La selección de Egipto escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística al derrotar a Australia en tanda de penales por 4-2, luego de empatar 1-1 tras 120 minutos, en un intenso duelo correspondiente a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El encuentro se disputó este viernes en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, y permitió a los llamados Faraones avanzar por primera vez a los octavos de final de una Copa del Mundo, mientras que Australia quedó eliminada del torneo.
Un partido que cambió de rumbo
Egipto tomó la ventaja apenas al minuto 13 gracias a un sólido remate de cabeza de Emam Ashour, quien aprovechó un centro enviado por Mohamed Hany para abrir el marcador.
Sin embargo, el mismo Hany pasó de héroe a protagonista involuntario del empate. Al minuto 55, en medio de la presión aérea ejercida por Australia, el defensor terminó enviando el balón a su propia portería, dejando el marcador 1-1.
Ninguno de los dos equipos consiguió romper la igualdad durante el resto del tiempo reglamentario ni en la prórroga, por lo que el boleto a la siguiente ronda se definió desde los once pasos.
Egipto mostró sangre fría en los penales
La tanda favoreció a la selección africana por 4-2.
Egipto convirtió todos sus disparos, incluido el del capitán Mohamed Salah, quien ejecutó un penal al centro del arco con un toque sutil, mientras que Hossam Abdelmaguid anotó el cobro definitivo que selló la clasificación.
Australia, por el contrario, desperdició oportunidades importantes durante la serie. Harry Souttar y Lucas Herrington fallaron sus disparos, uno de ellos al travesaño, lo que terminó inclinando la balanza a favor del conjunto egipcio.
Antes de los penales, Australia incluso realizó un cambio de portero con el ingreso de Matt Ryan para la definición, una decisión que finalmente no modificó el resultado.
Un triunfo histórico para Egipto
La clasificación representa un momento sin precedentes para el fútbol egipcio.
Se trata de la primera victoria del país en una fase de eliminación directa de un Mundial desde su debut en la competencia en 1934. Además, Egipto ya había conseguido durante la fase de grupos otro hito al obtener su primer triunfo mundialista tras imponerse 3-1 sobre Nueva Zelanda.
Con este resultado, el conjunto africano también logró otros registros destacados:
- Alcanzó por primera vez los octavos de final de una Copa del Mundo.
- Consiguió su primera victoria en una serie de penales en un Mundial, la primera que disputa.
- Se convirtió en la segunda selección africana que gana una definición por penales en la historia del torneo.
- Pasó a ser la quinta nación africana que consigue una victoria en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo.
En la siguiente ronda enfrentará al ganador del duelo entre Argentina y Cabo Verde.
Australia se despide sin romper la barrera
Para Australia, la eliminación significó otra frustración en instancias de eliminación directa.
El equipo oceánico, integrante de la Confederación Asiática de Futbol (AFC), volvió a quedar fuera en una fase de knockout y continúa sin registrar una victoria en este tipo de partidos dentro de un Mundial. Con su eliminación, la AFC también se quedó sin representantes en el torneo.
La victoria también fue celebrada en Gaza
La histórica clasificación de Egipto trascendió lo deportivo y también generó celebraciones entre habitantes de la Franja de Gaza.
Diversos reportes y videos difundidos por agencias internacionales y medios de la región mostraron a grupos de personas siguiendo el partido en pantallas instaladas en espacios públicos e improvisados, pese a las dificultades que enfrenta el territorio.
El técnico de Egipto Hossam Hassan, también celebró en el campo portando una bandera Palestina; no es la primera vez que egipcios muestran su solidaridad con el pueblo palestino, antes jugadores como Mohamed Salah, en criticado en redes sociales el genocidio cometido por Israel, y también cuando le tocó enfrentarse a la selección israelí, se negó a darles la mano.
Tras el triunfo en la tanda de penales, se registraron escenas de celebración con banderas egipcias en distintos puntos de Gaza. Asimismo, el entrenador egipcio, Hossam Hassan, dedicó la victoria tanto al pueblo egipcio como al palestino y levantó una bandera palestina al finalizar el encuentro, en un gesto que fue ampliamente difundido.














