El Real Madrid protagonizó este miércoles una agónica remontada en la Champions League, al derrotar 4-3 a la Roma en el Estadio Olímpico, después de encontrarse dos goles abajo hasta el minuto 83. El encuentro también estuvo marcado por la molestia de Vinícius Júnior, quien fue sustituido antes de que comenzara la reacción del conjunto español.
El equipo dirigido por José Mourinho consiguió transformar una derrota que parecía inevitable en su segunda victoria de la competición, gracias a tres anotaciones durante los últimos siete minutos del tiempo reglamentario.
Roma llegó a tener una ventaja de dos goles
El conjunto italiano abrió el marcador al minuto 20 mediante Marten de Roon, cuyo disparo desde fuera del área sufrió un desvío que complicó la intervención de Thibaut Courtois.
Cinco minutos después, Kylian Mbappé consiguió el empate con un potente remate, también desviado por un defensor.
Sin embargo, la Roma recuperó el control del encuentro durante la segunda mitad. Donyell Malen aprovechó los espacios en la defensa madridista para marcar dos goles, en los minutos 51 y 58, colocando el marcador 3-1.
Vinícius sale molesto y Endrick cambia el partido
Uno de los momentos más llamativos ocurrió al minuto 59, cuando Mourinho decidió retirar a Vinícius Júnior para dar entrada a Endrick.
El brasileño mostró su descontento con la sustitución después de una actuación en la que no consiguió marcar ni asistir. Además, había cometido una pérdida de balón durante la jugada que terminó en el segundo gol de la Roma.
La decisión del entrenador resultaría determinante, pues Endrick se convirtió en uno de los principales protagonistas de la remontada.
Tres goles en siete minutos desatan la remontada
Cuando transcurría el minuto 83 y el Madrid seguía perdiendo 3-1, Carlos Espí aprovechó un rechace del portero Pierluigi Gollini, después de un cabezazo de Endrick, para reducir la diferencia.
Cuatro minutos más tarde, el propio Endrick consiguió el empate con un remate de cabeza tras un saque de esquina ejecutado por Arda Güler.
La remontada se completó al minuto 89, cuando Antonio Rüdiger conectó un remate acrobático después de otro tiro de esquina del mediocampista turco, estableciendo el definitivo 3-4.
Los tres goles del conjunto español en la recta final se originaron en jugadas a balón parado ejecutadas por Güler.
Endrick, quien ingresó en lugar de Vinícius, fue elegido mejor jugador del partido por su participación decisiva en la reacción madridista.
Con este resultado, el Real Madrid alcanzó seis puntos en dos jornadas de la fase de liga de la Champions, mientras que la Roma permaneció con una unidad.
El encuentro dejó una de las remontadas más dramáticas de esta edición del torneo, con un Madrid que pasó de estar prácticamente derrotado a conseguir los tres puntos en apenas siete minutos.














