Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron este martes el dictamen del llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Tras más de cinco horas de discusión, la votación general fue de 24 votos a favor y 11 en contra. Morena y el Partido Verde respaldaron la propuesta, mientras que el Partido del Trabajo (PT) no acudió a la sesión, marcando distancia frente a algunos puntos del proyecto.
El dictamen fue turnado a la Mesa Directiva y será discutido en el pleno, posiblemente este miércoles 25 de marzo.
Resultados divididos por comisión
En la Comisión de Puntos Constitucionales se registraron 11 votos a favor y 5 en contra. En Estudios Legislativos, el resultado fue de 13 a favor y 6 en contra.
Durante la discusión se incorporaron ajustes técnicos al documento, con el objetivo de armonizar artículos y resolver diferencias internas.

¿Qué propone el “Plan B”?
La iniciativa plantea modificaciones a diversos artículos constitucionales, con énfasis en el artículo 134, y busca reducir el gasto público en ámbitos locales.
Entre los principales puntos destacan:
- Tope obligatorio a salarios de funcionarios conforme al artículo 127 constitucional.
- Prohibición de seguros de separación individualizados pagados con recursos públicos (salvo derechos adquiridos).
- Reducción del número de regidores en municipios, con un máximo de 15.
- Límites más estrictos al gasto de congresos locales (hasta 0.7 % del presupuesto estatal).
- Ajustes al mecanismo de revocación de mandato, que podría realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
El gobierno federal estima que estas medidas generarían ahorros cercanos a 4 mil millones de pesos, que se quedarían en estados y municipios para obra pública e infraestructura.
Del rechazo inicial al nuevo intento
El “Plan B” surge tras el rechazo de una reforma electoral más amplia presentada previamente por el Ejecutivo.
Ante la falta de consenso, la presidenta anunció una versión reducida a mediados de marzo. La iniciativa fue enviada formalmente al Senado el día 16.
Desde entonces, Morena trabajó en un dictamen con ajustes técnicos. Según legisladores oficialistas, los cambios buscan mantener el objetivo central: reducir costos y optimizar el uso de recursos públicos.
Tensiones políticas y desacuerdos
Uno de los principales puntos de conflicto es la revocación de mandato. El PT ha expresado su rechazo a que este ejercicio coincida con las elecciones de 2027, al considerar que podría generar inequidad.
La ausencia de sus senadores en la votación en comisiones fue interpretada como una medida de presión.
Por su parte, la oposición votó en contra. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano cuestionaron la iniciativa por considerarla insuficiente o con riesgos para el equilibrio político.
Un margen legislativo ajustado
En el Senado, Morena y sus aliados suman en teoría 87 votos, justo el mínimo requerido para una reforma constitucional.
Sin embargo, la postura del PT mantiene la incertidumbre sobre el resultado final. No se descarta que algunos puntos, como la revocación de mandato, puedan modificarse o posponerse para lograr acuerdos.
Próximo paso: la votación en el pleno
El dictamen entra ahora en su fase decisiva. Su discusión en el pleno del Senado definirá si el “Plan B” avanza o se estanca.
El resultado será clave para la agenda política del gobierno federal, especialmente en materia de austeridad y reformas electorales.
Fotos: Senado de la República















