La Selección Mexicana, tras vencer anoche a Corea del Sur, no solo aseguró su clasificación a la fase de eliminación directa del Mundial 2026, sino que, gracias a los criterios de desempate establecidos por la FIFA y los resultados registrados hasta ahora, también tiene garantizado el primer lugar del Grupo A, lo que le permite comenzar a visualizar el camino que podría recorrer en las siguientes rondas.
Aunque todavía deberá disputar su último encuentro de la fase de grupos frente a Chequia, el panorama del cuadro mundialista permite anticipar algunos de los posibles rivales que encontrará en su camino hacia los cuartos de final.
El criterio de desempate favorece a México
Tras sus resultados en las primeras dos jornadas, México acumuló los puntos suficientes para asegurar el liderato de su sector. Incluso en caso de una derrota ante Chequia y que Corea del Sur goleara a Sudáfrica; puesto que en este mundial el primer criterio de desempate en fase de grupos son los enfrentamientos directos. Matemáticamente el único de grupo que puede alcanzar los 6 puntos de México es Corea del Sur, aunque no existe posibilidad que supere a México en el desempate, debido a que ya fue superado en el enfrentamiento directo.
Esto convierte al último compromiso de la fase de grupos en una oportunidad para mantener el ritmo competitivo y afinar detalles de cara a la fase de eliminación directa, sin la presión de jugarse la clasificación o la posición en el sector.
Un rival, en teoría, más accesible en dieciseisavos de final
El formato del Mundial 2026 establece que el líder del Grupo A enfrentará en dieciseisavos de final a un tercer lugar, proveniente del grupo C, E, F, H o I.
Con el desarrollo actual del torneo, algunos de los candidatos más probables son los equipos que ocupen la tercera posición de los Grupos E y H.
Entre ellos destacan:
- Arabia Saudita o Cabo Verde, del Grupo H.
- Ecuador o Curazao, del Grupo E.
Sin embargo, el panorama todavía está lejos de definirse por completo, ya que el reglamento también permite que el rival provenga de los Grupos C, F o I, dependiendo de cuáles terceros lugares obtengan la clasificación y de la distribución oficial de los cruces.
Por ello, aunque existen algunos escenarios con mayor probabilidad, México aún mantiene abiertas diversas posibilidades para su cuarto partido del torneo.

El posible quinto partido comienza a tomar forma
Donde el panorama parece mucho más definido es en la siguiente ronda.
En caso de superar los dieciseisavos de final, México avanzaría al denominado partido 92, correspondiente a los octavos de final, donde enfrentaría al ganador del cruce entre el líder del Grupo L y otro tercer lugar clasificado.
Sobre el papel, ese tercer lugar tendría una desventaja importante frente al primer lugar de grupo, por lo que las probabilidades apuntan a que el vencedor de ese duelo sea precisamente el campeón del Grupo L.
Inglaterra aparece como el rival más probable
La situación del Grupo L también comienza a perfilarse.
Inglaterra debutó con una victoria contundente sobre Croacia, mostrando una de las actuaciones más sólidas del arranque del torneo y confirmando su condición de favorita para quedarse con el sector.
Aunque Ghana también consiguió una victoria agónica en su presentación frente a Panamá, el desempeño del conjunto africano no dejó la misma impresión y, hasta el momento, parece complicado que pueda desplazar a Inglaterra del liderato del grupo.
Si las tendencias actuales se mantienen y ambos equipos cumplen con los pronósticos, el cuadro mundialista conduciría a un enfrentamiento entre México e Inglaterra en el quinto partido del torneo.
Un posible duelo histórico en el Estadio Ciudad de México
Todavía quedan partidos por disputarse y el Mundial suele ofrecer sorpresas que pueden modificar cualquier proyección. El rival de México en dieciseisavos de final sigue siendo incierto y dependerá de cómo concluyan varios grupos.
Sin embargo, el camino del cuadro ya permite vislumbrar un escenario atractivo: un cuarto partido ante un tercer lugar de grupo, teóricamente de menor jerarquía, y posteriormente un posible enfrentamiento contra Inglaterra por el boleto a los cuartos de final.
De concretarse ese panorama, la Selección Mexicana tendría ante sí uno de los encuentros más importantes de su historia reciente, con la posibilidad de disputar el pase a los cuartos de final del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México, en un duelo que, por tradición y expectativa, acapararía la atención del futbol internacional.














