Tratado para regular uso de mercurio entra en vigor el próximo agosto

Apocaliptic.com

El próximo 16 de agosto entrará en vigor el tratado que regula el uso del mercurio en actividades humanas. El Convenio, que ha sido firmado por 128 países, es el primero de la última década relacionado al medio ambiente y a la salud.

La Unión Europea y siete de sus Estados miembros (Bulgaria, Dinamarca, Hungría, Malta, los Países Bajos, Rumania y Suecia) ratificaron este jueves su participación en la Convención de Minamata, el primer acuerdo ambiental internacional que regulará el uso del mercurio en actividades humanas.

Con su ingreso, ya serían 51 los países que han ratificado la Convención. El acuerdo tiene como objetivo proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones de mercurio, considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las diez sustancias químicas más dañinas para el organismo.

El Convenio toma su nombre del caso histórico de envenenamiento por mercurio más desastroso, ocurrido en Minamata, Japón, en mayo de 1956, a consecuencia del vertido  de residuos industriales en la bahía de esa localidad. Los habitantes que consumían pescados y mariscos de la bahía comenzaron a sufrir convulsiones, psicosis, pérdida de consciencia e incluso algunos entraron en coma. Se concluyó que miles de personas estaban envenenadas con mercurio, lo cual se conoce ahora como la enfermedad de Minamata.

El protocolo compromete a los gobiernos a tomar medidas específicas para controlar la contaminación por mercurio derivada de actividades humanas y sus medidas  incluyen prohibir nuevas minas de mercurio, clausurar aquellas que ya existen, regular la minería de oro artesanal y de pequeña escala, y reducir el uso y emisiones del mercurio.

Debido a que este metal es indestructible, el Convenio también estipula condiciones para un almacenamiento provisional y disposición final de desechos de mercurio.

Hasta 8.900 toneladas de mercurio se emiten anualmente en el mundo. Puede ser liberado de forma natural por el desgaste de rocas que contienen mercurio, incendios forestales y erupciones volcánicas, pero también se dan emisiones significativas procedentes de la actividad humana, particularmente de la quema de carbón y la minería de oro artesanal y de pequeña escala.

La minería sola expone hasta 15 millones de trabajadores en 70 países al envenenamiento por mercurio, incluyendo niños trabajadores.