Los futbolistas de la Liga de Expansión MX elevaron este lunes el tono de su protesta contra la suspensión del ascenso y descenso en el futbol mexicano. Bajo el nombre “Futbolistas Unidos por un Fútbol con Ascenso y Descenso”, jugadores de distintos clubes difundieron un posicionamiento conjunto en el que reclamaron que su voz sea tomada en cuenta en las decisiones que afectan su futuro profesional.
El pronunciamiento cuenta con el respaldo de los planteles de Atlético La Paz, Leones Negros, Mineros de Zacatecas, Atlético Morelia, Cancún FC, Venados FC, Tlaxcala FC, Tigres de Álica, Tapachula FC y Universidad Michoacana.
Los jugadores expresaron su “profundo descontento” por una decisión que, según señalaron, fue tomada sin considerar a los futbolistas y que tiene consecuencias tanto para quienes actualmente compiten en la división como para las nuevas generaciones.
Entre los efectos que atribuyen a la eliminación del ascenso mencionaron menores salarios e inversiones en las divisiones inferiores, afectaciones para clubes y ciudades, reducción de oportunidades profesionales y una caída en la asistencia a los estadios y los ingresos por patrocinios.
El eje de su reclamo es el mérito deportivo. Los futbolistas sostienen que los resultados obtenidos en la cancha deben conservar la posibilidad de abrir el camino hacia la máxima categoría.
Su postura quedó resumida en una de las frases centrales del comunicado: “No pedimos un lugar en Primera División. Pedimos el derecho a ganárnoslo. No pedimos privilegios, pedimos igualdad de oportunidades para competir y progresar a través del mérito deportivo”.

Las protestas ya habían aparecido en los partidos
El posicionamiento se produjo después de varias manifestaciones coordinadas durante el Apertura 2026.
Este fin de semana, jugadores de distintos equipos se cubrieron la boca durante las fotografías oficiales previas a sus encuentros. Uno de los momentos más notorios ocurrió en el partido entre Cancún FC y Leones Negros, donde los 39 futbolistas de ambas plantillas, entre titulares y suplentes, se reunieron y realizaron el gesto de manera conjunta.
La misma acción se observó con integrantes de Mineros de Zacatecas, Atlético Morelia y Venados FC, entre otros clubes. En uno de los encuentros, los jugadores de Mineros también se arrodillaron antes del comienzo.
Las manifestaciones habían comenzado desde la Jornada 1, cuando futbolistas de Mineros de Zacatecas, Correcaminos UAT, Atlético Morelia, Atlético La Paz, Leones Negros y Coyotes de Tlaxcala protagonizaron acciones similares.
Durante aproximadamente el primer minuto de esos partidos, evitaron disputar normalmente el balón: algunos lo hicieron circular hacia atrás y otros permanecieron inmóviles, mientras desde las bancas se escuchaba “¡Ascenso, ascenso!”.
La Federación ya advirtió sobre posibles sanciones
Ante aquellas protestas, la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol apercibió a los clubes participantes y advirtió que una nueva interrupción deliberada del desarrollo normal de los partidos podría derivar en sanciones.
Entre las medidas contempladas figuran multas de hasta dos mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a más de 200 mil pesos, e incluso la posibilidad de declarar perdido el encuentro por 0-1, conforme al reglamento.
Hasta ahora, las manifestaciones se han mantenido mediante gestos simbólicos y acciones breves, mientras los equipos continúan disputando el torneo.
El origen del conflicto
El reclamo tiene como trasfondo el Reglamento de Competencia de la Liga MX 2026-2027, cuyo artículo 35 establece que los clubes de la máxima categoría no descenderán a Expansión MX y que los equipos de la división de plata no podrán ascender.
La suspensión del sistema comenzó en 2020, inicialmente en el contexto de las dificultades económicas derivadas de la pandemia. Lo que entonces se planteó como una medida temporal se prolongó posteriormente.
Ahora, los jugadores buscan que vuelva a existir la posibilidad de ascender o descender en función de los resultados deportivos, una demanda que coloca nuevamente en el centro del debate la estructura competitiva del futbol profesional mexicano.














