La Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, encabezó este martes en Almoloya de Juárez la entrega de la modernización de la autopista Toluca-Zitácuaro, una obra vial que conecta a la entidad mexiquense con la zona metropolitana de la Ciudad de México y con los límites del estado de Michoacán. De acuerdo con las autoridades estatales, el proyecto beneficiará de manera directa a 460 mil personas que habitan en la región.
Alcance de la obra y municipios beneficiados
La modernización impacta a siete municipios mexiquenses: Toluca, Almoloya de Juárez, Villa Victoria, Villa de Allende, Donato Guerra, Valle de Bravo y Amanalco. Según se informó durante el evento, la infraestructura busca agilizar el traslado de mercancías y dar impulso a las actividades comercial, agropecuaria, artesanal y turística de la zona, que incluye al Pueblo Mágico de Valle de Bravo.
El proyecto contempló una inversión superior a los 3 mil millones de pesos y, de acuerdo con cifras oficiales, generó más de 2 mil 400 empleos directos e indirectos durante su desarrollo. Gómez Álvarez señaló que se instruyó a las empresas contratistas priorizar, en la medida de lo posible, la contratación de personal originario de las zonas cercanas a los frentes de obra, con el propósito de fortalecer la economía familiar de los habitantes locales.
Detalles técnicos de la modernización
El Secretario de Movilidad, Juan Hugo de la Rosa García, explicó que se trata de una concesión estatal cuyos trabajos comenzaron en mayo de 2023 y que fueron ejecutados en distintas etapas hasta su conclusión.

En la caseta La Hortaliza se amplió la plaza de cobro, pasando de 13 a 24 carriles, además de sumar cuatro carriles adicionales sobre la estructura de la carretera federal 15. Por su parte, el entronque Amanalco incorporó dos gasas de acceso —enlaces viales que conectan autopistas o avenidas rápidas—, así como cuatro movimientos direccionales y cuatro carriles de cobro adicionales.
En el tramo de la autopista Toluca-Zitácuaro propiamente dicho, la ampliación a cuatro carriles cubrió del kilómetro 0+000 al 11+200, incluyendo el entronque San Cayetano. El proyecto también incluyó el incremento de estructuras viales y la realización de 37 obras de drenaje, puentes y cajones a lo largo del corredor.
Durante su intervención, la mandataria estatal destacó que a lo largo del proceso de construcción se implementaron acciones orientadas a mitigar el impacto ambiental, entre ellas el reciclaje de residuos, la instalación de paneles solares para generación de energía y el tratamiento de aguas residuales para su reutilización. Asimismo, mencionó que la empresa a cargo de la obra, Coconal, realiza campañas de reforestación con pinos producidos en su propio vivero.
Mensaje de la gobernadora
Gómez Álvarez enmarcó la entrega de la autopista dentro de la estrategia “2026, Año de las Obras en EdoMéx” y subrayó que este tipo de proyectos, más allá de su componente de infraestructura, tienen un sentido social al generar empleo y reactivar la economía local. La gobernadora también hizo referencia a la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y agradeció el respaldo del Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien atribuyó parte del respaldo presupuestal que ha permitido al Estado de México ejecutar obras de este tipo.

Adelantó, además, que en los próximos días acudirá a la región para inaugurar el tramo conocido como El Colibrí, y adelantó anuncios pendientes en materia de hospitales y espacios educativos en la entidad.
Al acto acudieron, entre otros, Roberto Carlos Álvarez Juárez, director general del SAASCAEM; Humberto Alquisiras Suárez, representante de la empresa Coconal; Joel González Toral, director de la Junta de Caminos estatal, y Adolfo Solís Gómez, presidente municipal de Almoloya de Juárez, además de alcaldesas, alcaldes, y diputadas y diputados locales y federales de la región.
El modelo de concesión detrás de la obra
La autopista Toluca-Zitácuaro opera bajo un esquema de concesión privada, otorgada en 2004 a la empresa Coconal (Compañía Contratista Nacional, S.A.P.I. de C.V.) por un plazo original de 30 años. Dicho título fue posteriormente ampliado hasta los 60 años, con vigencia hasta el 27 de enero de 2064, luego de que el aforo vehicular real no alcanzara las proyecciones iniciales.
En este modelo, la construcción, operación, mantenimiento y explotación de la vía corren a cargo de la concesionaria, cuya principal fuente de recuperación de la inversión son las cuotas de peaje cobradas a los usuarios.














