El conflicto bélico entre Israel y Estados Unidos contra Irán ha alcanzado una nueva fase crítica. En las últimas horas, un misil israelí desencadenó una escalada de ataques contra instalaciones energéticas que fue respondida de forma contundente por las fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán, generando un estallido financiero global que ha disparado los precios de los energéticos e impactado de manera severa a las regiones altamente dependientes de recursos no renovables.
La rabieta de Trump
El curso del conflicto tuvo un punto de quiebre abrupto durante la mañana de ayer 18 de marzo, cuando Israel ejecutó un ataque militar contra el campo de gas iraní de South Pars, el mayor del mundo en su tipo, alcanzando también las refinerías adyacentes en Azadi Luyeh. Se trató de un golpe durísimo a uno de los pilares fundamentales de la economía iraní.
La respuesta no tardó. En cuestión de horas, misiles iraníes comenzaron a impactar en la ciudad industrial de Ras Laffan, en Qatar, sede de la mayor planta de gas licuado del planeta, provocando incendios y daños significativos. El golpe fue devastador: países como Italia, que dependen en gran medida de las importaciones de gas licuado de Qatar, ya venían enfrentando una subida exorbitante de los precios energéticos —superior al 60%—, situación que se agudizó con este nuevo ataque.
🔥 La planta de gas natural más grande del mundo en Qatar está en llamas.
La NASA también confirma que hay incendios enormes en varias áreas de la ciudad industrial de Ras Laffan en Qatar.
— HispanTV (@Nexo_Latino)
Mar 18, 2026
La escalada no se detuvo ahí. Horas después, drones iraníes impactaron la refinería de Mina Al Ahmadi en Kuwait y la refinería del Bazan Group en el puerto de Haifa, en los territorios ocupados por Israel, donde se procesa más del 50% del combustible del empleado por el estado israelí. Los mercados internacionales comenzaron a caer de forma abrupta ante lo que era ya el inicio de una campaña sistemática contra la infraestructura energética regional.
Esta dura respuesta iraní —que aparentemente tampoco fue anticipada por Estados Unidos ni sus aliados, quienes horas antes afirmaban tener casi destruida la capacidad de lanzamiento de misiles del país persa— obligó al presidente Donald Trump a emitir un colérico mensaje en su red social Truth Social, intentando echarle la culpa a Israel por lo ocurrido. El mandatario escribió:
«Israel, enfurecido por lo que ha sucedido en Medio Oriente, ha atacado violentamente una importante instalación conocida como el campo de gas South Pars en Irán. Estados Unidos no sabía absolutamente nada sobre este ataque en particular y el país de Qatar no estuvo involucrado de ninguna manera, forma o modo, ni tenía idea de lo que iba a ocurrir. Lamentablemente, Irán no sabía esto ni ningún otro dato relevante sobre el ataque a South Pars y atacó injustificadamente una porción de la instalación de gas natural licuado de Qatar. No más ataques serán realizados por Israel en relación con este campo de gas, pues es extremadamente importante y valioso, a menos que Irán imprudentemente decidiera atacar a un muy inocente Qatar.»
Statement from President Trump on South Pars Gas Field:
— The White House (@WhiteHouse)
Mar 19, 2026
A pesar de que Trump intentó también advertir a Irán para que detuviera los ataques energéticos, el mensaje no tuvo mayor efecto. Irán continuó con su firme respuesta. Y una vez más, el presidente estadounidense quedó expuesto como un mentiroso: reportes de la agencia Axios, con fuentes cercanas a la Casa Blanca, confirmaron que el gobierno de Estados Unidos sí tenía conocimiento previo de los ataques, incluido el propio Donald Trump, señalando el mensaje presidencial como un intento desesperado de frenar la escalada.
Los efectos económicos
El impacto en los mercados fue inmediato y contundente. El precio del crudo Brent subió hasta un 7%, mientras que los indicadores de gas se dispararon más del 12% en apenas 24 horas. Índices como el UK Gas, el German Gas y el TTF Gas europeo registraron incrementos históricos.
La situación ya alcanzó niveles catastróficos: el gas natural en Reino Unido acumuló un 100% de aumento en comparación con su valor de hace apenas un mes.
En Europa, el precio de la electricidad se ha disparado casi un 50% en países como Reino Unido e Italia, mientras que el impacto ha sido comparativamente menor en naciones con mayor participación de energías renovables, como España y Alemania.
Esto ha generado múltiples reacciones tanto sociales —por la fuerte subida de los precios— como políticas, acentuando una marcada división dentro de la OTAN respecto al mandato estadounidense.
Trump, lejos de aplacar la situación, ha reiterado nuevas amenazas, incluso de forma directa contra los presidentes de España y Francia, quienes se han negado rotundamente a respaldar la ofensiva militar.
El impacto tampoco ha perdonado a los propios mercados estadounidenses. Según datos actualizados al 19 de marzo a través de Trading Economics, el precio del huevo en Estados Unidos subió un 188% en el último mes. Otros bienes de primera necesidad también registran aumentos importantes: el arroz acumula más del 13% y el aceite de palma supera el 11%. Los plásticos y aceites industriales siguen la misma tendencia alcista.
Esta tormenta de precios ha golpeado duramente la imagen de Trump. Análisis recientes también coinciden en una caída abrupta en los índices de aprobación del mandatario, documentando un nuevo mínimo histórico que cae incluso por debajo de los niveles registrados durante la crisis del COVID-19.
Not a huge impact from Iran yet, but a new net low in our Trump approval tracking today fwiw.
— Nate Silver (@NateSilver538)
Mar 18, 2026
Incluso el sistema de rastreo de popularidad de The Economist, además de mostrar a Trump también en niveles mínimos, lo colocan incluso por debajo de los mínimos más bajos que llegó a tener durante su gobierno, su antecesor Joe Biden.
En Europa, medios y analistas continúan ridiculizando la operación. The Economist publicó este jueves un artículo denominando la campaña de Trump y Netanyahu como «Operación Furia Ciega», señalando que la firmeza de la respuesta iraní ha diluido las tres «súper habilidades políticas» que tenía Trump, cuestionando su capacidad para imponer su propia realidad al mundo y advirtiendo que esta situación lo hace más peligroso e impredecible.
The reckless campaign against Iran will weaken America’s president. That will make him angry. Be warned: he makes a very bad loser https://www.economist.com/leaders/2026/03/19/war-in-iran-is-making-donald-trump-weaker-and-angrier?taid=bb4878f0-9dd2-4366-a35a-98339642e8ce&utm_campaign=trueanthem&utm_medium=social&utm_source=twitter
— The Economist (@TheEconomist)
Mar 19, 2026
La búsqueda de una salida
A pesar de la continuidad de los ataques mutuos, el tono del conflicto parece estar cambiando. Todo indica que Estados Unidos e Israel ya están buscando la manera de poner fin al enfrentamiento.
Un indicio revelador es que, tras semanas sin objetivos claros, el gobierno estadounidense ha intentado afinar su discurso. El Secretario de Guerra, Pete Hegseth salió a declarar que el objetivo de la misión militar es acabar con la capacidad de Irán de enriquecer uranio, reduciendo así el alcance aparente de la campaña.
Sec. Of War Pete Hegseth:
“Our objectives, given directly from our America First President, remain exactly what they were on Day One…Destroy missiles, launchers, and Iran’s defense industrial base so they cannot rebuild.”
— Open Source Intel (@Osint613)
Mar 19, 2026
Horas después, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu —quien sigue limitándose a apariciones digitales breves— afirmó que Irán ya no tenía capacidad para enriquecer uranio, en un intento de presentar los objetivos de la misión como cumplidos.
Cabe señalar que Netanyahu, lleva semanas sin hacer ninguna aparición pública documentada por la prensa, y únicamente su equipo de propaganda ha estado difundiendo breves clips de video, con múltiples indicios de que fueron creados con IA, lo que ha generado que se extienda la especulación sobre su estado y capacidad de seguir gobernando.
what is this behavior Zombie
— ~ S 🇵🇰🇵🇸 (@Isam_neutral)
Mar 19, 2026
La presión se intenstifica
El bloqueo al Estrecho de Ormuz sigue ejerciendo una fuerte presión en el conflicto, y a pesar de las amenazas de Trump para que Irán se rindiera totalmente, tanto el gobierno como la población iraní se han mantenido firmes. Desde hace tres semanas, miles de personas salen diariamente a las calles en decenas de ciudades iraníes en defensa de la República, su soberanía y en repudio de la intervención extranjera, todo ello en medio de ataques que han cobrado cientos de víctimas civiles.
Twenty days and the Iranian people fill the streets every night.
The Iranian people are amazing.
— Ahmed Hassan 🇾🇪 أحمد حسن زيد (@Ahmed_hassan_za)
Mar 19, 2026
🇮🇷⚡️– Massive presence of Iranians in Sari tonight pledging allegiance to the Supreme Leader and demanding revenge against the US and Israeli aggression on their country.
— MonitorX (@MonitorX99800)
Mar 19, 2026
This is a video that happens every night in Iran
— IRIB News (@iribnews_irib)
Mar 18, 2026
Uno de los episodios más brutales de los últimos días fue el asesinato de Ali Larijaní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, quien murió junto con más de cien personas en un ataque contra su comitiva. El hecho generó condenas internacionales generalizadas.
Por su parte, Irán ha respondido causando daños históricos en múltiples instalaciones y ciudades israelíes, incluyendo Tel Aviv y Haifa, donde se reportan afectaciones significativas a la infraestructura de los territorios ocupados por el estadio sionista.

El conflicto, ya en su tercera semana, continúa sin una salida clara, mientras los costos humanos, económicos y políticos siguen escalando para todas las partes involucradas; no obstante que, mientras en EEUU impera la división y al actuar autoritario que está siendo ampliamente cuestionado, y en Israel no se tiene claro donde está el primer ministro, en Irán el pueblo y fuerzas armadas, acompañadas también por milicias rebeldes que se están solidarizando en otros países de medio oriente, continúan resistiendo firmes y de pie, plantando un desafío histórico a occidente, a través de una disputa armada, cuyos efectos empiezan a ser cada día más planetarios.















