Allan de Jesús Corona Romero, exnotario público 204 del Estado de México, detenido esta semana en Toluca, recuperó su libertad pocas horas después de haber sido detenido junto a 5 ex militares que fungían de escoltas.
La liberación fue verificada por este autor a través de consulta directa en el Registro Nacional de Detenciones (RND). Sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad ha emitido un posicionamiento público. Tampoco existen reportes oficiales que esclarezcan las condiciones bajo las cuales salió libre.
El hecho ha ocurrido sin explicaciones, en un proceso que continúa marcado por la opacidad y la impunidad.
La detención del 18 de marzo
El día miércoles, Corona Romero acudió a las instalaciones de la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado de México, ubicadas en el centro de Toluca.
Lo hizo acompañado por cinco exmilitares armados, quienes fungían como escoltas. De acuerdo con reportes periodísticos, el exnotario exigía la reactivación de su patente, suspendida desde agosto de 2023.
La situación derivó en su detención en flagrancia, junto con sus acompañantes, por posibles delitos relacionados con portación de armas e irrupción en instalaciones oficiales.
El caso fue turnado al Ministerio Público y se esperaba una pronta definición de su situación jurídica.
Una investigación por homicidio en Oaxaca
Más allá de los hechos en Toluca, Corona Romero enfrenta una acusación más grave.
Desde noviembre de 2023, existe una orden de aprehensión en su contra en el estado de Oaxaca por el delito de homicidio calificado, en calidad de presunto autor intelectual.
El caso está relacionado con el asesinato del notario José Ortiz Girón, ocurrido el 18 de julio de 2023 durante la Guelaguetza, en el centro de la capital oaxaqueña.
Según las investigaciones, el crimen habría sido ejecutado por terceros contratados, quienes ya fueron detenidos. La indagatoria señala que el exnotario mexiquense habría financiado el ataque.
El papel del amparo
Durante más de dos años, Corona Romero se mantuvo fuera del alcance de la justicia gracias a una suspensión federal derivada de un amparo indirecto.
Este recurso no eliminaba la orden de aprehensión, pero impedía su ejecución mientras se resolvía el fondo del caso.
Su detención en Toluca, por hechos distintos, abría un nuevo escenario legal. Sin embargo, su reciente liberación vuelve a generar interrogantes sobre el estado actual de esa protección judicial.
Más preguntas que respuestas
Hasta el momento, no se ha aclarado bajo qué figura jurídica fue liberado.
Tampoco la fiscalía ha confirmado si la orden de aprehensión en Oaxaca sigue vigente, si el amparo continúa en efecto o si hubo una resolución judicial que modificara su situación.
La Fiscalía Mexiquense también ha evitado informar la situación de los escoltas detenidos, no obstante que es posible que de igual forma hayan sido liberados, cediendo así a la presión que se registró en horas recientes, con pequeñas manifestaciones de amigos y familiares que exigían su liberación, y donde estuvo presente también el controvertido ex procurador del Estado de México, Alberto Bazbaz.















