Toluca, EdoMéx. – El Museo Universitario «Leopoldo Flores» de la Universidad Autónoma del Estado de México alberga desde este jueves la exposición «México en una Imagen: 15 años detrás del lente», una muestra que reúne 50 fotografías seleccionadas del concurso nacional del mismo nombre. La exhibición, abierta hasta el 27 de marzo, recorre más de una década de trabajo de fotógrafos profesionales y aficionados que han documentado paisajes, personas, tradiciones y entornos naturales del país.
El certamen, que opera desde 2010 a través del portal lohechoenmexico.mx, convoca anualmente a enviar imágenes que capturen aspectos de la diversidad cultural y natural de México. La plataforma que aloja las convocatorias también funciona como espacio de difusión para productores y creadores de industrias creativas.
Fotografía como memoria colectiva
Durante la inauguración, Cynthia Ortega Salgado, titular de la Secretaría de Identidad y Cultura de la UAEMéx, señaló que la exposición constituye un ejercicio de memoria y orgullo colectivo. Dijo que la fotografía permite expresar la vida cotidiana y la identidad nacional, y contrastó las imágenes con la narrativa negativa que suele dominar la información sobre el país.
«Con frecuencia escuchamos solo noticias negativas sobre nuestro país, pero pocas veces nos detenemos a sentir por qué lo amamos y por qué nos sentimos orgullosos de ser mexicanos. Eso también hay que compartirlo», expresó.
Guillermo Rodríguez Sánchez, director del concurso, explicó que detrás de cada imagen hay una historia que contribuye a la construcción simbólica del país. Destacó además el valor formativo de exponer en espacios museísticos: «Más allá de un premio material, exponer aquí da prestigio, abre oportunidades y fortalece el currículum de quienes participan».
Participación estudiantil
En el acto se reconoció a Emmanuel de la Luz García, estudiante de la Facultad de Artes, autor de una de las 50 fotografías ganadoras de la décimo quinta edición del concurso. También se distinguió a alumnas y alumnos de las facultades de Artes y de Ciencias Políticas y Sociales que integran la exposición «Film Swap», instalada en la rampa del museo.
Entre los estudiantes reconocidos están Karina Michelle Salazar, Brisa Isabel Guadarrama Tercero, Javier Castillo, Ana Valeria Mar, Esteban Méndez, José María León Apolinar y Frida Samantha Rojas Ruiz.
Gabriela Morales San Juan, encargada del Museo Universitario «Leopoldo Flores», subrayó que la exposición trasciende la contemplación estética, ya que cada fotografía invita a conocer la mirada personal de sus autores y a reconocerse en los momentos retratados. Celebró la participación de estudiantes universitarios como un paso hacia su proyección profesional.
Datos de la exposición
La muestra «México en una Imagen: 15 años detrás del lente» permanecerá abierta hasta el 27 de marzo en el Museo Universitario «Leopoldo Flores», ubicado en Ciudad Universitaria. El horario de visita es de lunes a viernes de 10:00 a 17:00 horas, con entrada libre para la comunidad universitaria y el público en general.
¿Por qué esta información es importante para el arte y la cultura?
Esta información importa porque documenta un esfuerzo sostenido durante 15 años por mantener vivo un espacio de expresión fotográfica en México. En un país donde los apoyos a la cultura suelen ser intermitentes y los concursos nacionales desaparecen con frecuencia por falta de presupuesto o de interés institucional, que «México en una Imagen» haya cumplido década y media es un dato en sí mismo relevante.
Para los fotógrafos, profesionales o aficionados, la existencia de este concurso y de esta exposición significa que hay un lugar al que enviar su trabajo, una convocatoria que leer cada año, una posibilidad de ser vistos. Rodríguez Sánchez lo dijo claro: exponer en un museo universitario no es solo un premio simbólico; es un respaldo curricular, una carta de presentación para futuros proyectos. En un oficio donde el prestigio se construye lentamente y a base de acumular exposiciones, tener una imagen seleccionada para una muestra como ésta puede marcar la diferencia entre seguir o claudicar.
Para los estudiantes de la Facultad de Artes y de Ciencias Políticas y Sociales que fueron reconocidos, la importancia es doble. Por un lado, ven su trabajo exhibido junto al de fotógrafos con trayectoria, lo que les permite medirse, aprender, ubicarse. Por otro, reciben una señal de que lo que hacen importa fuera del aula, que hay un público, que hay curadores y museos interesados en lo que producen. Eso, en la formación artística, es tan valioso como cualquier clase teórica.
Para el público que visite la exposición, la importancia está en la posibilidad de ver México a través de otras miradas. No las de los noticieros, no las de las campañas de turismo, sino las de personas que decidieron detenerse, enfocar y disparar. Paisajes, rostros, comidas, rituales cotidianos. Imágenes que, como dijo Ortega Salgado, permiten recordar por qué se ama un país a pesar de todo lo que duele.
Finalmente, esta información es relevante porque la exposición se aloja en un museo universitario, que es también un espacio público. No hay que pagar para entrar, no hay que ser especialista para apreciar. Cualquiera puede acercarse, ver, llevarse algo. En un contexto donde el acceso a la cultura suele estar mediado por el dinero o la distancia, que una universidad pública mantenga sus puertas abiertas y exhiba gratuitamente el trabajo de fotógrafos de todo el país es una de esas cosas que deberían ser norma y son, en realidad, excepción.














