En un comunicado emitido este 4 de abril, la Secretaría de Salud de México ha confirmado la detección del primer caso humano de influenza aviar A (H5N1) en el país. Se trata de una niña de tres años, residente del estado de Durango, quien se encuentra en estado grave y bajo atención médica especializada. Este caso marca un hito en la vigilancia epidemiológica nacional y ha desencadenado una respuesta coordinada entre diversas instituciones gubernamentales para contener cualquier posible riesgo.
La menor fue diagnosticada el pasado 1 de abril por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), que confirmó la presencia del virus A (H5N1). Según el reporte oficial, la paciente comenzó a recibir tratamiento con oseltamivir de inmediato y actualmente está internada en una unidad de tercer nivel en Torreón, Coahuila. Las autoridades han calificado su condición como crítica, lo que ha puesto en alerta al sistema de salud.
Tras la confirmación del caso, el gobierno mexicano activó un protocolo integral de respuesta. Entre las primeras medidas, se notificó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) conforme al Reglamento Sanitario Internacional. Asimismo, se capacitó al personal médico de Durango y Coahuila en la aplicación de la Guía Nacional para la Preparación, Prevención y Respuesta ante un Brote o Evento por Influenza Zoonótica, con el objetivo de fortalecer la capacidad de detección y manejo de casos similares.
En paralelo, se iniciaron operativos de búsqueda activa de personas con síntomas de enfermedades respiratorias virales en las zonas cercanas al caso, para descartar una posible propagación. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), también ha intervenido, realizando muestreos biológicos en aves silvestres y sinantrópicas en el área próxima al domicilio de la menor. Estos esfuerzos buscan identificar el origen del contagio y establecer un monitoreo permanente de la fauna local.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, mediante el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), ha asegurado que no existen reportes de brotes de influenza aviar A (H5N1) en unidades de producción comercial en México. Sin embargo, la vigilancia epidemiológica se ha intensificado para garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.
La Secretaría de Salud ha enfatizado que, según la OMS, el riesgo para la población general es bajo. La influenza aviar A (H5N1) es una enfermedad zoonótica, es decir, se transmite de animales a humanos, pero hasta ahora no hay evidencia de que pueda propagarse de manera sostenida entre personas. Además, las autoridades han subrayado que el consumo de carne de pollo y huevo bien cocidos no representa ningún peligro para la salud, siempre que se sigan las medidas adecuadas de higiene y cocción.
Con el objetivo de prevenir cualquier riesgo, la Secretaría de Salud ha emitido una serie de recomendaciones prácticas:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o usar soluciones con alcohol al 70%.
- Cocer completamente la carne de pollo y los huevos a temperaturas superiores a 70°C.
- Evitar el contacto con animales silvestres o aves enfermas, así como no manipular animales muertos.
- Usar equipo de protección (guantes, cubrebocas) si se trabaja en granjas o mataderos.
- Reportar de inmediato cualquier signo de enfermedad o muerte inusual en aves de corral o animales de traspatio a las autoridades.
Además, se exhorta a la población a buscar atención médica inmediata si, tras haber estado en contacto con animales enfermos o muertos, se presentan síntomas como fiebre, tos, dificultad para respirar, conjuntivitis o malestar general.
Este caso pone de manifiesto la importancia de la colaboración intersectorial y la vigilancia constante en salud pública. Aunque el riesgo actual es bajo, las autoridades mexicanas han demostrado un enfoque proactivo para contener la situación y proteger a la población. La influenza aviar A (H5N1), aunque rara en humanos, requiere atención debido a su potencial gravedad, como lo evidencia el estado de la menor afectada.
Imagen ilustrativa generada via IA















