La tarde de ayer fue capturado en la ciudad de Toluca el exnotario Allan de Jesús Corona Romero, quien se encontraba bajo investigación desde 2023 por el homicidio de José Ortiz Girón, notario público número 113 del Estado de México y uno de los más prominentes del gremio al momento del crimen, ocurrido en julio de ese mismo año.
Un crimen emblemático envuelto en impunidad
Se trata de un caso que ha generado gran controversia en la entidad. Tal como se ha documentado desde hace años, al parecer existiría una red de complicidad que habría permitido mantener a este poderoso exnotario en la impunidad, en aparente colusión con cuerpos notariales y judiciales del Estado de México.
De acuerdo con datos del Registro Nacional de Detenciones, verificados por esta redacción, Corona Romero habría sido capturado en el centro de Toluca, específicamente sobre la avenida Hidalgo, a escasas cuadras del centro histórico de la ciudad y a un costado de la sucursal del banco Afirme, ubicada cerca del Parque Alameda.
El sujeto fue trasladado a la Fiscalía de Asuntos Especiales, sin que hasta el momento ninguna autoridad judicial haya confirmado oficialmente su detención.
Los hechos de 2023: ejecución durante la Guelaguetza
El asesinato del notario José Ortiz Girón causó conmoción en 2023, cuando fue ejecutado en el marco de las celebraciones de la Guelaguetza en Oaxaca. Existieron grabaciones que documentaron la agresión directa perpetrada por tres sujetos, quienes posteriormente fueron detenidos. Algunos de ellos habrían tenido vínculos con Allan de Jesús Corona Romero, quien era titular de la Notaría 204 con sede en Chimalhuacán, lo que detonó las investigaciones en su contra.
Entre los indicios que apuntaban a Corona Romero como autor intelectual del crimen destacó la declaración de uno de los detenidos, quien señaló que más de 100,000 pesos habrían sido pagados por el exnotario para ejecutar el homicidio.
Amparos y maniobras legales para evadir la justicia
Con base en esas evidencias se generó una orden de captura en contra de Allan de Jesús Corona Romero. El implicado solicitó licencia para ejercer la notaría y realizó una serie de trámites legales con el objetivo de evitar su detención, entre ellos la obtención de un amparo, que hasta antes de ayer había resultado efectivo para mantenerse en libertad.
Prominentes periodistas del Estado de México, como Blas Buendía —quien falleció hace escasos meses—, dieron seguimiento y documentaron exhaustivamente este caso, haciendo hincapié en la complicidad de la cúpula notarial del Estado de México, que se habría mantenido inactiva y cómplice, permitiendo que Allan de Jesús permaneciera en total impunidad a pesar de la gravedad del crimen.
¿Captura policial o acto de prepotencia?
No obstante, la forma en que se produjo la detención genera nuevas interrogantes. Según versiones de un testigo de la Fiscalía que ofreció declaraciones al diario El Financiero, la captura no se habría producido porque las instancias judiciales finalmente decidieran actuar contra el implicado. En cambio, el propio Corona Romero habría ingresado de forma prepotente, acompañado de cinco exmilitares armados, a las instalaciones de la Consejería Jurídica del Estado de México, en Toluca, con el fin de exigir que se le restituyera su notaría —acto que terminó provocando su detención.
Cabe destacar que Allan de Jesús Corona Romero es doctor en Derecho, hijo de un poderoso empresario del sector inmobiliario radicado en Estados Unidos, y que su posición económica y política habría sido determinante para mantenerlo fuera del alcance de la justicia durante más de dos años.
En Toluca, familiares de los exmilitares detenidos junto con Corona Romero también realizaron una manifestación exigiendo su liberación. Hasta el cierre de esta nota, no existe confirmación oficial de los cargos imputados, ni en contra de los exmilitares ni en contra del exnotario.
¿Habrá finalmente justicia?
Queda ahora el dilema que deberá resolver la Fiscalía: si se ejercerá acción penal efectiva en contra de Allan de Jesús Corona Romero por el homicidio cometido en 2023, o si —nuevamente— se le permitirá continuar en libertad, dejando el caso del notario José Ortiz Girón sin que el señalado autor intelectual rinda cuentas ante la ley.














