Ricardo Moreno Bastida, líder moral de la organización, tomó protesta a coordinadores seccionales y anunció una asamblea regional para mayo
Toluca, EdoMéx.-El salón Rojo se quedó pequeño. Este fin de semana, más de dos mil liderazgos vecinales y ciudadanos provenientes de Toluca y municipios aledaños se dieron cita en la Asamblea General de Proyecto 21 (P21), una organización social que, a juzgar por la convocatoria, ha logrado consolidarse como un actor relevante en el Valle de Toluca.
El encuentro, descrito por los asistentes como una jornada de “calidez y gran participación”, sirvió como plataforma para que Ricardo Moreno Bastida, líder moral de la agrupación, reafirmara un mensaje de unidad, trabajo y fortaleza colectiva.
“Ya no hay auditorio suficiente”
Durante la asamblea, Moreno Bastida tomó protesta a los coordinadores seccionales de Proyecto 21. El acto, más allá de su carácter protocolario, evidenció el crecimiento exponencial de la organización. El propio líder reconoció que la expansión ha sido tan significativa que “ya no hay auditorio ni espacio suficiente para reunir a todos los integrantes de P21”.
La afirmación no es menor en un contexto donde las organizaciones sociales suelen naufragar por falta de arraigo. Proyecto 21, en cambio, parece haber encontrado una base de apoyo que trasciende los mítines ocasionales.
Un mensaje con raíces
Moreno Bastida, quien fuera candidato a la presidencia municipal de Toluca en procesos pasados, aprovechó la asamblea para recordar sus orígenes y la filosofía que impulsa al movimiento. “No se me olvida de dónde vengo; Toluca nos ha dado todo y aún le debemos mucho”, expresó ante los asistentes.
El líder moral también evocó los momentos más duros que marcaron a la organización, en particular los recorridos en las comunidades durante la pandemia de COVID-19. En aquel entonces, dijo, la solidaridad y la voluntad fueron la base para atender necesidades urgentes cuando las instituciones mostraban sus limitaciones.
“Solo faltaba voluntad para resolver los problemas de Toluca”, sentenció, en una frase que resume la razón de ser de Proyecto 21.
De cinco a miles: la construcción de un movimiento
Moreno Bastida compartió con los asistentes una reflexión sobre los inicios de la organización. “Las actividades comunitarias comenzaban con cinco personas y terminaban con 20”, recordó. Ese efecto multiplicador, basado en el servicio y el compromiso social, fue el germen de lo que hoy describió como “el gran movimiento en el que se ha convertido Proyecto 21”.
Durante el evento se rindió un reconocimiento especial a Pedro Morales Escartín, miembro fundador de la organización, quien —según se informó— trabajó hasta sus últimos días de la mano con el equipo para consolidar el proyecto.
Una voz desde la sociedad civil
Armando Díaz Rodríguez, activista en favor de los derechos de los grupos vulnerables, tomó la palabra para destacar que Proyecto 21 es el resultado de múltiples esfuerzos ciudadanos que se han convertido en un gran movimiento. Su objetivo, explicó, es contribuir a que Toluca recupere su brillo y dignidad.
Díaz Rodríguez reconoció además la visión y liderazgo de Ricardo Moreno Bastida, a quien describió como alguien que “sembró sueños hace años que hoy se han convertido en realidades tangibles”.
¿Qué sigue?
El líder moral de Proyecto 21 anunció que en mayo se celebrará una asamblea general regional, la cual buscará congregar a toda la fuerza de liderazgo de la organización. “Formar cuadros y abrir espacios de participación es una oportunidad de reencuentro para fortalecer lazos, generar ideas y emprender proyectos”, explicó.
“Con una sola bandera: el trabajo que dignifica”, remarcó Moreno Bastida, cerrando su intervención con un llamado a la participación activa. “Participar es fundamental para tener el derecho a exigir”, afirmó.
Con esta Asamblea General, Proyecto 21 reafirma su compromiso de seguir construyendo una comunidad más justa, participativa e incluyente, con una visión humanista y progresista al servicio de Toluca y su gente.
Por qué esto importa
En apocaliptic.com consideramos que esta información es relevante porque Toluca, como muchas ciudades mexicanas, enfrenta una crisis de representación y participación ciudadana. Los partidos políticos tradicionales han perdido credibilidad, y en ese vacío emergen organizaciones sociales como Proyecto 21, que logran congregar a miles de personas sin necesidad de estructuras gubernamentales. Que una agrupación de este tipo convoque a más de dos mil liderazgos en una asamblea ordinaria —y que su líder reconozca que ya no hay espacio físico para todos— es un síntoma de que algo está cambiando en la correlación de fuerzas locales. No se trata de tomar partido por una u otra organización, sino de observar un fenómeno: la ciudadanía organizada, cuando encuentra canales de participación auténticos, responde. La nota importa porque documenta el crecimiento de un actor social que, guste o no, ya forma parte del paisaje político y comunitario del Valle de Toluca. Y en una región donde la apatía suele ser la regla, cualquier expresión de organización ciudadana merece atención y seguimiento.















