Andrea Edurne Jiménez Ruiz identifica que, aunque las mujeres de la región sur tienen participación laboral en balnearios y artesanías, su presencia en puestos directivos sigue siendo limitada; propone redes de colaboración para un empoderamiento integral
Tenancingo, EdoMéx. — El sur del Estado de México tiene en el turismo una de sus principales vetas económicas. Municipios como Ixtapan de la Sal, con sus aguas termales, hoteles, restaurantes y talleres artesanales, generan cientos de empleos. En ellos, las mujeres son una fuerza laboral indispensable. Sin embargo, su participación en la toma de decisiones y en puestos gerenciales sigue siendo marginal. Así lo revela un proyecto de investigación desarrollado por Andrea Edurne Jiménez Ruiz, profesora de tiempo completo del Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
La académica lleva meses analizando el papel de las mujeres en la actividad turística de la región, con el objetivo de entender cómo este sector puede convertirse en una herramienta de empoderamiento femenino real y no solo en una fuente de ingresos complementarios.
Más que empleos: un techo de cristal en el sector turístico
La investigadora explica que la región sur de la entidad cuenta con un importante potencial económico vinculado al turismo. Gracias a sus características geográficas, climáticas y culturales, municipios como Ixtapan de la Sal ofrecen diversas oportunidades laborales. Las mujeres desempeñan un papel fundamental en balnearios de aguas termales, hoteles y servicios de hospedaje, establecimientos de alimentos y bebidas, así como en la elaboración y comercialización de artesanías.
Sin embargo, el trabajo de campo realizado por Jiménez Ruiz y su equipo de estudiantes identificó una brecha que no se ve a simple vista. Aunque estas actividades contribuyen a que las mujeres alcancen una mayor estabilidad e independencia económica, su participación en puestos gerenciales o directivos sigue siendo limitada. Esta situación reduce sus posibilidades de intervenir en la toma de decisiones y dificulta que se consoliden como líderes de proyectos o emprendimientos turísticos.
Empoderamiento integral: más allá de lo económico
Ante este panorama, la académica destacó la importancia de impulsar un empoderamiento femenino que vaya más allá del ámbito económico. “Necesitamos incorporar dimensiones psicológicas, políticas, sociales y culturales”, señala. Solo así, afirma, se podrá lograr un desarrollo pleno y una mayor participación de las mujeres en el sector turístico.
Como parte del proyecto, Jiménez Ruiz ha realizado trabajo de campo con estudiantes y ha colaborado con integrantes del Cuerpo Académico Estudios y Gestión Sustentable de las Organizaciones Sociales. Las pesquisas han identificado que el sur de la entidad ofrece condiciones propicias para diversificar la oferta turística y abrir nuevos espacios de participación para las mujeres.
“En Ixtapan de la Sal no solo existen balnearios. El municipio y las comunidades aledañas cuentan con recursos naturales y culturales que pueden aprovecharse para crear nuevas experiencias turísticas, donde las mujeres tienen la oportunidad de vincularse entre sí y desarrollar una oferta distinta a la que ya conocemos”, señaló.
Redes de colaboración: la clave para el cambio
La investigadora añadió que la construcción de redes de colaboración entre mujeres favorece la creación de proyectos colectivos, fomenta el trabajo en equipo y genera espacios de crecimiento que impulsan un empoderamiento más amplio y sostenible. No se trata de competir por los mismos puestos, sino de construir estructuras horizontales donde las mujeres puedan apoyarse mutuamente.
El proyecto busca difundir información y herramientas que promuevan el bienestar, el liderazgo y la participación activa de las mujeres, además de generar una reflexión sobre la importancia de su inclusión como agentes de transformación y desarrollo en la actividad turística de la región.
Finalmente, Andrea Edurne Jiménez Ruiz invitó a las mujeres a explorar nuevas estrategias de crecimiento personal y económico a partir de su actividad laboral. “Acercarnos a la sociedad a través de estos proyectos puede motivar a las mujeres a continuar participando en el ámbito turístico, impulsar sus iniciativas de emprendimiento y fortalecer su empoderamiento”, afirmó. Porque, concluye, el fortalecimiento de sus capacidades y oportunidades tiene un impacto positivo no solo en su desarrollo individual, sino también en el bienestar de sus familias y comunidades.
Por qué esto importa
En apocaliptic.com consideramos que esta información es relevante porque el turismo en el sur del Estado de México no puede seguir siendo un sector donde las mujeres trabajan, pero no deciden. La investigación de Andrea Edurne Jiménez Ruiz pone el dedo en una llaga silenciosa: la brecha de género en puestos directivos también existe en actividades económicas tradicionalmente feminizadas. Que una académica de la UAEMéx esté generando evidencia local sobre este fenómeno es el primer paso para diseñar políticas públicas que promuevan no solo la empleabilidad femenina, sino el liderazgo real. Además, al proponer redes de colaboración y la diversificación de la oferta turística, el proyecto trasciende el diagnóstico y ofrece rutas de acción concretas. En un estado donde la violencia económica y la falta de autonomía son formas de violencia de género que a menudo pasan desapercibidas, iniciativas como esta pueden marcar la diferencia entre que las mujeres de Ixtapan de la Sal sigan siendo mano de obra barata o se conviertan en protagonistas del desarrollo regional. La nota importa porque demuestra que la investigación universitaria, cuando se hace con perspectiva de género y arraigo territorial, puede ser una herramienta de transformación social. Y eso, en el México de 2026, sigue siendo urgente.














