, Estado de México, donde detectó remoción de vegetación y extracción de tierra y piedra volcánica en una superficie aproximada de 2 mil 500 metros cuadrados.
La intervención ocurrió luego de una denuncia popular relacionada con la tala de árboles y la extracción de material en un terreno ubicado sobre la carretera Amanalco-Valle de Bravo, en la localidad de San Bartolo.
Profepa detecta remoción de vegetación y extracción de piedra
Durante una inspección efectuada el 20 de agosto, personal de la dependencia federal constató que la cubierta vegetal había sido removida por completo en el área señalada.
En el sitio también se observaron trabajos destinados a la extracción de tierra y piedra volcánica, materiales que eran utilizados para la nivelación y compactación del terreno. Además, fueron identificados acumulamientos de tierra y piedra de entre 50 centímetros y dos metros de altura.
La inspección permitió localizar también dos árboles de encino y un madroño que habían sido desenraizados y derribados. Los ejemplares presentaban diámetros aproximados de 20 centímetros.
De acuerdo con la Profepa, los árboles no tenían marcas que acreditaran que su derribo o aprovechamiento contara con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

No presentaron autorización ambiental
Durante la diligencia, la persona visitada no presentó la autorización en materia de impacto ambiental para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
Ante las condiciones encontradas, la Profepa determinó imponer una medida de seguridad consistente en la clausura total temporal de las obras y actividades que se desarrollaban en el predio.
El procedimiento administrativo continuará para establecer las acciones que correspondan conforme a la legislación ambiental y verificar que se cumpla la medida impuesta.
El predio se encuentra dentro de un área natural protegida
El terreno inspeccionado forma parte del Área de Protección de los Recursos Naturales “Cuencas de los Ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec”, una zona bajo competencia federal que abarca más de 140 mil hectáreas.
Esta área natural protegida tiene entre sus objetivos la conservación de los bosques, la conectividad de los ecosistemas, la protección de especies y el abastecimiento de agua.
La Profepa informó que dará seguimiento al caso mediante las diligencias necesarias para verificar el cumplimiento de la clausura y determinar las medidas que procedan.














