Imagen de portada: 3I/ATLAS, capturado el 22 de noviembre de 2025 con un telescopio de 0,5 metros. En ese momento, 3I/ATLAS se proyectaba cerca de la galaxia NGC4454. La dirección hacia el Sol se encuentra en la esquina inferior izquierda. Crédito: Mitsunori Tsumura
En días recientes, en la comunidad científica y astronómica independiente han circulado nuevas imágenes y análisis con respecto al objeto interestelar 3I/ATLAS. A pesar de la postura oficialista que señala que el cometa interestelar es de carácter natural y no ha mostrado ningún indicio inquietante, astrónomos de todo el mundo siguen destacando importantes anomalías, las cuales no solo apuntan a cuestiones aún difíciles de explicar respecto al cometa, sino que incluso podrían dejar abierta la posibilidad de un origen artificial.
Nueva anomalía documentada: ajuste hacia el radio de Hill de Júpiter
Una de las anomalías destacadas más recientes fue documentada por el investigador Steve Fairfax y verificada por astrónomos de prestigio como el académico de la Universidad de Harvard, Avi Loeb. Señala básicamente que el objeto interestelar, después de su cambio de aceleración tras el perihelio, habría tenido un ajuste que justo le estaría permitiendo ingresar en el radio de Hill del planeta Júpiter.
Cabe recordar que tras el paso más cercano por el sol, el objeto interestelar 3I/ATLAS tuvo una ligera variación en su aceleración, la cual también había causado cierta controversia debido a que no se veía con claridad las emisiones que se esperarían derivadas de este cambio de aceleración.
Tras un nuevo análisis de la trayectoria, con base en los datos que están siendo recopilados por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, se estimó que, de forma sorprendente, este ajuste en la aceleración justamente le permitiría ingresar en el área de influencia de la órbita de Júpiter.

La velocidad del cometa interestelar aún es sumamente veloz como para quedar atrapado en la órbita de Júpiter. No obstante, el hecho de que justo esté pasando por el límite de este radio de Hill le permitiría hipotéticamente, en caso de soltar algún tipo de dispositivo, que éste pueda quedar orbitando alrededor del planeta más grande de nuestro sistema solar; desde luego que con algún mecanismo que le permita también reducir su velocidad, algo que no es demasiado complicado.
«»La distancia prevista del perijove de 3I/ATLAS durante su encuentro con Júpiter el 16 de marzo de 2026 es de 53,445 (+/- 0,06) millones de kilómetros, idéntica al radio de Hill de Júpiter, 53,502 millones de kilómetros. Esta coincidencia fue posible gracias a la aceleración no gravitacional que 3I/ATLAS mostró cerca del perihelio. Esta rara coincidencia podría significar que 3I/ATLAS tiene la intención de lanzar dispositivos tecnológicos como satélites artificiales de Júpiter, potencialmente en los puntos de Lagrange L1 y L2 de Júpiter en el radio de Hill, donde las correcciones orbitales y los requisitos de combustible son mínimos»; indicó Loeb.
La anomalía más improbable
Esta anomalía ha sido calificada por Avi Loeb como la más extraordinaria y menos probable de que ocurra por azar dentro de su análisis de 13 anomalías detectadas de este objeto.
La coincidencia llama aún más la atención por el hecho de que ya había causado gran asombro su trayectoria, que parecía tener precisamente un coincidente paso cercano a Marte y Júpiter. No obstante, este nuevo acercamiento que le permitiría pasar por el área de influencia de la órbita de Júpiter ha incrementado el nivel de especulación y alentado los llamados para seguir investigando y realizando observaciones de este misterioso objeto con telescopios terrestres, espaciales y toda la tecnología disponible para tratar de comprender mejor sus características.

En esta nueva reclasificación de las 13 anomalías, el director del Proyecto Galileo destacó particularmente a 6 como las principales que no tienen hasta el momento una explicación científica simple y sobre las cuales habría que seguir investigando, toda vez que generan que no se pueda descartar algún origen o componente artificial.
Entre estas se incluye también: su tamaño más masivo que los anteriores objetos interestelares conocidos; la anticola que ha mantenido por varios meses; su pluma de gas con mucho más niquel que hierro; así como su muy particular trayectoria casi alineada con el plano eclíptico del sistema solar y que generó un «eclipse» con la Tierra y el Sol durante su perihelio.
Cabe señalar que aunque hay diversos cuestionamientos hacia la forma de calcular las probabilidades de cada incidente de parte de Loeb, al menos los argumentos que retoma para describir las anomalías, están sustentados en datos que están siendo recopilados por métodos científicos, y que por tanto son también objeto de análisis y discusiones en este mismo ámbito; esta situación está generando un amplio debate que parece podría transformar en todo caso las perspectivas y prioridades de la investigación en el ámbito espacial.













