Imagen de portada. A la izquierda el avistamiento del tigre de Tepetlaoxtoc desde dron; a la derecha el tigre Kenzo grabado por su cuidador BioJairzinho.
La PROFEPA finalmente, el viernes por la noche —buscando el mínimo impacto mediático posible—, publicó de forma sigilosa un comunicado conjunto con la SEMARNAT, en el que informó sobre los hallazgos del informe preliminar realizado por la UNAM al tigre asesinado en Tepetlaoxtoc, al cual las dependencias siguen denominando falsamente como «Kenzo».
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) July 11, 2026
La PROFEPA incluso se dio el lujo de señalar que no habrá más noticias hasta que la UNAM regrese de vacaciones y puedan reanudarse las actividades regulares, dando a entender que esta será la única información disponible por un buen tiempo. Dicho comunicado omite hechos clave sobre este caso lamentable, que terminó con la vida de uno de los pocos ejemplares que existen en el mundo de tigre de bengala blanco.
Profepa y SEMARNAT mienten
La PROFEPA señaló en su comunicado que los resultados de la necropsia fueron presentados por el Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, y en el mismo texto reconocen que se trata de un ejemplar de aproximadamente 2 años de edad.
Este dato entra en clara contradicción con las características de Kenzo, quien, tal como describieron sus cuidadores, como declaró la alcaldesa durante su búsqueda, y como reportaron los dueños del tigre, era un felino de aproximadamente 8 años de edad.
Tal como documentamos en Apocaliptic, el tigre asesinado en Tepetlaoxtoc no tenía las mismas rayas ni las mismas características del ejemplar que había sido fotografiado y videograbado ampliamente, tanto por turistas como por sus propios cuidadores.
Incluso, las fotografías de «Kenzo» en el Facebook oficial de Animal Experience México, que datan de hace más de dos años, ya mostraban a Kenzo como un tigre en edad adulta; la UNAM, confirmó que el tigre asesinado en Tepetlaoxtoc, tenía «2 años de edad»; por lo tanto, este tigre recién asesinado, en junio del 2024 —cuando se tomaron estas fotografías—, a lo mucho tenía que haber sido un cachorro; lo que ratifica también que no se trata del mismo felino.

Los testimonios que refutan la versión de las autoridades
En un artículo anterior se abordó el caso del biólogo Jairzinho, quien trabajó con el tigre durante meses y refuta de forma categórica que se trate del ejemplar Kenzo. Su testimonio coincide con el de otra cuidadora, Fátima Gonmu, quien también trabajó con este tigre y denuncia múltiples malos manejos que se llevaban a cabo en el inmueble. Gonmu reitera, igualmente de forma categórica, que el tigre asesinado en Tepetlaoxtoc, era más pequeño que el enorme ejemplar Kenzo.
Kenzo era un tigre de 8 años, ya en edad adulta, mientras que el tigre asesinado era apenas un ejemplar juvenil de tan solo 2 años, tal como venían alertando sus cuidadores, como queda documentado en fotografías y como reconoce implícitamente la PROFEPA en su comunicado, sin informar debidamente que no se trataba del tigre Kenzo.
La PROFEPA sigue engañando a la población y a la opinión pública al ignorar este hecho trascendental, que además resulta sospechoso, pues tanto la SEMARNAT como la propia PROFEPA son las entidades encargadas de vigilar y de otorgar los permisos para la manutención de este tipo de animales silvestres.
La hipótesis de la sustitución
Han surgido múltiples versiones sobre cuál podría ser la explicación de esta contradicción. Una de las que parece más plausible es que el centro Animal Experience México haya registrado originalmente a un solo tigre blanco, que posteriormente habría vendido a alguien de forma indebida, para después ser reemplazado por otro tigre blanco más joven —al que igualmente se apuntaba a vender en algún momento—, todo esto, aprovechando también la laxa vigilancia de las autoridades, que mantienen un total estado de abandono hacia los animales silvestres y, en particular, hacia los felinos, tal como han venido denunciando de forma insistente los biólogos y especialistas que convivieron durante varios meses cuidando al majestuoso tigre de bengala blanco.
Lo que revela el informe de la necropsia
En el informe entregado por la SEMARNAT y la PROFEPA se destaca que el felino murió por broncoaspiración de sangre, a consecuencia de hemorragias derivadas de un impacto de bala en la parte frontal de la cabeza, cerca del párpado derecho. Asimismo, se señala que esta herida penetró por la región del párpado superior derecho y continuó su trayecto atravesando el paladar blando.
El documento describe además «entre otras heridas» compatibles con proyectiles de arma de fuego, sin aclarar ni contabilizar con precisión cuántos balazos fueron, aunque señala al menos una correspondiente a la zona de marcaje del ejemplar (microchip), además de una herida longitudinal lacerante de 11 centímetros de longitud en la cola.
Preguntas sin respuesta
La SEMARNAT y la PROFEPA todavía tuvieron el cinismo de afirmar que refrendan su compromiso con la vida y con la defensa de la vida silvestre, aunque se excusaron señalando que hasta que la UNAM reanude actividades se tendrá a mayor detalle el diagnóstico final, que incluirá un examen histopatológico.
Aun así, la SEMARNAT y la PROFEPA omiten y tratan de engañar a la opinión pública al no reconocer que el tigre asesinado en Tepetlaoxtoc no era Kenzo. ¿Dónde está Kenzo? ¿Y de dónde salió este tigre asesinado? Son preguntas que las autoridades parecen querer encubrir, quizás en posible colusión con los responsables directos de estos actos ilícitos.














