Ocho de cada 10 inundaciones en el EdoMéx son por basura: gobierno estatal refuerza operativos ante temporada de lluvias

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La CAEM retiró más de 3 mil 479 toneladas de residuos y 265 mil metros cúbicos de azolve en 109 municipios durante 2025, como parte de la estrategia preventiva impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez

TOLUCA, EdoMéx. — Cada temporada de lluvias, el Estado de México enfrenta un problema que podría evitarse en buena medida. Ocho de cada 10 inundaciones y encharcamientos en la entidad tienen relación directa con la acumulación de basura en calles, coladeras, ríos y sistemas de drenaje, de acuerdo con estimaciones del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Ante el inicio oficial de la temporada de precipitaciones este 15 de mayo, el gobierno federal —encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo— y el gobierno estatal —liderado por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez— han redoblado esfuerzos para mitigar los riesgos. Pero advierten: sin la participación ciudadana, ninguna obra hidráulica será suficiente.

Basura, el enemigo silencioso de la infraestructura

Los desechos sólidos que terminan en calles, alcantarillas y cauces se convierten en tapones que impiden el flujo del agua. En el Valle de México, la situación es crítica. Datos de Conagua revelan que solo en infraestructura hidráulica estratégica se han retirado más de 115 toneladas de basura de plantas de bombeo como El Caracol, La Caldera y Casa Colorada Profunda, además de cauces y túneles como el Emisor Oriente, Río de la Compañía e Interceptor Río de los Remedios.

A ello se suman más de cien jornadas de limpieza en las que fueron extraídas alrededor de mil 500 toneladas de residuos de ríos, canales y presas. Cada bolsa, cada mueble viejo o cada llanta tirada en un cauce representa un obstáculo que puede derivar en inundaciones que afectan a miles de familias.

El trabajo preventivo del gobierno mexiquense

En paralelo, el Gobierno del Estado de México, a través de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), mantiene operativos preventivos en municipios considerados de riesgo. El Atlas de Inundaciones XXXII, edición 2026, detalla que durante 2025 fueron retiradas 3 mil 479 toneladas de basura y 265 mil 526 metros cúbicos de azolve en 109 municipios mexiquenses.

Estas acciones, impulsadas por la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, han sido clave para disminuir afectaciones en temporadas anteriores. La limpieza de alcantarillas, desazolve de ríos y rehabilitación de drenajes son tareas permanentes que la CAEM realiza en coordinación con los municipios, especialmente en zonas de alta concentración urbana como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca y Naucalpan.

Un llamado a la corresponsabilidad ciudadana

Autoridades estatales y federales coinciden en que, más allá de la infraestructura hidráulica y los operativos preventivos, uno de los factores clave para reducir inundaciones sigue siendo evitar que la basura llegue a coladeras, canales y ríos. El llamado es directo: no tirar residuos en la vía pública, no deshacerse de muebles o electrodomésticos en cauces, y reportar obstrucciones a las autoridades municipales.

En municipios mexiquenses con alta densidad poblacional, el retiro constante de residuos se ha convertido en una de las principales tareas de prevención. La coordinación entre la administración estatal y las dependencias federales ha permitido avanzar, pero el éxito final depende de que la ciudadanía entienda que la basura que tira hoy puede ser la inundación que sufre mañana.

Por qué esto importa para el Estado de México

En apocaliptic.com consideramos que esta información es relevante porque las inundaciones no son un destino inevitable. En su mayoría, son el resultado de malas prácticas ciudadanas y de una infraestructura que, por más recursos que se le destinen, no puede funcionar si está taponada por desechos. El gobierno estatal, bajo el liderazgo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, ha asumido su responsabilidad: 3 mil 479 toneladas de basura retiradas en 109 municipios no es un número menor. Pero el problema no se resuelve solo desde las instituciones. Cada ciudadano que evita tirar basura en la calle, que barre frente a su casa y que no arroja objetos voluminosos a los cauces está contribuyendo a que su colonia no se inunde. Para el Estado de México, una de las entidades con mayor densidad poblacional y con una geografía que combina zonas altas y valles propensos a encharcamientos, la prevención no es un lujo: es una necesidad de salud pública y seguridad patrimonial. La nota importa porque nos recuerda que la temporada de lluvias no es solo un asunto de meteorología; es un examen de responsabilidad colectiva. Y en ese examen, el gobierno estatal ha decidido poner su parte. Ahora falta la nuestra.


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