Toluca lanza Donatón y anuncia la nueva Carrera del Alfeñique

Publicada: Autor:
Comparte

La conferencia matutina «La Toluqueña» dejó dos anuncios de peso: la campaña de acopio de aparatos funcionales para personas con discapacidad y la próxima edición de la tradicional competencia de dulces típicos, mientras el alcalde Moreno Bastida sigue su recuperación desde casa

TOLUCA, Estado de México.— La emisión del miércoles 9 de septiembre de la conferencia matutina «La Toluqueña» trajo consigo un aire de renovación en el ámbito social y cultural. Desde su domicilio particular —donde el presidente municipal Ricardo Moreno Bastida continúa su recuperación médica atendiendo asuntos oficiales—, el gabinete municipal desglosó dos iniciativas que buscan, por un lado, aliviar la crisis de movilidad de los sectores más vulnerables y, por otro, preservar una tradición que endulza el alma de la ciudad.

La primera de ellas, el «Donatón, aparatos funcionales, dale una segunda vida», encabezada por la presidenta honoraria del Sistema Municipal DIF, Rocío Pegueros Velázquez, apunta a resolver una deuda histórica con las personas con discapacidad y los adultos mayores que carecen de dispositivos de asistencia. La segunda, la nueva edición de la Carrera del Alfeñique, fue presentada como un rescate de la identidad toluqueña, una competencia que combina la destreza manual con el sabor de un dulce que ha sido emblema de la región por generaciones.

Donatón: una segunda vida para aparatos funcionales

La campaña humanitaria, que operará durante septiembre, octubre y noviembre de 2026, se planteó como una solución comunitaria ante la grave crisis de movilidad que sufren miles de toluqueños. El informe municipal fue contundente: la situación económica, social y las propias limitaciones físicas imponen barreras insalvables para que estos grupos adquieran sillas de ruedas, andaderas, muletas, bastones, órtesis y barras de apoyo. La privación de estos equipos, advirtieron las autoridades, condena a los ciudadanos a la pérdida de autonomía y dignidad, recluyéndolos en sus habitaciones y aumentando su dependencia absoluta de familiares.

El DIF municipal estableció un protocolo claro: recolección de dispositivos nuevos o usados en centros de acopio, rehabilitación técnica en caso necesario y entrega gratuita a los beneficiarios. Para maximizar el alcance, se tejieron alianzas con decenas de instituciones que operarán como puntos de recepción. El sector salud respondió con la Cruz Roja Mexicana (Toluca y Metepec), IMSS Bienestar, la Beneficencia Pública estatal y hospitales como el Mónica Pretelini Sáenz, el Nicolás San Juan y el Centro Médico Adolfo López Mateos. El bloque académico se sumó con la Universidad Isidro Fabela, el Grupo Colegio Mexiquense y la UAEMéx —a través de sus facultades de Medicina, Lenguas, Obstetricia, Enfermería y Ciencias de la Conducta—. El sector privado, por su parte, no se quedó atrás: Nissan, Ford Sánchez Automotriz, Grupo ACIR Toluca, Nestlé, Tamalipán, Pastelería La Cruz y Díaz Girón con Centro Ultrapartes han habilitado sus instalaciones como centros de acopio.

Además, la totalidad de los inmuebles, oficinas administrativas y centros de salud bajo la jurisdicción del DIF Toluca se han convertido en puntos permanentes de recepción. El mensaje de la campaña es claro: lo que para unos ya no sirve, para otros puede significar la recuperación de su independencia.

Carrera del Alfeñique: tradición y competencia en la capital mexiquense

Pero no todo fue asistencia social. En el mismo espacio, el gobierno municipal aprovechó para anunciar la nueva edición de la Carrera del Alfeñique, un evento que busca rescatar una de las expresiones más dulces de la identidad toluqueña. Aunque los detalles técnicos —fechas, sedes y bases de participación— se darán a conocer en los próximos días, las autoridades adelantaron que la competencia reunirá a los mejores artesanos del dulce típico, elaborado a base de azúcar, claras de huevo y limón, con formas que van desde figuras religiosas hasta animales y personajes populares.

El alfeñique, cuya elaboración demanda una precisión casi quirúrgica y un manejo impecable de la temperatura, ha sido por décadas un símbolo de las festividades de Día de Muertos en el Estado de México. Con esta carrera, el municipio busca no solo preservar la técnica, sino también incentivar el relevo generacional y ofrecer un espacio de competencia sana que promueva el turismo y el consumo local.

Los organizadores señalaron que la convocatoria estará abierta a talleres familiares, reposteros profesionales y escuelas gastronómicas, y que se premiará la creatividad, la calidad del producto y la fidelidad a las técnicas tradicionales. El evento, aseguraron, se enmarca en una estrategia más amplia de reactivación cultural que incluye ferias, talleres y exposiciones en distintos puntos de la ciudad.

Entre el asfalto y el azúcar: la ciudad que se reinventa

El anuncio de estas dos iniciativas, en medio de un informe que también abarcó el avance de 52 obras simultáneas —desde pavimentaciones hasta colectores sanitarios—, refleja una administración que busca balancear el desarrollo urbano con el bienestar social y la preservación cultural. Mientras el «Diablo Dragón» reencarpeta calles y el colector de Barranca Grande avanza lentamente, el Donatón y la Carrera del Alfeñique aparecen como recordatorios de que una ciudad no se construye solo de concreto y asfalto.

¿Por qué importa esta información?

Porque en una urbe donde las cifras de vehículos y los metros de pavimento suelen acaparar titulares, el Donatón y la Carrera del Alfeñique nos recuerdan que hay otras urgencias y otras riquezas. La campaña de aparatos funcionales ataca una de las formas más invisibles de exclusión: la que deja a una persona sin movilidad, recluida en su propio hogar, dependiente de otros para lo más básico.

Que el municipio haya logrado articular a hospitales, universidades y empresas en torno a esta causa es un indicio de que la corresponsabilidad social es posible. Y la Carrera del Alfeñique, por su parte, no es un mero ejercicio nostálgico; es una apuesta por la identidad, por esos sabores y formas que distinguen a Toluca en el mapa del país.

En tiempos de crisis hídrica, saturación vehicular y desconfianza ciudadana, iniciativas como estas —aunque modestas— dibujan un horizonte donde el desarrollo no es excluyente y donde el azúcar, bien administrada, puede endulzar incluso las horas más amargas.

 


Comparte








Temas Clave