Anoche el Estadio Nemesio Díez de Toluca fue sede del último partido de preparación de la Selección Mexicana rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. En un encuentro amistoso frente a Serbia, el Tricolor cerró su etapa de fogueo con una contundente victoria de 5-1, en una noche con dominio local, respaldo de la afición y el ambiente futbolero característico de la capital mexiquense.
El contexto del partido
Ubicada a más de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar, Toluca representó una sede estratégica para el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre. La altitud, similar a la de la Ciudad de México, permitió al equipo adaptarse a condiciones parecidas a las que enfrentará durante el Mundial.
El Nemesio Díez, casa de los Diablos Rojos del Toluca y escenario con historia en competencias internacionales, recibió a miles de aficionados que llenaron las tribunas para acompañar a la selección en su última prueba antes del inicio del torneo.
El encuentro también sirvió para evaluar el funcionamiento de un plantel que llegaba con una racha positiva de resultados. Del otro lado estuvo Serbia, dirigida por Veljko Paunovic, técnico con pasado en la Liga MX, que fungió como un rival de exigencia media para el conjunto mexicano.
El desarrollo del encuentro
México tomó el control de la posesión desde los primeros minutos, aunque sufrió un contratiempo temprano. Al minuto 19, un error en la salida de Jesús Gallardo permitió que Petar Stanic adelantara a Serbia y sorprendiera a la afición con el 0-1.
La respuesta mexicana no tardó. Antes del descanso, Johan Vásquez igualó el marcador con un sólido remate de cabeza, devolviendo la tranquilidad al equipo y a las tribunas.
En la segunda mitad, el Tricolor incrementó la presión ofensiva y aprovechó los errores defensivos del rival. Dos autogoles de Serbia inclinaron definitivamente el encuentro, mientras que Raúl Jiménez amplió la ventaja tras aprovechar un rebote dentro del área.
El cierre llegó con una destacada anotación de Luis Chávez, quien sentenció el 5-1 con un disparo de larga distancia.
Además de los goleadores, destacaron las actuaciones de Johan Vásquez por su aporte en defensa y ataque, así como de Raúl Rangel, quien respondió en momentos importantes tras el gol recibido. México generó numerosas oportunidades y mostró un manejo de balón sólido, especialmente en las transiciones ofensivas.
El ambiente en Toluca
La jornada se vivió como una auténtica fiesta futbolera. Desde horas antes del silbatazo inicial, cientos de aficionados se congregaron en las inmediaciones del estadio con playeras verdes, banderas y cánticos para apoyar a la selección.
El operativo de seguridad desplegado en la zona contó con aproximadamente mil 700 elementos para resguardar a los asistentes.
Ya dentro del estadio, el apoyo de la afición se mantuvo constante incluso después del gol serbio. Los tradicionales cánticos de “¡México, México!” y el “Cielito Lindo” acompañaron al equipo durante todo el partido y fueron parte fundamental de la atmósfera que se vivió en las gradas.














