La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum enfrentó su primer revés en el Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, donde no alcanzó los votos necesarios para avanzar.
Durante la votación realizada este miércoles, el bloque oficialista consiguió 259 votos a favor, mientras que 234 legisladores votaron en contra, principalmente de la oposición y algunos aliados que se desmarcaron de la propuesta. El resultado evidenció una división política que impidió alcanzar la mayoría calificada requerida para reformas constitucionales.
Aunque el tema podría volver a discutirse, el episodio marca un obstáculo inicial para la agenda de cambios al sistema electoral promovida por el gobierno federal.
Mayoría calificada: el principal obstáculo
La propuesta enviada al Congreso a inicios de marzo de 2026 requería dos tercios de los votos de los legisladores presentes para ser aprobada.
En la sesión participaron 494 diputados, por lo que el umbral mínimo se ubicaba en alrededor de 330 votos. El bloque oficialista quedó lejos de esa cifra.
Los cambios que proponía la reforma electoral
El proyecto planteaba modificaciones profundas al sistema político-electoral mexicano.
Entre las medidas centrales destacaba la reducción del número de senadores de 128 a 96, lo que implicaba la eliminación de los escaños plurinominales asignados por representación proporcional.
También proponía suprimir las listas plurinominales para diputados federales, obligando a que todos los legisladores fueran electos directamente en distritos electorales.
Los impulsores de la reforma argumentaban que esta medida fortalecería la representación directa, al evitar que legisladores lleguen al Congreso mediante cuotas partidistas.
La iniciativa también incluía medidas orientadas a reducir el gasto electoral. Entre ellas se planteaba un recorte de 25% en el presupuesto destinado a partidos políticos, así como ajustes en salarios de funcionarios electorales y en programas como el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral.
Críticas de la oposición y desacuerdos entre aliados
Los partidos de oposición advirtieron que la eliminación de legisladores plurinominales podría reducir el pluralismo político.
Dirigencias de fuerzas como Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano señalaron que ese modelo favorecería a las fuerzas políticas dominantes, dejando con menos representación a partidos minoritarios.
Las diferencias también surgieron dentro de la propia alianza oficialista. Partidos como el Partido del Trabajo y sectores del Partido Verde Ecologista de México mostraron reservas, ya que dependen en gran medida de los escaños de representación proporcional para mantener presencia legislativa.
El “Plan B” del gobierno
Tras el rechazo inicial, la presidenta Sheinbaum anunció que se explorará un “Plan B” para avanzar en algunos objetivos de la reforma.
Esta estrategia buscaría impulsar cambios mediante leyes secundarias y decisiones administrativas, las cuales requieren únicamente mayoría simple en el Congreso.














