UAEMéx advierte que la degradación del suelo pone en riesgo la producción de alimentos y la resiliencia climática

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La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) señaló que la conservación del suelo es un factor esencial para garantizar la seguridad alimentaria, proteger los ecosistemas y fortalecer la capacidad de adaptación frente al cambio climático, al advertir que el deterioro de este recurso representa uno de los principales desafíos ambientales y sociales del país.

En el marco del Día Internacional de la Conservación del Suelo, conmemorado el 7 de julio, Salvador Adame Martínez, profesor e investigador de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, explicó que la degradación del suelo tiene efectos que van más allá del ámbito ambiental, ya que también repercute en la producción de alimentos, la disponibilidad de agua y la economía del sector agrícola.

La erosión y el cambio de uso de suelo aceleran su deterioro

De acuerdo con el especialista, la formación natural del suelo puede tardar cientos o incluso miles de años, mientras que su degradación puede ocurrir en periodos mucho más cortos debido a factores como la erosión provocada por lluvias intensas, el cambio de uso de suelo y diversas actividades humanas.

Indicó que en México uno de los problemas más relevantes es la erosión hídrica, especialmente en regiones montañosas. Este fenómeno disminuye la productividad de las tierras agrícolas y favorece el azolvamiento de ríos, presas y otros cuerpos de agua, lo que también afecta la calidad y disponibilidad del recurso hídrico.

Impacto en la producción de alimentos y el medio ambiente

El investigador explicó que la pérdida de fertilidad del suelo incrementa los costos de producción agrícola, reduce el rendimiento de los cultivos y limita la capacidad de producir alimentos de forma sostenible.

Asimismo, señaló que el crecimiento urbano desordenado ha contribuido a la reducción de superficies agrícolas al transformarlas en zonas habitacionales e industriales, lo que también disminuye las áreas destinadas a la recarga natural de los acuíferos.

Añadió que el suelo cumple funciones ambientales fundamentales, como el almacenamiento de carbono, la regulación del ciclo del agua y el soporte de la vegetación, elementos que contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático, reducir las islas de calor y mantener el equilibrio de los ecosistemas.

Prácticas para conservar este recurso

Entre las acciones que pueden contribuir a la conservación y recuperación de los suelos, el especialista mencionó la rotación de cultivos, el uso de cultivos de cobertura, la incorporación de materia orgánica, la construcción de terrazas agrícolas, las obras para controlar sedimentos y los programas de reforestación adaptados a las características de cada región.

También consideró que estas medidas deben complementarse con estrategias de educación ambiental desde los primeros niveles escolares, con el objetivo de fortalecer la conciencia sobre la importancia de proteger este recurso.

La participación de la UAEMéx

La UAEMéx informó que participa en la formación de especialistas en áreas como Planeación Urbana y Regional, Ciencias Ambientales, Biología, Geografía y Agronomía, además de desarrollar proyectos de investigación orientados al estudio, conservación y manejo sustentable del territorio.

Finalmente, Salvador Adame Martínez destacó que la protección del suelo requiere la participación conjunta de autoridades, instituciones académicas, productores y sociedad, al considerar que se trata de un recurso estratégico para el desarrollo sostenible y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.


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