El París Saint-Germain aseguró su lugar en la final de la UEFA Champions League 2025/26 tras empatar 1-1 ante el Bayern Múnich este miércoles en el Allianz Arena. El conjunto francés avanzó gracias al marcador global de 6-5 y ahora disputará el título europeo frente al Arsenal el próximo 30 de mayo en Budapest.
El encuentro de ida había dejado una serie completamente abierta después del intenso 5-4 conseguido por el PSG en París. Para la vuelta, el Bayern necesitaba remontar ante un rival que apostó por el orden defensivo y la velocidad al contragolpe.
Dembélé adelantó al PSG desde el inicio
El partido cambió rápidamente apenas al minuto 3, cuando Ousmane Dembélé aprovechó una jugada por la banda izquierda para marcar el 1-0 del PSG. La acción, iniciada junto a Khvicha Kvaratskhelia, silenció momentáneamente el Allianz Arena y aumentó la presión sobre el equipo alemán.
Con el marcador en contra, el Bayern asumió el control del encuentro y dominó gran parte de la posesión. El conjunto dirigido por Vincent Kompany intentó abrir espacios constantemente, aunque se encontró con una defensa parisina sólida y bien organizada.
El Bayern presionó hasta el final
Durante la segunda mitad, el club alemán mantuvo la intensidad ofensiva y generó varias aproximaciones peligrosas. Sin embargo, el PSG resistió los ataques y logró contener las oportunidades más claras.
Harry Kane consiguió el empate en el tiempo agregado, al minuto 90+4, encendiendo la ilusión de una posible remontada. Aun así, el Bayern necesitaba dos goles más para forzar la prórroga y el tiempo terminó por agotarse.
PSG confirma su dominio europeo
Aunque el Bayern tuvo más posesión y mayor cantidad de remates, el PSG fue más efectivo en los momentos decisivos de la eliminatoria. El equipo francés aprovechó mejor sus oportunidades y volvió a mostrar solidez en partidos de alta exigencia.
El duelo también estuvo marcado por la intensidad física y varias tarjetas amarillas, reflejo de la tensión propia de una semifinal europea. Luis Enrique y Vincent Kompany protagonizaron un enfrentamiento táctico en el que contrastaron dos estilos: la presión ofensiva alemana y la resistencia estratégica del cuadro parisino.
Con este resultado, el PSG disputará su segunda final consecutiva de Champions League y buscará defender el título continental ante un Arsenal que también ha destacado en esta edición del torneo.














