Tras una sesión extraordinaria de más de seis horas, el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) resolvió este lunes dar marcha atrás a la polémica decisión de adelantar el fin del ciclo escolar a nivel nacional, anunciada apenas la semana pasada por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Así lo confirmó el secretario de Educación de Durango, Guillermo Adame, al término de la reunión convocada de urgencia con presencia del titular de la SEP, Mario Delgado, y los secretarios de educación de las 32 entidades federativas.
«Después de un intenso debate de más de seis horas, el Consejo Nacional de Secretarios hemos decidido recomendar el apegarnos y mantener el calendario escolar vigente 2025-2026 como estaba originalmente propuesto», declaró Adame a su salida.
La decisión que generó la tormenta
La resolución revierte el acuerdo tomado la semana pasada en el marco de la LXVI Reunión Nacional Plenaria Ordinaria del CONAEDU, en el que —de forma unánime— se había adelantado el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, con miras a evitar las afectaciones por la ola de calor y facilitar la logística del Mundial de Fútbol 2026.
El anuncio generó una ola de críticas por parte de padres de familia, organizaciones civiles y corrientes magisteriales, y motivó a la presidenta Claudia Sheinbaum a pedir que la medida fuera reconsiderada.
¿Qué cambia ahora?
Con el nuevo acuerdo, las clases no concluirán el 5 de junio, sino que se respetará la fecha originalmente establecida: el 15 de julio.
No obstante, el CONAEDU dejó abierta la posibilidad de que las entidades con situaciones particulares —como aquellas que albergarán partidos del Mundial o que enfrentan condiciones climáticas extremas— realicen ajustes de manera individual, previa solicitud formal.
«Se permite a las entidades que puedan realizar algún ajuste para aquellas que tienen las situaciones del Mundial o las situaciones de calor», precisó Adame, quien aclaró que Durango no se encuentra en ninguno de esos supuestos: «Nosotros no tenemos ni juegos del Mundial ni tenemos un problema tan fuerte en el asunto de clima; nosotros nos mantendríamos apegados al calendario escolar vigente».
El Estado de México, un caso a seguir de cerca
Entre los casos que podrían requerir atención particular destaca el Estado de México, entidad que, si bien no tiene prevista la celebración de partidos del Mundial en su territorio, podría verse involucrada en la dinámica del torneo por razones logísticas: en esta entidad se ubican aeropuertos clave para el flujo de visitantes, además de que diversas selecciones nacionales tienen contemplado el alojamiento y su preparación en municipios mexiquenses.
Si esto derivará en algún ajuste al calendario escolar local, es algo que se espera se aclare en las próximas horas, una vez que las autoridades estatales analicen su situación particular a la luz del nuevo marco acordado por el CONAEDU.
Próximas horas, clave para definir el panorama estatal
La forma concreta en que cada entidad federativa abordará su estrategia —ya sea manteniéndose al calendario original o solicitando ajustes justificados— quedará definida en las próximas horas. Se espera que los secretarios de educación estatales emitan sus respectivas comunicaciones una vez que concluyan de valorar sus condiciones locales en materia climática y de logística mundialista, dando así certeza a las familias, docentes y comunidades escolares de todo el país.














