Andrés Manuel López Beltrán, conocido como Andy y segundo hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informó la noche del 13 de agosto de 2026 que el gobierno de Estados Unidos revocó su visa para ingresar a ese país.
El anuncio fue realizado desde Teapa, Tabasco, mediante una carta pública de tres páginas dirigida al presidente estadounidense Donald Trump.
López Beltrán cuestiona la decisión de Estados Unidos
En el documento, López Beltrán afirmó que la determinación fue ordenada por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el subsecretario Christopher Landau.
El político sostuvo que no existe ninguna prueba de actos inmorales o delictivos en su contra y calificó la medida como una decisión de carácter político, propagandístico y arbitrario.
También aseguró que ha conducido su vida pública y privada bajo principios de honestidad y cuestionó a Trump sobre si tenía conocimiento de la resolución y cuál era su postura frente a ella. Añadió que, bajo las circunstancias actuales, no representa un inconveniente para él dejar de viajar a Estados Unidos.
La Embajada de Estados Unidos en México señaló que los registros relacionados con visas son confidenciales conforme a la legislación estadounidense, por lo que no puede comentar los detalles de casos individuales.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha ofrecido una explicación pública específica sobre las razones que llevaron a la revocación de la visa de López Beltrán.
Sheinbaum cuestiona el uso político de las visas
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió al caso durante su conferencia matutina del 14 de agosto.
La mandataria consideró que las cancelaciones de visas a personas políticamente expuestas tienen un componente político, debido a que, desde su perspectiva, este tipo de medidas no se aplica de manera uniforme entre los países de América Latina.
Sheinbaum calificó esta práctica como una forma de injerencia en la política mexicana y sostuvo que, si las autoridades estadounidenses cuentan con pruebas sobre posibles delitos, estas deberían presentarse ante las instituciones mexicanas correspondientes para que sean investigadas conforme a la legislación nacional.
Asimismo, afirmó que no existe una investigación abierta en México contra López Beltrán y descartó que vaya a iniciarse una únicamente como consecuencia de la revocación de su visa.
Morena rechaza la medida
El Comité Ejecutivo Nacional de Morena, partido al que López Beltrán perteneció hasta hace poco, también se pronunció sobre el caso.
La dirigencia rechazó el uso de instrumentos migratorios como mecanismos de presión o injerencia política. En un comunicado, sostuvo que México es un país libre, independiente y soberano, por lo que corresponde a sus ciudadanos decidir el rumbo nacional sin presiones provenientes del exterior.
El partido señaló, además, que la cancelación de una visa no constituye por sí misma una prueba de la comisión de un delito y consideró que la decisión representa un mensaje político dirigido a quienes defienden la soberanía del país.
La medida forma parte de una serie de revocaciones
El caso de López Beltrán ocurre en un contexto más amplio. Desde 2025, el gobierno de Estados Unidos ha revocado las visas de más de medio centenar de políticos y funcionarios mexicanos, en su mayoría vinculados con Morena.
De manera general, las autoridades estadounidenses han relacionado algunas de estas medidas con presuntos vínculos con corrupción, tráfico de drogas o crimen organizado. Sin embargo, no suelen hacer públicos los motivos específicos correspondientes a cada expediente.
La falta de información individualizada ha impedido conocer públicamente las razones concretas detrás de cada cancelación.














